*Artículo cedido por Lorena Ortiz Aviñon, Directora de Nasei Belleza & Bienestar.

Aplicada desde los tiempos más remotos, se podría decir que el masaje es una de las técnicas más antiguas y más eficientes que existen. Catalogada como método de rehabilitación, esta rama de la medicina va mucho más allá de ser un simple remedio de curación a través de las manos. Sus múltiples beneficios tanto a nivel psicológico como físico hace de ella una de las terapias más populares a nivel mundial como método curativo y paliativo de diversas enfermedades.

Son muchos los tipos de masajes que existen: estético, relajante, deportivo...  dependiendo de la zona a tratar y también de los efectos que se deseen conseguir. Además, la técnica varía según el país por lo que se podría decir que el masaje también forma parte de las múltiples culturas que existen en el mundo.

Actualmente el masaje se ha implantado en las cartas de terapias y tratamientos más prestigiosos de los centros de belleza y spas de todo el planeta, pero hay que recordar que no solo corresponden a la finalidad estética. Sus orígenes nos recuerdan que su máxima es lograr el equilibrio entre cuerpo y mente y así ayudarnos a poder gozar de plena salud.

A continuación se detallan una pequeña lista de los masajes más conocidos, pero no por ello más importantes:

Quiromasaje

El más conocido, donde el masajista utiliza técnicas de amasamiento y fricción por toda la musculatura. Este masaje es idóneo para aliviar dolores musculares: torticolis, sobrecarga lumbar... y aquellos que van asociados al sistema nervioso como es el pinzamiento del nervio ciático.

Californiano o Antiestrés

Creado a finales de los años sesenta en California, su característica principal es la suavidad y el ritmo armónico con el que se aplica. Se realiza sobre el cuero cabelludo, cara y espalda, lo que ayuda crear una profunda relajación, donde el receptor se libera de todas las tensiones físicas, mentales y emocionales. Se recomienda especialmente a las personas con trastornos del sueño e inclusive en niños muy inquietos.

Shiatsu

Basado en la digitopresión, esta técnica de origen japonés, utiliza la presión de las manos y dedos en puntos concretos del cuerpo para mejorar el flujo de la energía vital. Se realiza con el paciente vestido con ropa cómoda y holgada sobre un tatami o colchón fino en el suelo. El Shiatsu está indicado en trastornos del sueño, estrés o ansiedad y todas aquellas personas que necesiten un descanso reparador.

Masaje tailandés

Este masaje trabaja todas las cadenas musculares del cuerpo. Primero se realizan presiones en los puntos de energía con la finalidad de regular la vitalidad del cuerpo y después una serie de estiramientos progresivos y movilizaciones articulares que mejoran la flexibilidad del cuerpo. Al igual que el shiatsu, este tipo de masaje se realiza con el paciente vestido con ropa cómoda y holgada.

Tui na

Originario de China, el Tui Na es una antigua técnica más antigua que la acupuntura por lo que comparte los mismos principios energéticos de la Medicina Tradicional China.

El Tui na se caracteriza por utilizar numerosas técnicas manuales como la digitopresión, percusiones, estiramientos y movilizaciones.  Al igual que el resto de técnicas de curación chinas, el Tui na tiene la finalidad de estimular el flujo de la energía vital o Chi. Según la medicina tradicional china, el Chi recorre los múltiples meridianos de nuestro cuerpo, y con un correcto flujo de estos, la salud mejora en general.

Lomi-Lomi

Tradicional masaje hawaiano, que se realiza con los antebrazos y las manos. Se utiliza para eliminar tensiones y aliviar dolores musculares, ya que se combina con estiramientos musculares, lo que le hace efectivo para mantener una correcta salud ósea y muscular. Se aplica por todo el cuerpo, incluido pies y cabeza, y se realiza con esencias florales y una base de aceite de coco que mejora el deslizamiento de las manos y antebrazos.

Masaje Shirodara

Basado en el Ayurveda, los principios de la medicina tradicional de la India, este masaje se realiza aplicando aceite de sésamo tibio sobre el punto “marma” del tercer ojo (punto localizado en la frente) a la vez que el aceite restante sirve para masajear todo el cuerpo favoreciendo el equilibrio y la armonía física, mental y emocional. Disfrutar de un masaje Shirodara es disfrutar de una terapia de relajación absoluta, además de nutrir la piel en profundidad, gracias a los efectos regeneradores y emolientes del aceite de sésamo.