Quizá estos meses de preparativos de boda tan estresantes te acaben por pasar factura en forma de algún "mal sueño" o incluso pesadilla que tenga que ver con tu enlace: que tu vestido de novia no te queda como esperabas, que ha habido un error de planificación en el catering, que se te va a olvidar entregar los detalles de boda, que tu peluquera no puede llegar a tiempo y tienes que conformarte con su sustituta para hacerte el peinado de novia... ¡Qué no cunda el pánico! Tener estos sueños es algo normal y no debes preocuparte, ya que el cuerpo busca mecanismos para exteriorizar el estrés acumulado.

"No te preocupes”, te dice todo el mundo. Y, sin embargo, tú no puedes evitar temer que algo estropee el día más importante de tu vida. Se le conoce como ansiedad anticipatoria. ¿Y si se estropea el vestido de novia? ¿Y si llueve? Si eres de las que se preocupan por lo que pueda pasar, ¡bienvenida al club! No obstante, lo mejor es ser positiva y esperar que todo vaya bien. Estos son algunos de los miedos irracionales más comunes que sufren las novias antes de su boda:

1. Estoy segura de que va a llover

Es un temor habitual, sobre todo, si la boda va a celebrarse al aire libre. Sin embargo, el mal tiempo es un engorro para todos los novios, aunque la celebración se organice bajo techo. Si llueve, no se pueden hacer fotos en el exterior. Además, un chaparrón puede mojar los vestidos y zapatos de los invitados.

En este caso lo mejor es prevenir, como hiciste con el tema de los detalles originales para bodas. Consulta el parte meteorológico una semana antes de la boda y, si hay posibilidades de lluvia, prepara paraguas para todos.

Para asegurarte de que el día de la boda brille el sol, también tienes la opción de llevar una docena de huevos a un convento de clarisas durante los días previos al enlace. Suele funcionar. Aunque no hay que ovidar el dicho: "novia mojada, novia afortunada".

2. Le ocurrirá algo a mi vestido

¿Y si engordo un par de kilos y me queda estrecho el día de la boda? ¿Y si la tela se ha dado de sí al estar colgado en una percha y me queda demasiado largo? ¿Y si me mancho antes de entrar en la ceremonia? Son muchas las cosas que pueden pasarle al vestido... ¡aunque lo habitual es que no suceda nada! Lo único que ocurrirá seguro será que el traje de tus sueños no estará impecable al final de la fiesta, a no ser que optes por un vestido de novia corto. ¡Relájate y piensa en positivo!

3. ¡A ver si alguno de mis proveedores no se presenta!

El fotógrafo, los músicos, la florista… Una boda es un evento que requiere la participación de muchas personas y hay que confiar en que no falle ninguna. Pero la vida puede sorprendernos con acontecimientos inesperados, y lo mismo puede ocurrirles a ellos. ¿No hablaste a tiempo con ese proveedor para tener a punto las invitaciones de boda vintage? Pues ahora haz lo mismo. Si no lo preguntaste antes, contacta con los proveedores de tu enlace y asegúrate de a quién pueden enviar en su lugar en caso de que les ocurra algo el día B.

4. Tropezaré sí o sí cuando vaya camino al altar

Seguramente te tiemblan las piernas solo de pensarlo. La gente espera que una novia camine hacia el altar con firmeza y elegancia, pero la mayoría de nosotras no somos modelos de pasarela y no estamos entrenadas para ello. Así que practica en casa y prepárate bien para el gran momento. Y recuerda que una buena ayuda puede ser calzarse unos zapatos de novia comodos.

5. ¡A que llego tardísimo!

El tiempo parece que es uno de los dolores de cabeza que te perseguirán por las noches, sobre todo cuando sueñas que vas a llegar tarde y todo empieza a fallar. Recuerda que no estarás sola durante los preparativos de la ceremonia y que es imposible que os durmáis tu madre, tu hermana, la maquilladora y tu mejor amiga a la vez. Además piensa que las novias siempre llegan tarde. ¡No te preocupes!

6. ¿Se quedarán contentos mis invitados?

Los invitados son una parte fundamental de tu boda y, por eso, quieres compartirlo todo con ellos. Sin embargo, en tus peores pesadillas puede que no aparezca casi nadie a la boda, que no te presten atención o que alguno haga una locura que desbarate todos tus planes. Algunas novias también sueñan que la gente se aburre durante la fiesta y se marcha pronto.

Sin embargo, si lo piensas bien, sabes que en realidad lo que no querrán es que acabe la noche. Vuestros familiares y amigos están deseando que llegue la boda para disfrutar al máximo con vosotros. ¡Seguro que con todas las ideas para photocall que has preparado se quedarán contentísimos!

Si tienes alguna de estas pesadillas, recuerda que es la forma que tiene tu cuerpo de exteriorizar el estrés acumulado e intenta que no te afecten. Habla con tu madre, tus amigas o alguien que ya se haya casado y verás que, a pesar de estos sueños terribles, la realidad es que es un día inolvidable en el que todo saldrá como lo has planificado. ¡Seguro que os echáis unas risas hablando sobre ello! Y mientras, no te olvides de buscar más ramos de novia que te enamoren. ¡El tiempo vuela!