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Lo normal durante la organización del enlace es contar con muchos días, semanas y meses por delante, durante los cuales deberéis hacer las pruebas necesarias para decantaros por el peinado de boda y el maquillaje más favorecedor, encargar un vestido de novia a medida y dar con el perfecto traje de novio. Sin embargo, a veces es necesario pulsar el turbo y adaptar vuestras ideas originales para bodas a unos preparativos rapidísimos… Y es que conseguir el enlace de vuestros sueños en la mitad de tiempo es posible, sí. ¿Cómo? Descubridlo con ayuda de estas claves.

Lo primero: conseguir fecha

El punto de partida de cualquier enlace es consultar la disponibilidad de fechas y elegir el día más apropiado para casaros en el juzgado o en la iglesia. En caso de que deseéis una boda religiosa, no olvidéis que se recomienda contactar con la parroquia unos 9 meses antes porque es complicado fijar fecha en sus agendas. Así que es posible que 6 meses no sean suficientes, a no ser que os caséis en temporada baja, cuando el volumen de enlaces es menor. Si preferís una boda civil estáis de suerte, ya que este tipo de celebraciones son más ágiles.

Justo después: los trámites

Conviene que tengáis en cuenta que, por mucho que aceleréis vuestras ideas para bodas civiles, no podréis apremiar al Registro Civil ni a la parroquia. La Administración Pública tiene unos timings determinados, al igual que la iglesia católica, pues la cumplimentación del expediente matrimonial suele tardar entre 3 y 4 meses, y además hay que realizar el cursillo preparatorio. Por eso, una vez decidida la fecha, debéis empezar sin falta con el papeleo necesario.

Qui and Co - Fotografía creativa

Un segundo para pensar en el presupuesto

Una vez que habéis decidido la fecha y habéis empezado con los trámites legales del enlace llega el momento de valorar el presupuesto. Saber cuánto os podéis gastar determinará gran parte de las decisiones que vais a tomar. Por ejemplo, si al disponer de poco tiempo para prepararlo todo podéis contar con un wedding planner o, por el contrario, optáis por reunir un wedding team, o sea, un batallón de amigos y familiares en los que apoyaros para los diferentes preparativos: desde disponer las ideas de decoración para la boda hasta contactar con los proveedores. Lo que haga falta.

¿Y el lugar?

¿Veis? En función del presupuesto valoraréis unos lugares de celebración u otros. Pero también deberéis tener en cuenta la disponibilidad de vuestros espacios favoritos, pues muchos de ellos cierran fechas con más de un año de antelación, sobre todo en temporada alta, lógicamente. Si llega el caso, echad mano de los contactos del wedding planner o del wedding team… ¿Alguna finca disponible para organizar una boda civil rápida y preciosa?

Ahora sí: ¡a citar a los invitados!

Una vez cerradas la fecha y el lugar, ya podéis informar a los asistentes. Aunque unas invitaciones de boda caseras quedarán estupendas, considerad también el teléfono y los medios electrónicos para reducir tiempo y costes, espcialmente si contáis con un número reducido de personas, ya sea por decisión personal o porque no hayan podido organizar su agenda con tan escaso preaviso. Pero que no cunda el pánico. Seguro que los importantes estarán ahí.

Looks inmediatos

Nada de poneros exquisitos con vestidos o trajes de novio originales hechos a medida. Es momento de pensar en tiendas y firmas que puedan realizar entregas rápidas de los modelos elegidos, los cuales preferiblemente no tendrán demasiada pedrería ni encaje para acelerar el proceso. Recordad que la elegancia no está reñida con la sencillez.

Contratación de los servicios

Mientras avanza, por un lado, la puesta a punto del look de los novios y os hacéis una idea aproximada del número de asistentes, podéis continuar con el resto de aspectos organizativos. Por ejemplo, pensar en el destino de la luna de miel y contratar el viaje; comprobar si es preciso renovar los pasaportes; encargar los regalos para invitados de boda; escoger las alianzas nupciales; contratar al fotógrafo; elaborar una playlist con canciones románticas para bodas; cerrar el menú del banquete o del catering; decantarse por los arreglos florales de la decoración, elegir el ramo de novia natural...

Aunque estos aspectos técnicos de la boda express son imprescindibles, al igual que la redacción de una lista con las canciones para bodas que más os emocionen y la elección de unos detalles de boda que estén a tiempo para el día B, lo esencial es que no olvidéis de estas dos premisas: ser flexibles y sonreír mucho. Lo mejor está por llegar… ¡y muy pronto!