Si tenéis claro que las ideas originales para bodas han de ser un must en vuestro gran día, pero todavía no habéis definido por cuáles sí y cuáles no apostar, os sugerimos formas de triunfar a base de diferenciación y personalización. Unos zapatos de novia de color o un boutonnière temático pueden ser toques perfectos para encasillar vuestros looks entre los más auténticos; elegir las piezas más precisas entre las canciones para bodas generará buen ambiente y sensación de comodidad entre vuestros familiares y amigos; agradecerles la compañía a los invitados con regalos de boda únicos aumentará su nivel de satisfacción, pero siempre será mejor sorprenderles con detalles útiles para cada momento de la celebración... Existen tantísimas ideas como vuestra imaginación alcance. Podéis hacerlas evidentes en las invitaciones, en el menú, en la decoración y dónde y cómo más os guste. Tomad nota:

1. Autenticidad en el save the date y las invitaciones

Si sois unos novios rompedores, no os conformaréis imprimiendo la fecha y los datos del enlace sobre un papel bonito. Por eso, es indispensable que informéis del “notición” de una forma digna de recuerdo.

El save the date, previo a la invitación, se ha convertido en un imprescindible ya que comunica el día y a la vez vislumbra cómo será la boda. Hay muchas presentaciones entre las que escoger: una postal impresa y entregada en mano, un pequeño vídeo o reportaje, una foto enviada por email o vía mensajería instantánea, un kit preboda bien divertido, un stop motion... Y, a posteriori: la invitación que, siguiendo la tónica antitradicional, debe desmarcarse en cuanto a formato y diseño.

2. Definid vuestro estilo y elegir el espacio ideal

¿Cómo imagináis el gran día? ¿Qué estilo refleja mejor vuestra personalidad? Rústico o campestre, industrial, shabby chic, urbanita, súper romántico, vintage… Abrid vuestros sentidos, no perdáis de vista todo lo os pueda inspirar, despejar dudas y definiros.

Cuando tengáis claro el aire que queréis que respire vuestra boda, buscar “el lugar”. Ese sitio único e irremplazable que cumple con todos los requisitos y que no puede ser más perfecto para enmarcar la boda de vuestros sueños.

3. Escoged una decoración acorde al estilo

Una vez decidido el estilo y conociendo las posibilidades del lugar, es más fácil determinar cuál será la decoración. Lo más importante es no descuidar ningún detalle, porque todo cuenta y suma en la diferenciación que buscáis.

Recordad que ¡llenar de flores todos los rincones no será suficiente! Aunque decisivamente, por sus colores, formas y aromas, posiblemente no queráis renunciar a esta tradición, usar flores exclusivamente no es propio de las bodas originales.

La fiesta de matrimonio que buscáis se adorna con mezclas y contraposiciones. Con un poco de imaginación, seguro que seréis capaces de transformar cualquier espacio, por sencillo que sea, en singular y único.

4. Dress code: 100% libre

¿Vuestro outfit ideal está a años luz de los impecables trajes de ceremonia y los majestuosos vestidos blancos de corte princesa? ¡No hay problema! Sin miedo alguno, vestid de pies a cabeza como os sintáis más cómodos. Es vuestra boda, una fiesta privada y todo vale: cazadoras moteras de cuero, zapatillas, vaqueros, vestidos estampados, zapatos o sandalias multicolores, e incluso botas para las novias de invierno, tutús, bermudas para los más hipsters… ¡lo que queráis!

En cuanto a los complementos: peinado, boutonnière, ramo, maquillaje, etc. es esencial conseguir la perfecta armonía con la indumentaria y el estilo de la boda. Desvincularos de lo clásico y evitar la extraña sensación de sentirse disfrazado.

5. ¡Vehículo de boda diferente!

¿Por qué no un transporte acorde a vuestro estilo? Desde un coche vintage o destartalado hasta un sidecar pasando por una moto o bicicletas. ¡Así sois y así os desplazaréis!

6. Infinidad de detalles para los invitados

Además de pensar en regalar algo a modo de recuerdo a vuestros invitados, es básico cubrir todo tipo de necesidades. Repartir pañuelos en la ceremonia para los de lágrima fácil, colocar un kit de aseo y otro de costura en los baños para que todos puedan retocarse o coser ese botón inoportuno que se desprende, situar en la zona exterior un cigar bar para los fumadores que si se quedan sin tabaco son capaces de desplazarse donde sea, etc. Ninguna idea será descabellada si puede salvar de un apuro o ser de utilidad para vuestros asistentes.

7. Boda temática

Si vuestra premisa es que, sin excepción, nadie olvide vuestra boda: hacerla temática. Lejos de las formas protocolarias y las típicas conductas, se puede planificar un enlace matrimonial irreverente, atrevido y lúdico, pero sobre todo que interactúe a un nivel superior con las personas que asisten y las que forman parte de la organización.

Para casarse bajo este concepto es necesario algo más que amor y muchas ganas, se requiere tiempo y presupuesto para tematizarlo absolutamente todo: desde la invitación hasta los recuerdos van sellados por el tema específico, que puede ser: una época, algún personaje, un grupo de música, una película como El Gran Gatsby o Grease (recurrentes en bodas de este calibre), una ciudad del mundo o un programa de televisión, entre miles de propuestas que se os ocurran y expresen vuestra forma de ser, un mensaje especial o vuestros gustos.

8. First look

El fisrt look tiene como fundamento saltarse todas las tradiciones habidas y por haber respecto al primer encuentro de los novios antes de que se celebre la ceremonia matrimonial. Actualmente, los novios más vanguardistas desafían la superstición de que el novio no puede ver a la novia previamente a la boda porque trae mala suerte. Pues esta “primera mirada”, adoptada de Estados Unidos, consiste precisamente en encontrarse antes de dirigirse al altar. Se trata de un momento muy íntimo y cargado de romanticismo, una última cita antes de ser marido y mujer que suele contar con la presencia discreta de un fotógrafo que, como testigo silencioso de ese momento, es el responsable de capturar las emociones que surgen.

Tras meses de preparación, durante la boda tendréis que estar con toda la gente que vaya y el día pasará mucho más rápido de lo que os gustaría. Como tendréis poco tiempo para estar a solas, no habrá mejor recuerdo que esa primera visión, abrazo, beso, lágrima o sonrisa.

A continuación, si os atrevéis, podéis desestimar las costumbres de nuevo y llegar a la ceremonia juntos. ¡Prescindir de la espera impaciente y sorprender a vuestros invitados desde el primer momento!

9. Ceremonia con extra de encanto

La ceremonia tiene que tener ese “no sé qué” que la convierta en un éxito. A pesar de que generalmente dura entre veinte y treinta escasos minutos, es un momento súper especial que merece considerable atención.

Si vuestra boda será religiosa, la solemnidad está garantizada pero también hay ciertas limitaciones en cuanto a personalización y flexibilidad, aún así podéis ornamentar el pasillo de la iglesia si está permitido, contratar un coro, diseñar distinguidos programas, etc. Y si por el contrario pensáis en una unión civil, buscar el maestro de ceremonias u oficiante idóneo, tener presente que las canciones que sonarán han de formar parte de una acertada selección, idear una cuidadísima decoración que ambiente y tenga fuerza para fomentar el recuerdo, incorporar ceremonias simbólicas como la de la arena, el vino, las velas o la de los cuatro elementos, llegar de una forma insólita, pensar muy bien quién llevará los anillos y en qué soporte y evaluar todos los aspectos para lograr despuntar en todo.

Al ser una boda, como tal, no deben perderse de vista ciertas pautas, pero hay que tocar las teclas exactas para que los invitados queden fascinados y vosotros disfrutéis enormemente de vuestra ceremonia. Vuestra boda ha de empezar prometiendo una sucesión de momentos únicos.

10. De frente a los invitados

Sentarse mirando hacia el altar en un enlace religioso tiene su sentido, pero ¿no os habéis preguntado nunca por qué en la mayoría de bodas civiles los novios dan la espalda a los invitados? Si seguís sin entenderlo y no os casaréis por la Iglesia: ¡dar la cara! En esta posición, podréis buscar las miradas cómplices de vuestros invitados, quienes querrán veros las caras y reír o llorar con vosotros. Os sentiréis más arropados y será mucho más emotivo.

11. Personalización total

Es vuestra boda, hacerla de la manera que os sintáis más identificados. Incluso si lo que más os apetece poco tiene que ver con el contexto nupcial, lo podéis hacer igual.

12. Ni arroz, ni pétalos para la salida de la ceremonia

El momento de la salida de la ceremonia como recién casados también tiene que ser personal. El arroz y los pétalos de rosas se han explotado mucho en las bodas, en su lugar podéis ofrecer “pomperos” de jabón para que la salida de la ceremonia se llene de burbujas. Las pompas son una opción muy divertida pero otra posibilidad muy atrayente es preparar un lanzamiento de confeti.

13. Boda 2.0

Sabéis de sobra que nadie asistirá a la boda sin su smartphone. ¿Pondríais la mano en el fuego asegurando que nadie se hará un selfie? ¿O que nadie revisará Instagram o Facebook? Es así: el entorno digital forma parte de vuestras vidas y el mundo nupcial tampoco se queda atrás en este terreno.

Si os gustaría sacar el máximo partido a vuestras redes sociales favoritas, cread un hashtag propio para no perderos ni una publicación. Y si queréis, habilitar un photocall para fomentar las fotos de la mano de los asistentes; de esta forma, podréis contrastar la óptica profesional del fotógrafo y la visión de los invitados.

14. Seating plan poco convencional

Si tenéis pensado ubicar a los invitados en las mesas del banquete (que no tiene por qué), renunciar a las aburridas cartulinas con listados de personas para distribuir al personal. Optad por otros objetos o elementos para presentar el seating plan. Entre otras variantes, pueden ser: botellas o en su defecto tarros de cristal, guirnaldas, vinilos, macetas con plantas aromáticas o ventanas antiguas.

15. Alternativa al banquete tradicional

El banquete, tras la ceremonia y junto con el baile de cierre, es un momento clave en toda boda. Por ese motivo, ha de contar con una escenografía incomparable y poco usual. Lejos de las mesas redondas con manteles blancos pulcros, existe un concepto mucho más desestructurado donde conviven mesas desnudas preferiblemente alargadas, banquetas o fardos de paja en sustitución de sillas y propuestas gastronómicas alternativas como las barbacoas que, bajo tiras de bombillas, velas colgantes y otras iluminaciones cálidas, conceden banquetes nupciales poco habituales.

16. Decoración DIY

“Do it yourselves”. Está claro, los detalles handmade tienen una magia inimitable. Con grandes dosis de ilusión y dedicación conseguiréis reciclar y aportar valor añadido a objetos simples que acompañados de flores y plantas lucirán y reflejarán vuestra concienciación ecológica.

17. Foodtrucks y carritos de comida bufet

Los puestos de comida callejera con perritos calientes y hamburguesas, creps o gofres, patatas fritas, kebabs y/o cocina wok son muy bien avenidos en este tipo de eventos y celebraciones. Porque a pesar de las desmedidas cantidades de comida que se sirven en el aperitivo y durante el banquete, cuando llega el baile, con alguna que otra copa de más, a muchos se les vuelve a despertar el apetito.

¡No os olvidéis de la mesa dulce o candy bar! Siempre fascina a mayores y pequeños con sus apetecibles sabores y colorida presentación.

18. La bebida indicada para cada momento

Copitas de vino, cócteles varios, surtidores de cerveza fresquita y carretillas o cubos con hielo a tope de refrescos, zumos de frutas naturales… ¡que nadie pase sed! La bebida perfecta para cada situación ha de estar en vuestra boda.

19. Rincones únicos

Los rincones decorativos llegaron a las bodas para quedarse. A pesar de que la mayoría de enlaces, fiestas y eventos que se tercien cuentan con ellos, el secreto es distinguirlos del resto e incluir muchos y diversos. Más allá de la mesa de los recuerdos, el rincón de firmas o el árbol de los deseos, podéis colgar fotografías de vuestros invitados, apostar por un photobooth con atrezzo o emplazar una zona chill out para hacer un descanso, por ejemplo.

20. Cake toppers atípicos

¡Los muñequitos de Playmobil ya están muy vistos! Buscar una opción que de verdad sorprenda para coronar o acompañar esa tarta tan gustosa que vuestro pastelero de referencia ha preparado. Si aparte de apostar por cake toppers sugerentes ofrecéis alguna tarta de tendencia como sería una naked cake, triunfaréis.

21. Señalización de todo tipo

La cartelería tiene una función útil evidente, pero también sirve para crear ambientes con gancho. Se pueden señalizar espacios o actividades, existe gran variedad de posibilidades y las formas son diversas. ¡Ponerles las cosas fáciles a todos y seducirlos con vuestro buen gusto!

22. Pensar en los más pequeños de la boda

A menudo, los grandes olvidados son los niños. Como vuestra boda procura alejarse de lo habitual, podéis contar con espacios dedicados a ellos, contratar algún servicio de guardería para que los más pequeños estén controlados y distraídos en todo momento o regalarles algo que servirá para que se entretengan. ¡Cualquier consideración será un acierto! Ellos lo pasarán mejor, los padres se sentirán más relajados y en consecuencia, vosotros confirmaréis que el plan de contentar a todos los públicos fue una idea excelente.

23. Música en vivo

La selección musical cuidada al detalle y los grupos que hacen sonar música en directo son otros dos indispensables en las bodas que aspiran a caracterizarse de originalidad. La música en vivo expresará la personalidad de los novios con la misma intensidad que la decoración implantada o el menú electo. Si además os animáis y sorprendéis a los invitados con una actuación que puede (o no) reemplazar el primer baile de casados, no se puede discutir que también marcaréis la diferencia en este aspecto.

24. Plus de comodidad

Contad con la presencia de los que más queréis es un gesto que despertará en vosotros la necesidad de agradecer. Una bonita forma de dar las gracias por la compañía, es mimándoles y obsequiándoles con detalles útiles que garanticen su comodidad durante y tras el gran día. ¿Qué os parecen unos protectores de tacones para evitar que las que calcen taconazos no queden enterradas en la hierba, unos sombreros para los chicos y sombrillas para que las señoritas se puedan proteger del sol o, cómo no, zapatillas, alpargatas o chancletas para que nadie tenga la tentación de bailar descalzo ante la tortura de los zapatos de fiesta?

25. ¡Fiesta! No únicamente celebración

Porque no os casáis todos los días, montad el súper evento, lleno de personalidad y originalidad, donde vuestros invitados disfruten junto a vosotros de la boda como si fuera un festival. Organizar una fiesta en mayúsculas donde hacer amigos será lo más fácil del mundo y donde nadie se cortará tatareando y bailando los temas que añadáis en la playlist.