Qui and Co - Fotografía creativa
Qui and Co - Fotografía creativa

Si habéis decidido daros el "sí, quiero" en una ceremonia civil, recordad que existen numerosas ideas para bodas civiles que os permitirán disfrutar de un enlace único y totalmente personalizado. Y tan importantes como las canciones para bodas que habéis elegido para cada uno de los momentos del enlace, como los cuidados textos que habéis incluido en vuestras invitaciones de boda o como esas fantásticas ideas originales para bodas con las que esperáis sorprender a familiares y amigos, los poemas de amor os ayudarán a convertir el gran día en único e inolvidable tanto para vosotros como para todos los invitados.

Los poemas de boda pueden ser vuestro mejor aliado para dar ese toque romántico que queréis conseguir. Por eso os habéis decantado por canciones románticas para bodas y no parasteis hasta dar con los mejores textos románticos para invitaciones de boda. Nuestro consejo para que ese momento tan especial sea todavía más personal es que seáis vosotros los autores de los versos que se vayan a leer durante la ceremonia. Y, para hacerlo completamente único, podéis decidir quién les pondrá voz a esas palabras, si vosotros mismos o alguno de vuestros seres queridos.  

Pero tranquilos. Si no sois muy dados a escribir o preferís recurrir directamente a escritores clásicos o más actuales, os hemos recopilado doce poemas de amor para bodas, perfectos para un día tan único en la vida como este. Además, los podéis utilizar también para formar parte de los textos para invitaciones de boda o para acompañar a los prácticos regalos para invitados de boda con los que pensáis obsequiar a vuestros familiares y amigos. ¡Y es que los poemas románticos son lo más! Recordad que los poemas para bodas cortos serán los más acertados para la ceremonia. Especialmente si habéis previsto diferentes lecturas. Descubrid nuestras propuestas a continuación.

Imágenes de mi boda
Imágenes de mi boda

1. Te quiero, de Mario Benedetti

Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos;

te quiero porque tus manos

trabajan por la justicia
.

Si te quiero es porque sos 
mi amor
mi cómplice, y todo,

y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
.

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada:
te quiero por tu mirada 
que mira
y siembra futuro
.

Tu boca que es tuya y mía,

tu boca no se equivoca;

te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía
.

Si te quiero es porque sos mi amor
mi cómplice, y todo,

y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos
.

Y por tu rostro sincero.
Y tu paso vagabundo.
Y tu llanto por el mundo.
Porque sos pueblo te quiero
.

Y porque amor no es aureola,

ni cándida moraleja,

y porque somos pareja
que sabe que no está sola.

Te quiero en mi paraíso;

es decir, que en mi país

la gente viva feliz
aunque no tenga permiso.

Si te quiero es porque sos mi amor
mi cómplice, y todo,

y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos
.

Clarooscuro
Clarooscuro

2. Amor, de Salvador Novo

Amar es este tímido silencio
cerca de ti, sin que lo sepas,
y recordar tu voz cuando te marchas
y sentir el calor de tu saludo.
 
Amar es aguardarte
como si fueras parte del ocaso,
ni antes ni después, para que estemos solos
entre los juegos y los cuentos
sobre la tierra seca.
 
Amar es percibir, cuando te ausentas,
tu perfume en el aire que respiro,
y contemplar la estrella en que te alejas
cuando cierro la puerta de la noche.

3. Amor eterno, de Gustavo Adolfo Bécquer

Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar;

podrá romperse el eje de la tierra
c
omo un débil cristal.

Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.

Clarooscuro
Clarooscuro

4. Poema 12, de Pablo Neruda

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.

Desde mi boca llegará hasta el cielo

lo que estaba dormido sobre tu alma.


Es en ti la ilusión de cada día.

Llegas como el rocío a las corolas.

Socavas el horizonte con tu ausencia.

Eternamente en fuga como la ola.


He dicho que cantabas en el viento

como los pinos y como los mástiles.

Como ellos eres alta y taciturna.

Y entristeces de pronto como un viaje.


Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.

Yo desperté y a veces emigran y huyen

pájaros que dormían en tu alma.

Luz de Barcelona
Luz de Barcelona

5. Cuando por fin se encuentran dos almas, de Victor Hugo

Cuando por fin se encuentran dos almas,

que durante tanto tiempo se han buscado una a otra entre el gentío.
Cuando advierten que son parejas,

que se comprenden y corresponden.
En una palabra, que son semejantes,
urge entonces para siempre una unión vehemente y pura como ellas mismas,

una unión que comienza en la tierra y perdura en el cielo.

Esa unión es amor,

amor auténtico, como en verdad muy pocos hombres pueden concebir,

amor que es una religión,
que deifica al ser amado cuya vida emana

del fervor y de la pasión y para el que los sacrificios

más grandes son los gozos más dulces.

6. Novia del campo, amapola, de Juan Ramón Jiménez

Novia del campo, amapola
.
Novia del campo, amapola

que estás abierta en el trigo:

amapolita, amapola

¿te quieres casar conmigo?


Te daré toda mi alma,

tendrás agua y tendrás pan.

Te daré toda mi alma,

toda mi alma de galán.


Tendrás una casa pobre,

yo te querré como un niño,

tendrás una casa pobre

llena de sol y cariño.


Yo te labraré tu campo,

tú irás por agua a la fuente,

yo te regaré tu campo

con el sudor de mi frente.


Amapola del camino,

roja como un corazón,

yo te haré cantar,
y al son
 de la rueda del molino.


Yo te haré cantar,
y al son 
de la rueda dolorida,

te abriré mi corazón,

amapola de mi vida.

Novia del campo,
amapola, 
que estás abierta en el trigo:

amapolita, amapola,

¿te quieres casar conmigo?

Saskia Photography
Saskia Photography

7. Del matrimonio, de El Profeta de Khalil Gibran

Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.

Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.

Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios.

Más dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.

Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.

Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión.

Mejor es que sea un mar que se mezcla entre orillas de vuestra alma.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una.

Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.

Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces.

Hasta las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.

Ofreced vuestro corazón, pero no para que se adueñen de él.

Porque solo la mano de la Vida puede contener vuestros corazones.

Y permaneced juntos, más no demasiado juntos.
Porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.

Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro.

8. Amar es querer la felicidad del otro, de Martin Gray

El amor jamás es acoso, es alegría, libertad, fuerza.

Y es el amor el que mata la angustia.

Allí donde falta el amor, nace el miedo y el aburrimiento.

El amor es arrebato, el amor es entusiasmo, el amor es riesgo.

No aman y no son amados aquellos que quieren ocultar o esconder sus sentimientos.

El amor es generosidad, el amor es entrega, el amor es intercambio.

Quien da mucho, recibe mucho a fin de cuentas
.
Porque nosotros poseemos aquello que damos.

Amar no es dañar al otro, dominarlo, sino acompañarlo en su camino y ayudarlo.

Saber aceptar al otro tal como es
.
Alegrarse de la felicidad que logre.

Amarlo en su totalidad, porque él es lealtad y belleza, defectos y cualidades.

He aquí las condiciones del amor.

Porque el amor existe en virtud de la indulgencia, del perdón y del respeto al otro.

Alejandro Onieva
Alejandro Onieva

9. El arte del matrimonio, de Wilferd Arlan Peterson

La felicidad en el matrimonio no es algo que simplemente suceda,
un buen matrimonio debe crearse.


En el matrimonio las pequeñas cosas son las grandes cosas;
nunca se es tan viejo para sostenerse las manos.
Es recordar decir "te amo" al menos una vez al día,
y nunca irse a dormir enojados.


Es nunca hablar con el otro solo por ser condescendiente;
el cortejo no debe terminar con la luna de miel,
debe continuar a través de los años.


Es tener un sentido mutuo de valores y objetivos comunes,
es pararse juntos enfrentando al mundo.
Es formar un círculo de amor que se alimenta en toda la familia.


Es hacer cosas para el otro, no en la actitud de servicio o sacrificio,
sino en el espíritu de gozo.
Es hablar con palabras de apreciación
y demostrar gratitud de manera considerada.


No se busca la perfección en sí,
es cultivar la flexibilidad, la paciencia,
la comprensión y el sentido del humor.


Es tener la capacidad de perdonar y de olvidar.
Es dar al otro una atmósfera en la que cada uno pueda crecer.
Es encontrar espacio para las cosas del espíritu,
en una búsqueda común del bien y la belleza.


Es establecer una relación en la cual la independencia sea por igual,
la dependencia mutua y las obligaciones recíprocas.


No es solo casarse con la pareja perfecta, es ser la pareja perfecta.
Es descubrir lo que el matrimonio puede ser, en su mejor momento.

10. Cartas a Claudia, de Jorge Bucay

Quiero que me oigas sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme
.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides sin anularme
.
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí
.
Quiero que me abraces sin asfixiarme
.
Quiero que me animes sin empujarme.

Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas sin mentiras
.
Quiero que me acerques sin invadirme
.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten.

Que las aceptes y no pretendas cambiarlas
.
Quiero que sepas... que hoy puedes contar conmigo...
Sin condiciones....

Clarooscuro
Clarooscuro

11. Si me quieres, quiéreme entera, de Dulce María Loynaz

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz y sombra…

Si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde y rubia,
y morena…

Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras!”

12. Contigo, de Luis Cernuda

¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.

¿Mi gente?
Mi gente eres tú.

El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.

¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?

 
Cualquiera de estos poemas para leer en una boda será perfecto como poemas para bodas civiles. Y es que con sus lecturas conseguiréis emocionar a los presentes y proclamar todo vuestro amor. Así que no dudéis en poner alma y poesía a vuestro gran día si queréis que sea el más bonito y especial de vuestras vidas. Con los poemas de matrimonio os resultará muy sencillo.