Beatriz Tudanca

La corte nupcial es una de las más llamativas tradiciones de la boda. Familiares y amigos íntimos de los novios tienen el privilegio de acompañarlos en su camino al altar. Aunque en la actualidad los novios apuestan por personalizar su boda por completo, incluido la entrada del cortejo o la colocación de los invitados en la ceremonia, existen unas normas de protocolo que siempre ayudarán a seguir un orden en momentos de tensión, donde los nervios pueden jugar malas pasadas. Saber diferenciar las figuras indispensables del cortejo, así como sus funciones según el protocolo nunca estará de más, pues será una guía útil para cuando llegue el momento de organizar la entrada en la ceremonia con vuestro propio cortejo. ¡Tomad nota!

Testigos

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La función básica de los testigos consiste en dar fe de la celebración del matrimonio al que asisten y confirmar que no existe impedimento que permita a la pareja casarse. Todo ello se oficializa el mismo día de la boda, mediante una firma en el acta matrimonial, un libro que dejará constancia de la unión entre ambos contrayentes. Aunque la elección de los testigos depende plenamente de la pareja, existen unas pautas al respecto: debe haber un mínimo de dos testigos, siempre tanto por parte del novio como de la novia.

Existen varios tipos de testigos dependiendo de si la celebración es civil o religiosa. Si os casáis por el juzgado, contaréis con dos tipos: los testigos para la tramitación del expediente, que se realizará previo a la boda, en el momento de presentar el expediente al ayuntamiento, y los testigos que testificarán y firmarán el acta el mismo día de la boda. En las ceremonias religiosas, además de estos últimos, tendréis que elegir otros testigos para la toma de dichos, meses antes de la boda, momento en el que darán fe de vuestro amor ante el sacerdote. En este caso, los testigos no podrán coincidir y los encargados de la toma de dichos no serán familiares.

Los testigos deberán sentarse en los primeros banquillos de la ceremonia, en el lado izquierdo los de la novia y en el derecho los del novio, o en asientos exclusivos al lado de los novios en el mismo altar. Siguiendo el protocolo, serán los primeros en entrar después de los invitados en el lugar de celebración. Respecto a la indumentaria, el estilo del traje del varón vendrá marcado por el del novio, y los colores dependerán del momento del día en el que se celebre la boda, aunque siempre predominarán los tonos oscuros. Por su parte, las testigos podrán regirse por las normas generales de protocolo: si la celebración es por la mañana, un vestido de corte medio o traje de cóctel en colores nude. Si es de noche, un vestido largo en colores más vivos será ideal.

Madrina

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Como madre del novio, la madrina de la boda juega un papel muy importante durante la ceremonia, pues es la figura que acompaña al futuro marido hasta el altar. Además, la madrina se convierte en el mayor apoyo para ambos cónyugues, pues procurará aplacar nervios y cualquier dificultad que pueda surgir durante la ceremonia, como la necesidad de retirar el velo de la novia, por ejemplo, u ofrecer un pañuelo en los momentos de emoción. Durante la fiesta pre boda, también podrá colaborar ayudando a los novios a repartir los regalos, por ejemplo. Previos a la ceremonia, la madrina también será un pilar fundamental en los momentos de organización, pues ayudará en todo lo que gire en torno a la planificación de la boda, así como en la decisión del vestido de la novia.

En caso de estar sujetos a las normas de protocolo, como familiar del novio, la madrina deberá ir sujeta del brazo derecho del novio hasta el altar, donde esperará de pie hasta la llegada de la novia, momento en el que tomará asiento en los primeros banquillos del lado derecho o en un asiento privilegiado en el propio altar, justo al lado del novio. Por otro lado, tendrá más libertad a la hora de escoger su look, aunque siempre llevará vestido de corte medio si la ceremonia es de mañana y largo si es de tarde.

Damas de honor 

Ernesto Naranjo

La figura de las damas de honor es originaria de Estados Unidos, pero en la actualidad tienen una presencia cada vez mayor en nuestras bodas. Las damas son personas de confianza de la novia, quiénes ofrecerán su ayuda y plena compañía en todos los procesos de la boda, así como en el día de la ceremonia. También jugarán un papel importante en la organización de la despedida de soltera, pues seguramente esas personas de confianza serán las amigas o familiares más cercanas de la novia y quiénes, seguro, la conocerán mejor que nadie. En definitiva, las damas de honor serán las confidentes de la novia, estando junto a ella en los momentos más importantes de la organización de la boda y compartiendo sus nervios y emociones.

Según la tradición, debe haber una dama de honor por cada 50 invitados, aunque en realidad no existe un número fijo. Como figura principal del cortejo de la novia, deberán distinguirse del resto de los invitados con vestidos de un mismo color, previamente acordado con la novia. Acompañadas o no por sus respectivos Best Men, deberán abrir el cortejo de la novia siguiendo el pasillo en fila hasta el altar, donde se colocarán en el lado izquierdo, detrás del padrino.

Best Men

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Como las damas de honor, la figura de los Best Men es popular de Estados Unidos, pero cada vez cobra mayor protagonismo en nuestras bodas. Los Best Men formarán parte del cortejo de la novia en la boda, acompañando en pareja a las damas, por lo que generalmente el número de Best Men y damas siempre coincidirá.

Su papel será acompañar al novio en cada momento, apoyándole durante la organización de la boda, los días previos y, por supuesto, estar a su lado en el gran día. También serán ellos quienes, por lo general, se encargarán de la despedida de soltero. Como marca la tradición, los Best Men deberán vestir con el mismo traje o de un mismo color, complementándose con los colores del traje del novio. Detalles como el prendido, por ejemplo, lo llevarán a conjunto con el novio. Una vez llegados al altar, el cortejo masculino se colocará en el lado derecho simétricamente, justo detrás de la madrina.

Pajes y damitas

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Las damitas y los pajes forman parte de la corte que precede a la novia en su entrada en la ceremonia, justo después de la entrada de las damas de honor y los Best Men. La figura de estos pequeños suele estar desempeñada por los hijos de amigos, sobrinos, primos, hermanos, o incluso los hijos de la propia pareja. Su función consiste en facilitar el programa de la boda a los invitados o mostrarles sus respectivos asientos, pero sin duda la más destacada es la de llevar las arras y lanzar los pétalos dando así la bienvenida a la novia.

Los pajes y damitas se convierten en pequeños príncipes escoltando a la novia hasta el altar, y será la pareja quién escoja los trajecitos que lucirán durante el gran día: vestidos y trajes cómodos en colores pastel y adecuados a la época del año en la que se celebre la boda será una elección adecuada y correcta para la ocasión. Una vez llegados al altar, cada pequeño podrá regresar al lado de sus padres para que, de esta forma, se sientan más tranquilos.

Padrino

Ernesto Naranjo

La novia durante su entrada en la ceremonia será el centro de todas las miradas, así como la figura de quién le acompaña. El padrino jugará un papel relevante durante toda la boda, pero sin duda acompañar a la novia hasta el altar es el más conocido e importante. Popularmente la figura del padrino se le atribuye al padre de la novia, o a un familiar masculino muy cercano, quién también deberá guardar las alianzas hasta el gran día y colaborar en la organización de la boda, la despedida de soltero del novio y durante el reparto de regalos a los invitados. También será su obligación asistir a los novios, así como la madrina, en momentos de necesidad durante la ceremonia.

Sujeto al protocolo, el padrino deberá acompañar a la novia hasta el altar, sujetando ésta de su brazo derecho. Una vez llegados, esta figura se sentará en los primeros asientos del bando izquierdo del lugar de celebración, aunque en muchas ocasiones tiene un sitio privilegiado en el mismo altar, justo al lado de la novia. Por normal general, su atuendo irá acorde con el traje del novio, aunque con un color menos intenso al de él.