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Bodas

¿Invitada de boda y solo conoces a un miembro de la pareja?

Te acaban de invitar a una boda, estás soltera y, encima, no conoces a nadie. Aunque solo tengas ganas de gritar "socorro", no desesperes. Tendrás que esforzarte un poco para conocer a gente y divertirte, pero seguro que el esfuerzo valdrá la pena.

Chica rubia abrazando a una chica vestida de novia en un bonito jardín con césped

Chica rubia abrazando a una chica vestida de novia en un bonito jardín con césped

¡Otra invitación de boda! Y esta vez, solo conoces a uno de los miembros de la pareja... ¿No sabes qué hacer? ¿Te preguntas cuál es la mejor opción? Lo de no tener un vestido de fiesta que ponerte no es excusa, porque hace poco viste uno que te encantó. Tranquila. Te explicamos algunos trucos para que el gran día no solo se te pase volando, sino que también te diviertas y lo disfrutes al máximo. ¡Empezamos!

¿Voy o no voy?

Lo primero que has de pensar bien es si quieres ir a la boda y, lo siguiente, plantearte si es mejor ir sola o acompañada de algún amigo o familiar con el que sentirte más cómoda. Porque la premisa es que lo pases bien. Seguro que tu primer pensamiento es decir que no puedes ir al enlace porque tienes un compromiso anterior, pero, si lo piensas un momento, descubrirás que puede resultar de lo más divertido

Primera toma de contacto

Ya está, ya has tomado la decisión. Vas a ir y finalmente no llevarás acompañante. Ahora toca el siguiente paso. ¿Cuál es? Hablar con la pareja que se va a casar. Pregúntales si van a organizar alguna comida o cena para los amigos durante las semanas previas al "sí, quiero". Este encuentro informal puede ser el mejor momento para relacionarte con otros invitados y ver cuáles son los más afines a ti. Una primera toma de contacto ideal para conoceros y conseguir que en la mágica cita nupcial estés más relajada.

Otra opción igualmente válida pasa por contactar con otros invitados en tu misma situación a través de la web de la pareja. Una presentación que os permitirá romper el hielo y te hará sentirte más cómoda el gran día.

Novio y novia muy felices el día de su boda rodeados de algunos invitados elegantemente vestidos para la ocasión

¿Cómo actuar?

Si pese a todo no has podido conocer a nadie, debes mentalizarte y decidir qué papel quieres desempeñar en la boda: el de chica sola y aburrida o el de alguien con ganas de conocer a gente nueva y de pasarlo bien. Seguro que la segunda opción, ¿verdad? Así que saca del armario ese increíble vestido de fiesta azul que tanto te gusta, cálzate unos zapatos con los que te sientas segura y prepárate para vivir un día diferente... ¡y de lo más emocionante al mismo tiempo!

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Vestidos de fiesta

¿De qué hablar?

Tras la ceremonia llega el momento más "complicado de todos": el del banquete nupcial. Con un poco de suerte seguro que no eres la única que ha acudido sola a la boda, por lo que te resultará más fácil relacionarte con las personas sentadas en tu mesa. Pero... ¿de qué hablar? Hay varias fórmulas que nunca fallan en estos casos: la primera de ellas es presentarse y dejar que luego lo haga el resto de comensales, lo que os permitirá romper el hielo con mayor rapidez. Y la segunda, preguntar a los demás de qué conocen a los recién casados.

Una vez hechas las presentaciones pertinentes, podéis comentar el clima tan bueno que os acompaña en un día tan especial y continuar por el medio de transporte que habéis utilizado para llegar hasta allí y si os vais a quedar a dormir esa noche en la misma finca, masía, pazo, etc., en el que se celebra la boda. ¿Más posibilidades? Vuestras profesiones, las series que más os han gustado de las diferentes plataformas, el estreno de alguna película u obra de teatro, algún viaje interesante...

En cualquier caso, te recomendamos no hablar de temas que puedan general controversia o aburrimiento, como de política o economía, por ejemplo.

Tres chicas muy animadas bailando rodeadas de más gente

La fiesta final

Por fin llega la parte más divertida de todas: la fiesta. Puedes aprovechar para hablar con tus nuevos amigos, al tiempo que os acercáis a la barra libre en busca de algo para beber o al rincón donde os espera el delicioso candy bar. Y después de que la pareja abra la pista de baile, toca darlo todo y bailar y disfrutar hasta que el cuerpo aguante. Tampoco se trata de que te conviertas en el alma de la fiesta, pero exprime tus dotes sociales y déjate llevar.

Seas o no tímida, seguro que disfrutas mucho de esa boda a la que acudirás sola. Conocerás gente nueva e interesante, podrás bailar todas las canciones de boda que quieras sin temor a desmelenarte porque nadie te conoce y te llevarás a casa un práctico detalle de boda. ¿Se puede pedir algo más? Quizá sí porque, como dice el refrán, "de una boda, sale otra boda". ¿Convencida?

Tips para convertirte en una invitada de 10: