El mar infinito y la arena como telón de fondo darán un valor añadido a cualquier celebración. La boda, preciosa y romántica de por sí, lo podrá ser todavía más si convertís la playa en el testigo principal de vuestro "sí, quiero". La decoración que, como siempre decimos, es un elemento primordial para conformar una boda excepcional, en sintonía plena con el escenario, será el broche de oro en una boda única y personal, perfectamente ambientada. 

El azul, el verde, el rosa o el amarillo, así como los colores nude y, por supuesto, el blanco, se han convertido en las tonalidades por excelencia, perfectas para bodas al aire libre, con escenarios tan puros como el que nos ofrece cualquier playa. Evitando los momentos más calurosos del día, pues resultarán incómodos para vosotros y vuestro invitados, sobre todo en las épocas más cálidas del año, las bodas con el mar de fondo y el cielo del atardecer, brillarán de forma mágica, así como la paleta de colores de la decoración, tan viva y cálida a su vez. 

Detalles marineros, como conchas, pechinas, estrellitas de mar o piedras, incluso anclas, timones o faros, por ejemplo, serán protagonistas indiscutibles de esta decoración marinera, creando un ambiente auténtico y plenamente acertado. Estos detalles podrán estar presentes en los centros de mesa, en la decoración del pasillo nupcial y los asientos, en el seating plan o en el propio altar, e incluso podrán convertirse en los elementos más clásicos y románticos de la boda, como el porta alianzas; el interior de un gran concha, forrada con un bonito cojín o tela, será una opción acertada para acompañar vuestras joyas hasta el altar. 

Las flores, un acierto asegurado en cualquier decoración, lo serán también en este tipo de ceremonias. En gran variedad y llenas de color, harán relucir cualquier rincón de la ceremonia, como complemento o elemento único; pétalos en el pasillo nupcial, flores en tarritos de cristal colgando de los asientos o en bastones de metal, en preciosas macetas sobre el altar, así como repartidas por distintos rincones, o siendo protagonistas de un romántico arco. Las flores son absolutamente versátiles y bellas, por lo que no tendréis que medir su presencia, aunque sí su resistencia al clima cálido y húmedo del mar; nuestra experta en floristería, Judith Jordà, nos habló sobre las flores más adecuadas para bodas en la playa. La elección y un cuidado acertado de la decoración floral serán básicos fundamentales para un resultado impecable. Las velas, así como las flores, también suponen un acierto asegurado, en bodas de cualquier estilo; teniendo especial cuidado con ellas, en ceremonias marineras podréis incluirlas dentro de preciosos farolillos de cristal y acero blanco, iluminando de forma plenamente romántica cualquier espacio de la boda. Telas, como el tul o la seda, resultarán también ideales para celebraciones en la playa, pues aportarán un efecto vaporoso, nada recargado, y un precioso aire ibicenco.

Como complemento, cread rincones dedicados a vuestros invitados, como un espacio con mallorquinas, chancletas o alpargatas, así como pai pais, sombrillas, cepillitos para quitar la arena de los pies o, incluso, botellitas de agua fresca. Todo lo que vuestros invitados necesiten para sentirse cómodos por completo, en lo que será una boda playera original, única y excepcionalmente bien ambientada.