Los preparativos del enlace se suceden y vais ultimando diferentes aspectos, como las pruebas del vestido de novia, la elección de unos prácticos y bonitos detalles de boda para todos vuestros seres queridos o el envío de las invitaciones de boda. Pero, ¿os acordáis de temas como el permiso de vacaciones por boda? ¿Cuántos días os corresponden? ¿Cuándo empiezan a contar? ¿Se pierden si coinciden con las vacaciones de verano? Estas son algunas de las preguntas más frecuentes que se plantean las parejas sobre los días por matrimonio. Para ayudaros con todas estas dudas, os aclaramos los puntos básicos que debéis tener en cuenta al solicitar el permiso de matrimonio en vuestro trabajo.

1. ¿Cuántos días os corresponden?

En su artículo 37.3, el Estatuto de los Trabajadores establece que "el trabajador, previo aviso y justificación, podrá ausentarse del trabajo, con derecho a remuneración, por alguno de los motivos y por el tiempo siguiente: quince días naturales en caso de matrimonio". Es decir, que al tratarse de días naturales y no hábiles, empiezan a contar desde la boda. No obstante, si los novios se casan en un día no laborable para ellos, como en sábado o domingo (lo que ocurre en la gran mayoría de casos), los 15 días de permiso retribuido que les corresponden empiezan a contar desde el primer día laborable y no desde el día de la ceremonia, tal y como recoge la sentencia del TS de 12.05.09.

Asimismo, hay que consultar siempre los Convenios Colectivos de los dos miembros de la pareja, pues en algunos casos se mejoran esos 15 días naturales establecidos por ley, pero nunca se empeoran. Y tranquilos, al tratarse de días retribuidos, los cobraréis aunque faltéis al trabajo, al igual que ocurre durante el periodo vacacional. Este permiso de boda es válido tanto en caso de que la ceremonia sea religiosa como si habéis optado por música para bodas civiles.

2. ¿Qué pasa si vuestros contratos son temporales o a tiempo parcial?

El tipo de contrato que tengáis no supone ningún cambio respecto a vuestros derechos laborales, por lo que podréis disfrutar de los mismos días de permiso por boda que los trabajadores con contratos indefinidos o a tiempo completo.

3. ¿Y si sois autónomos?

Dependerá del tipo de autónomo que seáis. Si lo sois por cuenta propia, no tenéis derecho a ningún tipo de remuneración y podéis disfrutar de los días libres que os interesen. Sin embargo, si sois autónomos económicamente dependientes, es decir, que recibís al menos el 75% de vuestros ingresos de un solo cliente, tenéis derecho a un total de 18 días de vacaciones no retribuidas al año. Así que si gastáis 15 en la luna de miel, solo os quedarán tres por disfrutar.

4. ¿Cómo informar a vuestras empresas?

La ley no lo especifica, así que podéis hacerlo de forma verbal o escrita, indistintamente. Dependerá de vuestro puesto de trabajo, pues hay veces que hacerlo por escrito queda demasiado formal, mientras que en otras hacerlo de forma verbal puede resultar poco efectivo. Eso sí, a la vuelta de la luna de miel deberéis presentar el Libro de Familia, donde se registra la fecha de vuestro enlace.

5. ¿Con cuánto tiempo de antelación tenéis que comunicarlo?

La única mención que se hace en el Estatuto de los Trabajadores es que, para poder disfrutar de los 15 días por matrimonio, debe avisarse previamente a la empresa. Sin embargo, se recomienda hacerlo al menos 15 días antes para que pueda cubrir el puesto de trabajo durante vuestra ausencia o conciliar con las vacaciones del resto de los trabajadores. No obstante, cuanto antes lo digáis, mucho mejor. Para no olvidaros, podéis comunicarlo el mismo día que haya prevista una de las pruebas del vestido de novia sencillo, al enviar a vuestros familiares y amigos las invitaciones de boda vintage que habéis elegido para vuestra mágica cita nupcial o al elaborar la lista con todos los dulces que queréis que integren esas fantásticas ideas para el candy bar.

6. ¿Se puede negar la empresa a daros el permiso?

No, en ningún caso. Los días de permiso por boda son un derecho de todo trabajador asalariado, de manera que la empresa no os puede decir que no.

7. ¿Cuándo podéis disfrutar de estos días de permiso?

La ley establece que los días de vacaciones por boda se deben disfrutar justo después de la boda, ya que se entiende que son para la luna de miel. Sin embargo, si preferís dejarlos para más adelante, deberéis negociar con la empresa y, si esta os lo autoriza, aplazarlos.

8. ¿Qué pasa si las vacaciones coinciden con el permiso de boda?

Si alguno de los dos ya tenía pactado el calendario de vacaciones y decidís casaros en una fecha que coincida con estas, perderéis los días en que ambos permisos coincidan. ¡Así que intentad que no sea vuestro caso! No obstante, podéis hacer coincidir el final del permiso de matrimonio con el inicio de las vacaciones, siempre que previamente hayáis llegado a un acuerdo con la empresa. Igualmente, podéis negociar tener uno o dos días libres antes de la boda, lo que os resultará de gran ayuda para ultimar detalles de las ideas de decoración para bodas, por ejemplo. Pero recordad que no se trata de derechos del trabajador, por lo que conseguirlos o no estará en función de las necesidades de la empresa.

9. ¿Y si se trata de segundas nupcias?

Los derechos en caso de segundas nupcias son los mismos que en la primera boda, siempre que os caséis con una persona distinta. Sin embargo, si tenéis previsto daros el "sí, quiero" con la misma pareja, los días por boda se dan por disfrutados en el primer enlace, indistintamente de si entonces fue por la iglesia y ahora es en el juzgado, o a la inversa.

10. ¿Y si os hacéis pareja de hecho?

Si os hacéis pareja de hecho perdéis estos derechos, pues el Estatuto de los Trabajadores solo hace referencia a los matrimonios legalmente establecidos. Sin embargo, en muchos convenios colectivos se equipara la figura de la pareja de hecho a la del matrimonio, otorgando a las personas las mismas vacaciones por matrimonio.

Lo que está claro es que una boda es un acontecimiento único en la vida de cualquier persona y que vale la pena celebrarlo como la ocasión merece. Así que poneos guapos para la ocasión, apostando por un favorecedor peinado de boda, y preparaos para bailar como nunca al son de esas fabulosas canciones de boda. ¡Llega la hora de disfrutar!