Es así, no se puede discutir: en todos los enlaces matrimoniales habidos y por haber, los vestidos de novia son los protagonistas absolutos de los looks nupciales. Pero tampoco se puede negar que los peinados para bodas por los que apuestan las que se deciden a dar el “sí, quiero” ocupan el segundo puesto, precediendo al resto de elementos clave: los ramos de novia, las joyas, la lencería ideal, los zapatos de novia originales, el maquillaje… Llegados a este punto, te toca decidir cuál será tu peinado de novia.

¡Prima la comodidad!

Conoces tu pelo rizado u ondulado, no tienes dudas de qué te favorece (y lo qué no) y sabes perfectamente cómo te sientes mejor. Además, como casi todas las novias, seguramente habrás tratado de imaginarte como tal incluso mucho antes de prometerte: igual en el momento de formalizar la relación o desde niña. Si eres de las que siempre quiso lucir un moño, estás de suerte porque son peinados al alza en el mundo de las bodas. Te gusten los recogidos bajos o, por el contrario, los moños altos y firmes, se objetiva y valora qué opción te resultará más cómoda, cuál de ellas quedará mejor con tu outfit y por consiguiente, cuál será la más afín a tu personalidad y estilo.

Jesús Sanz

Defiende la versatilidad del pelo rizado

¿Convencida? ¿Te atreves con un moño? El pelo rizado a menudo se encasilla entre los indomables, pero lo cierto es que no lo es. Si quieres romper con ese falso mito, debes apostar por peinarte con alguna de las infinitas variantes: con alisado parcial, con ondas muy marcadas, bajo un ligero efecto despeinado con las puntas salientes súper pulidas, con reclamos visuales como los estilosos tocados de novia o las bohemias y románticas coronas de flores... ¿Eres una novia clásica? Recógete todo el cabello y elige uno de los majestuosos peinados con velo para novias con moño.

No olvides que tu estilista será el mejor consejero

Cuando hablamos de cabellos rizados, sabemos que no hay dos iguales. A unas se les encrespa con facilidad, otras tienen el pelo muy grueso, algunas quieren definir más la forma de los rizos... Cada tipo de cabello tiene sus trucos para sacarle el mejor partido. Consulta a tu peluquero: tal vez un tratamiento con keratina pueda resultar efectivo para apelmazar el pelo y evitar el frizz, o los recogidos con flequillo ayuden a enmarcar mejor tu rostro.

Jesús De Las Heras Fotógrafo

No olvides llevarle una foto de tu vestido de novia para que pueda aconsejarte sobre el recogido que mejor encaje con el estilo de tu look nupcial. Por ejemplo, los vestidos de novia sencillos son perfectos para lucir recogidos messy o despeinados, mientras que los vestidos de novia vintage quedarán perfectos con alguna de las trenzas para bodas que también puedes lucir si tienes el pelo rizado.

Los recogidos altos con cascadas de rizos son una muy buena idea si quieres llevar una tiara. ¿Tienes media melena? Tal vez lo mejor sea un medio recogido, con los rizos bien definidos y algunos mechones sueltos. Si estás indecisa, ¿qué tal un peinado dos en uno? Puedes elegir un recogido que permita que lo sueltes en el momento que quieras ¡y presumir de unos rizos aparentemente casuales y desenfadados, pero totalmente estudiados!

EvenPic

Considera con tu estilista ciertos aspectos que tal vez se te escapan pero que a él seguro que no: ¿A qué temperatura secar el pelo? ¿Qué queda mejor con tus facciones: un look muy tirante o algo deshecho? ¿Qué posibilidades hay de combinar un moño con las tan cotizadas trenzas corona o headbans? ¿El pelo necesitará mucha fijación? ¿Es necesario texturizar? Déjate aconsejar por tu peluquero y tú solo preocúpate de elegir el estilo que te gusta y con el que te sientes más cómoda. 

Apuesta por la naturalidad

Si tu melena con rizos es tu seña de identidad, puedes dejarte suelta la melena y elegir uno de los peinados para pelo suelto, tan de moda entre las novias millennials. Luciendo tus ondulaciones o tirabuzones serás tú misma y te mostrarás más natural. ¡Presume de rizos!

¿Quieres más ideas para tu boda? No dejes de ver los ramos de novia naturales con los que acompañarás tu look nupcial o los zapatos de novia con los que marcarás tus pasos hasta el altar.