La ceremonia de la luz es una ceremonia simbólica que se celebra tanto en bodas civiles como religiosas. Hace unos días os explicamos cómo se realiza esta bonita ceremonia.

 

 

Hoy os traemos dos textos para acompañar la ceremonia. El primero, y más conocido es “Habla la vela de vuestra boda”, del sacerdote belga Phil Bosmans, puedes encontrarlo en su libro Juntos hasta el cielo: consejos para matrimonios y para todos aquellos que caminan juntos por la vida, Ediciones 29.

Este texto lo puede leer el oficiante de la boda o un familiar o amigo de los novios.

 

“Dejad que arda una vela el día de vuestra boda, es un símbolo que alumbra y acompaña. Después de pasados algunos años debe recordaros lo que hoy os habéis prometido. La vela del día de vuestra boda os susurra al oído:
Lo he visto. Mi llama estaba presente cuando os cogisteis las manos y regalasteis vuestro corazón. Soy algo más que una simple vela. Soy un testigo mudo en la casa de vuestro amor y continuaré viviendo en vuestro hogar. En los días en que brille el sol, cuando sintáis una gran alegría, cuando una bella estrella brille en el horizonte de vuestras vidas no necesitaréis encenderme.

Encendedme cuando anochezca, cuando irrumpa en vosotros una tormenta. Encendedme cuando haya que dar el primer paso y no sepáis cómo; cuando sea necesaria una explicación y no encontréis las palabras; cuando queráis abrazaros y los brazos estén paralizados, encendedme.
Mi luz será para vosotros un signo claro. Habla su propia idioma, el idioma que todos entendemos. Soy la vela del día de vuestra boda. Dejadme arder mientras sea necesario, hasta que los dos unidos mejilla con mejilla, podáis apagarme. Entonces os diré agradecida: Hasta la próxima vez”.

 

Pero si queréis implicaros más en la ceremonia de la luz os encantará este segundo texto. Con él la ceremonia es, sin duda, mucho más emotiva. La primera parte la lee el oficiante de la boda, la segunda la novia y la tercera y última el novio. Desgraciadamente no hemos podido encontrar a su autor.

 

“Oficiante: (nombre de los novios) cada uno tomen su respectiva vela y juntos enciendan la vela central, simbolizando con ella la unidad y el compromiso del uno con el otro. La luz de la vela representa la unión de la pareja, el inicio de un nuevo hogar. Dos individuos que se convierten en uno a través del matrimonio.

Novia: (nombre del novio) esta llama simboliza mi amor por ti. Con mi corazón unido al tuyo formaremos un nuevo hogar. Mis pasos se unen a los tuyos para abrir nuevas sendas, para salvar obstáculos, para evadir abismos. Seré tu hombro cuando flaquees; seré tu oasis cuando el mundo te agobie; seré silencio cuando el ruido ensordezca; seré tu grito cuando el silencio te oprima; seré riachuelo cuando el mar sea bravío. Seré todo aquello que el Señor me permita que yo sea, para hacerte inmensamente feliz.

Novio: (nombre de la novia) mi amor esta simbolizado en esta llama. Te deposito mi corazón junto al tuyo, para hacer que el nuestro sea uno más ancho y seguro. Hago compromiso ante ti por tu bienestar. Seré tu apoyo cuando te sientas débil; seré tu fuente cuando la sed te agobie; seré tu abrigo cuando el frío amenace; seré tu sombra cuando el calor sofoque; seré sonrisa cuando el dolor te haga sufrir; seré todo aquello que también el Señor me permita para hacerte inmensamente feliz”.

 

Sea cual sea el texto que elijáis, si celebráis la ceremonia de la vela vuestra boda brillará con luz propia.

Foto: Ana Cruz