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Por FDVs

Los peinados para bodas son capaces de enfatizar los estilos de las novias, las canciones románticas para bodas pueden remitir a momentos especiales, los trajes de novio son prendas que destacan por su elegancia, las invitaciones de boda acostumbran a dar pistas sobre cómo será la fecha marcada… ¿pero qué pasa con los ramos de novia? ¡Son los mejores aliados para rematar los outfits nupciales de las protagonistas de todos los enlaces! Por ello, es fundamental que sigan la misma línea que el resto de detalles. Así, si eres una novia sencilla, tu ramo también deberá serlo.

Ramo versus buqué

Sin contar a los profesionales del sector, pocos conocen la diferencia entre los ramos de novia naturales y los buqués. Ambas opciones son absolutamente válidas, pero entre las dos radica una diferencia esencial: el tallo. El de los primeros oscila alrededor de los 50 centímetros, mientras que el de los segundos es más corto y generalmente va sujeto por distintos materiales: raso, pañuelos, terciopelo, rafia… A su vez, mientras los ramos son grupos de flores, los buqués juegan con texturas, tonos y volúmenes. Por lo tanto, al ser composiciones más cuidadas, encajan como anillo al dedo con las novias que buscan algo simple pero no renuncian al estilo.

Los clásicos nunca mueren

La elección más clásica e idílica será un ramo compuesto íntegramente por rosas. Lo tradicional no entiende de modas y está claro que las rosas son tendencia entre los ramos de novia 2019, concretamente las inglesas. ¡Súper solicitadas por su dulzura y toque diferencial! En cualquiera de sus variedades, estas flores siguen figurando entre las favoritas de las casaderas. ¿Colores actuales? Los rosas, naranjas empolvados, nudes, amarillos y, por supuesto, ¡el rojo! Por el simbolismo que el color mantiene arraigado con el amor y la pasión...

Como comprobarás echándole un vistazo al catálogo de ramos de novia, tienes muchas otras opciones. Por ejemplo, los bucólicos ramos de novia con peonías, los elegantes ramos de novia con calas, los que integran resistentes tulipanes, decorativas gerberas, frescas hortensias, olivo, eucalipto o vibrantes girasoles –ideales para las que se rinden ante la intensidad del color–, etc. Con las infinitas posibilidades que existen, no habrá problema alguno en elegir en base a tus gustos y personalidad.

"Manojos" asilvestrados

Otros de los ramos de novia sencillos por excelencia son los que dan todo el protagonismo a la delicadeza de la gypsophila paniculata, una flor que sigue de moda. Compuesta por finas y frágiles ramitas,  acompaña de forma habitual a otras flores y a follaje en arreglos de todo tipo. No obstante, en solitario brilla por su simplicidad y, sin duda, un ramo de paniculata será el complemento perfecto para una novia que defiende el "menos es más". ¿No te convence? Una buena alternativa es apostar al 100% por margaritas.

Mención aparte merecen los ramos de novia silvestres, que llegaron para quedarse. Los ramilletes de lavanda, espigas o astilbe, anudados con discretos géneros, lazos o cuerdas de yute, son capaces de convertir la naturalidad y simpleza en su mejor arma de persuasión. ¡Te enamorarán si eres de las que se dará el "sí, quiero" en un entorno rústico!

Recuerda que la comunicación con tu florista será fundamental para que conozca tus preferencias y así pueda hacerte sugerencias que te ayuden a definir cómo será el complemento floral que lucirás el día de tu "sí, quiero". Y, si también quieres plasmar tu esencia en la elección del resto de accesorios de tu look bridal, deberás considerar qué joyas te pondrás y pensar si quieres que tus zapatos de novia cumplan con la misma premisa o se desmarquen estampando un ápice transgresor en tu outfit. Lo conseguirás con unos zapatos de novia de color, por ejemplo. ¿O lo tuyo son más los zapatos de novia vintage?