Amalgama Fotografía

Se trata de una idea muy romántica y especial, pero no es tan sencilla llevarla a cabo. Hasta hace muy poco no era posible celebrar un matrimonio en las playas de nuestro litoral, porque la Ley de Costas prohíbe celebrar actos privados en las playas, tan solo autoriza aquellos eventos considerados de interés público. Pero en la actualidad algunas poblaciones costeras permiten estas celebraciones privadas y solo es cuestión de solicitar los permisos correspondientes al ayuntamiento de la población donde deseas casarte. Probablemente no consigas autorización en época estival, pero podrás casarte en temporada baja.

Algunos hoteles y restaurantes, situados en la costa, ofrecen la posibilidad de celebrar bodas en la playa y luego el convite en sus instalaciones. Si optas por esta posibilidad, será el establecimiento quien gestione los trámites con el ayuntamiento correspondiente.

Raúl Tomás

Las Islas Canarias tienen legalizados los matrimonios en algunas de sus playas, como en la playa de Las Teresitas, al norte de Tenerife. En Castelldefels, localidad cercana a Barcelona, las autoridades locales también permiten los enlaces matrimoniales en sus playas. El litoral levantino (Valencia, Mar Menor) también autorizan los enlaces matrimoniales en algunas de sus playas, casi siempre auspiciadas por alguno de los restaurantes próximos.

Seguramente, tendrás que considerar la figura del maestro de ceremonias si deseas que la boda se celebre en la playa, porque es difícil que el juez o el alcalde se traslade hasta la playa para oficiar la ceremonia, pero como en cualquier boda civil puedes legalizar el matrimonio un par de días antes en el juzgado.

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Los trámites necesarios son: solicitar permiso en la Demarcación Provincial de Costas, así como en el Ayuntamiento al que pertenezca la playa donde queréis casaros. Ten en cuenta que para realizar estos trámites, necesitarás precisar el número de invitados, los metros cuadrados de playa y el tipo de instalación que necesitáis para la ceremonia.

Ten en cuenta que quizás a vosotros os hace mucha ilusión, pero quizás alguno de vuestros invitados, especialmente los familiares de mayor edad, no se sientan muy cómodos vestidos de etiqueta junto al mar, donde algunos recogidos del pelo se pueden ir desvaneciendo con la brisa marina. Así que adelante con la boda, pero sé un poco empático con tus invitados y permíteles que lleven un bañador o incluso que vistan de forma algo más informal.

Un último consejo: pensad detenidamente en la hora de la celebración, ya que las imágenes del anochecer pueden ser un encuadre maravilloso para las fotografías.