Va a ser el día más feliz de tu vida y no vas a dejar de sonreír ni un solo instante. Sonreirás cuando la peluquera finalice el recogido que escogiste entre todos los peinados para bodas que te probaste, sonreirás cuando veas a tu futuro marido con su traje de novio y sonreirás cuando veas a los primeros invitados luciendo orgullosos sus vestidos de fiesta. Por eso y por muchas razones más, es importante lucir unos dientes radiantes y perfectos el día B. Descúbrelo todo sobre el blanqueamiento dental.

En qué consiste

El blanqueamiento dental es un tratamiento que reduce varios tonos el color original de las piezas dentales, dejándolas más blancas y brillantes. Según la técnica que se emplee, es posible conseguir hasta unos ocho tonos más blancos.

El más adecuado para ti

Aunque se puede aplicar a casi todo el mundo, es desaconsejable en algunos casos (embarazadas, personas con problemas periodontales, caries, esmalte delicado…). Por esta razón, un buen profesional ha de estudiar de antemano tu caso y la técnica que mejor se adapta a tus características y a tu ficha dental. Como también un excelente estilista será el encargado de encontrar el peinado que más te favorezca, con independencia de si se trata de alguna de las opciones actuales en semirecogidos, o bien se decanta por dejar el pelo suelto, por una trenza para bodas...

En manos de un profesional

Al igual que escuchaste los consejos del responsable de la tienda donde encontraste tu fabuloso vestido de novia de corte sirena, en este terreno, déjate aconsejar por un dentista. Él sabe mejor que nadie lo que más te conviene y puede explicarte los efectos secundarios que pueden aparecer. Y es que lucir dientes más blancos nunca debe ir en detrimento de tu salud dental, pues el uso de blanqueadores, como el peróxido de hidrógeno, no está exento de riesgos.

Infórmate con tiempo

Es aconsejable que te sometas al tratamiento un par de meses antes de la boda, incluso tres dependiendo de la técnica que se vaya a seguir, porque en algunos casos puede aumentar un poco la sensibilidad dental durante algún tiempo y no querrás que eso te pueda amargar el día más feliz de tu vida, ¿verdad?

No es para siempre

La permanencia del blanqueamiento dependerá de cada paciente, de sus piezas dentales y de sus hábitos. Con el paso del tiempo, el tono del diente vuelve a su color inicial y no todo el mundo responde de la misma forma. Es, pues, aconsejable alguna sesión periódica de mantenimiento, así como evitar el consumo de alimentos que tiñan los dientes: café tabaco, té...

Sensibilidad dental

Es normal que, después de someterse a un tratamiento de blanqueamiento dental, se pasen unas 48 horas en las que se tiene mayor sensibilidad dental. En estos casos, los dentistas suelen recomendar el uso de dentífricos específicos para reducir las molestias, que pueden variar según la persona.

Tratamientos largos

El blanqueamiento te ofrece varias alternativas: algunos se hacen rápidamente en la consulta, otros se completan con un tratamiento de continuidad en casa, otros son más lentos y se hacen en varias sesiones… En un tratamiento largo de unas tres o cuatro semanas, deberás colocarte en casa unas férulas especiales después de ponerte una pequeña cantidad de blanqueador. Con esta técnica tendrás que acudir a la clínica dental periódicamente para que te supervisen la evolución del blanqueamiento y valoren de cerca tu tratamiento. Como también deberás volver a la tienda para probarte y ajustarte ese fabuloso vestido de novia con escote en V que estás deseando lucir el día B.

El más rápido

Otra técnica permite acelerar el tratamiento anterior con mayores concentraciones de blanqueador aplicando luz led, láser… diente por diente. Con este sistema el tiempo se reduce espectacularmente. Bastan entre 45 minutos y una hora. Para lograr mejores resultados suelen realizarse técnicas combinadas tanto en el consultorio como en casa.

Y también en casa

Puedes hacerte un tratamiento blanqueador tú misma, aunque los resultados seguramente no sean tan inmediatos ni espectaculares. En farmacias y centros especializados es posible adquirir kits blanqueadores. Su funcionamiento se basa en los mismos principios que los tratamientos comentados anteriormente. La mayor diferencia es que la concentración del blanqueador es inferior a los utilizados en la consulta para evitar riesgos, y, además, no se usan láseres ni luces led que potencian el efecto de los productos. ¿Las ventajas de este método? Es más barato y sencillo de usar.

¿Convencida? Seguro que en tu gran día deseas verte más radiante que nunca y, aunque la correcta elección del vestido de novia será fundamental, también lo será lucir una bonita figura, una piel cuidada, unos zapatos de novia a la altura de la circunstancias y una sonrisa de infarto. Así que ya lo sabes, ponte manos a la obra y... ¡a triunfar se ha dicho!