Los 40 poemas de amor cortos que cualquier poeta recomendaría
La poesía siempre encuentra la forma de decir lo que a veces cuesta poner en palabras. Si buscas poemas de amor cortos para dedicar o leer en una boda, esta selección está aprobada por los mejores poetas y escritores.
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La poesía expresa a la perfección el amor y el sinfín de sentimientos que este despierta, porque sus versos llegan directos al corazón sin necesidad de grandes discursos. Federico García Lorca, Julio Cortázar, James Joyce, Luis Cernuda, Pablo Neruda o Alejandra Pizarnik dejaron algunos de los mejores poemas de amor cortos de todos los tiempos. Así que si estás enamorado/a y no sabes cómo decírselo o buscas inspiración para una celebración especial, descubre estos más de 40 poemas para dedicar.
Los poemas de amor cortos son una opción preciosa para quienes quieren decir “te quiero” de una forma especial, ya sea en una carta, en un mensaje, en una dedicatoria o en uno de esos momentos que merecen quedarse para siempre. También encontrarás poemas de amor cortos para la boda y algunos románticos perfectos para leer en voz alta, escribir en una invitación o acompañar un discurso lleno de emoción.
Índice de contenido
- Poemas de amor cortos para enamorar
- Poemas de amor cortos y bonitos
- Poemas de amor para dedicar cortos
- Poemas cortos para boda
- ¿Cómo usar estas poesías cortas de amor para la boda?
Poemas de amor cortos para enamorar
¿Quieres tener un bonito detalle con la persona que te ha robado el corazón? Un mensaje con alguno de estos poemas de amor cortos puede cambiarle el día. Y es que los poemas románticos cortos tienen algo muy especial: dicen mucho sin necesitar demasiadas palabras. Son íntimos, directos y perfectos para enviar por WhatsApp, dejar escritos en una nota o guardar para una fecha señalada.
1. El amor, Francisco Hernández
El amor, rodeado casi siempre por un antojo
de olvido, avanza resuelto hacia las trampas
creadas para cazar osos con piel de leopardo
y serpientes con plumas de cóndor.
Y el amor sobrevive a las heridas y ruge,
voladora, la envidia de los venenosos.
2. Algo sucede, Gloria Fuertes
Algo me pasa que en mi pecho existe.
Vuelan hormigas y discurren peces.
Suena la sangre y el tambor convoca.
Hay un incendio cerca de mi pulso.
De nuevo el tigre lanza su mensaje.
Tiene mi cama sed de otra figura.
Vuelven las venas a cantar presagios.
Torna el insomnio con sus mil disfraces.
Lavo mis manos para hacerlas suyas, peino el cabello, río a las vecinas.
Y cuanto miro se convierte en agua. ¡Esto es amor y lo demás miseria!
3. Te ofrezco, Paul Verlaine
Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.
4. Hay amores que son como faroles, Dulce María Loynaz
Hay amores que son como faroles
que apenas alumbran el camino,
dan luz desde lejos y nada más.
Hay amores que son como espejos
que reflejan lo que uno quiere ver,
pero no muestran la verdad.
Hay amores que son como sueños
que se desvanecen al despertar,
dejando solo un recuerdo fugaz.
Pero hay un amor que es como el sol,
que ilumina todo a su alrededor,
que da calor y vida sin cesar.
Ese amor eres tú.
5. Una carta de amor, Julio Cortázar
Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
6. Amor, Claribel Alegría
Todos lo que amo
están en ti
y tú
en todo lo que amo.
7. A veces, Nicolás Guillén
A veces tengo ganas de ser un cursi
para decir: la amo a usted con locura.
A veces tengo ganas de ser tonto
para gritar: ¡la quiero tanto!
A veces tengo ganas de ser un niño
para llorar acurrucado en su seno.
A veces tengo ganas de estar muerto
para sentir, bajo la tierra húmeda de mis jugos,
que me crece una flor rompiéndome el pecho,
una flor y decir:
esta flor, para usted.
8. Madrigal, Manuel del Palacio
Me miraste, alma mía,
y fue tal mi alegría
y es mi pasión tan loca,
que sentir me parece todavía
el beso de tus ojos en mi boca.
9. Si has de amarme, Elizabeth Barrett Browning
Si has de amarme que sea solo
por amor de mi amor. No digas nunca
que es por mi aspecto, mi sonrisa, la melodía
de mi voz o por mi dulce carácter
que concuerda contigo o que aquel día
hizo que nos sintiéramos felices...
Porque, amor mío, todas estas cosas pueden cambiar,
y hasta el amor se muere.
No me quieras tampoco por las lágrimas
que piadosamente limpias de mi rostro...
¡Porque puedo olvidarme de llorar
gracias a ti, y así perder tu amor!
Por amor de mi amor quiero que me ames,
para que habite en los cielos, eternamente.
10. Agua Mujer, Juan Ramón Jiménez
¿Qué me copiaste en ti,
que cuando falta en mí
la imagen de la cima,
corro a mirarme en ti?
11. Amor, Salvador Novo
Amar es este tímido silencio
cerca de ti, sin que lo sepas,
y recordar tu voz cuando te marchas
y sentir el calor de tu saludo.
Amar es aguardarte
como si fueras parte del ocaso,
ni antes ni después, para que estemos solos
entre los juegos y los cuentos
sobre la tierra seca.
Amar es percibir, cuando te ausentas,
tu perfume en el aire que respiro,
y contemplar la estrella en que te alejas
cuando cierro la puerta de la noche.
12. Dime si molesto, Blanca Varela
Dime si molesto,
dijo él al entrar,
porque me marcho inmediatamente.
No solo molestas,
contesté,
pones patas arriba toda mi existencia.
Bienvenido.
13. Quiero ser todo en el amor, Claribel Alegría
Quiero ser todo en el amor
el amante
la amada
el vértigo
la brisa
el agua que refleja
y esa nube blanca
vaporosa
indecisa
que nos cubre un instante.
14. Al oído de una muchacha, Federico García Lorca
No quise.
No quise decirte nada.
Vi en tus ojos
dos arbolitos locos.
De brisa, de risa y de oro.
Se meneaban.
No quise.
No quise decirte nada.
Poemas de amor cortos y bonitos
Desde que conociste a tu pareja, ves el mundo con otro color. Y es que él/ella ha puesto tu vida del revés y ahora todo parece más bonito. Cuídala siempre, a diario, con pequeños detalles. Por ejemplo, ¿qué te parece sorprenderle dejándole uno de estos poemas de amor cortos sobre la almohada, en el espejo del baño o en la puerta de la nevera?
También puedes enviarle unos versos por SMS, por mail o por WhatsApp. Decidas lo que decidas, no te pierdas esta selección de poemas de amor cortos y bonitos, llenos de sentimiento. Incluye un poema corto de amor de Pablo Neruda y algunos de los poemas de Mario Benedetti cortos de amor, entre otros. Porque, a veces, los poemas románticos cortos son justo lo que hace falta para decirlo todo sin alargarlo demasiado.
15. Mi amor viste un ligero atuendo, James Joyce
Mi amor viste un ligero atuendo
Entre los manzanos,
Donde los alegres vientos aumentan el deseo
De correr en compañía.
Allí, donde los alegres vientos esperan para cortejar
A las frescas hojas a su paso,
Mi amor va lentamente, curvándose
Hacia su sombra que yace sobre la hierba.
Y donde el cielo es una copa de azul pálido
Sobre la risueña tierra,
Mi amor va ligeramente, sosteniendo
Su vestido con grácil mano.
16. Contigo, Luis Cernuda
¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.
¿Mi gente?
Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?
17. Soneto V, Garcilaso de la Vega
Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribistes, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto:
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero.
Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.
18. Como si cada beso, Fernando Pessoa
Como si cada beso
fuera de despedida,
Cloé mía, besémonos, amando.
Tal vez ya nos toque
en el hombro la mano que llama
a la barca que no viene sino vacía;
y que en el mismo haz
ata lo que fuimos mutuamente
y la ajena suma universal de la vida.
19. Soneto XLV, Pablo Neruda
No estés lejos de mí un sólo día, porque cómo,
porque, no sé decírtelo, a lo largo del día,
te estaré esperando como en lasestaciones
cuando en alguna parte se durmieron los trenes.
No te vayas por una hora porque entonces
en esa hora se juntan las gotas del desvelo
y tal vez todo el humo que anda buscando casa
venga a matar aún mi corazón perdido.
Ay que no se quebrante tu silueta en la arena,
ay que no vuelen tus párpados en la ausencia:
no te vayas por un minuto, bienamada,
porque en ese minuto te habrás ido tan lejos
que yo cruzaré toda la vida preguntando
si volverás o si me dejarás muriendo.
20. Tu nombre, Jaime Sabines
Trato de escribir en la oscuridad tu nombre.
Trato de escribir que te amo.
Trato de decir a oscuras todo esto.
No quiero que nadie se entere,
que nadie me mire a las tres de la mañana
paseando de un lado a otro de la estancia,
loco, lleno de ti, enamorado.
Iluminado, ciego, lleno de ti, derramándote.
Digo tu nombre con todo el silencio de la noche,
lo grita mi corazón amordazado.
Repito tu nombre, vuelvo a decirlo,
lo digo incansablemente,
y estoy seguro que habrá de amanecer.
21. Menos tu vientre, Miguel Hernández
Menos tu vientre,
todo es confuso.
Menos tu vientre,
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.
Menos tu vientre,
todo es oculto.
Menos tu vientre,
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.
Menos tu vientre,
todo es oscuro.
Menos tu vientre
claro y profundo.
22. Dos cuerpos, Octavio Paz
Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.
Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.
23. Quien alumbra, Alejandra Pizarnik
Cuando me miras
mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos,
mi temor palabras, poemas.
Solo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.
24. Bocas, Mario Benedetti
¿Dónde empieza la boca?
¿en el beso?
¿en el insulto?
¿en el mordisco?
¿en el grito?
¿en el bostezo?
¿en la sonrisa?
¿en el silbo?
¿en la amenaza?
¿en el gemido?
que te quede bien claro
donde acaba tu boca
ahí empieza la mía.
25. Madrigal, Amado Nervo
Por tus ojos verdes yo me perdería,
sirena de aquellas que Ulises,sagaz,
amaba y temía.
Por tus ojos verdes yo me perdería.
Por tus ojos verdes en lo que, fugaz,
brillar suele, a veces, la melancolía;
por tus ojos verdes tan llenos de paz,
misteriosos como la esperanza mía;
por tus ojos verdes, conjuro eficaz,
yo me salvaría.
26. Pensarte es tenerte, Pedro Salinas
¡Cómo me dejas que te piense!
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante los besos,
toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia,
y más que consentir, más que entregarte
me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
recuerdos en escorzo, me haces señas
con las delicias, vivas, del pasado,
invitándome.
Me dices desde allá
que hagamos lo que quiero
unirnos al pensarte,
y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo solo.
Poemas de amor para dedicar cortos
Las poesías cortas de amor dicen mucho. Y es que no se necesitan demasiadas palabras cuando lo que sientes es real y profundo. ¿Buscas poemas de amor cortos para dedicar a tu media naranja? Echa mano de estos versos. Son perfectos para una dedicatoria, para acompañar un regalo o para hacer más especial una fecha importante. Los poemas de amor cortos también funcionan muy bien cuando quieres huir de las frases demasiado vistas.
27. Días y noches te he buscado, Vicente Huidobro
Días y noches te he buscado
Sin encontrar el sitio en donde cantas
Te he buscado por el tiempo arriba y por el río abajo
Te has perdido entre las lágrimas
Noches y noches te he buscado
Sin encontrar el sitio en donde lloras
Porque yo sé que estás llorando
Me basta con mirarme en un espejo
Para saber que estás llorando y me has llorado
Sólo tú salvas el llanto
Y de mendigo oscuro
Lo haces rey coronado por tu mano.
28. Amor eterno, Gustavo Adolfo Bécquer
Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar;
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.
29. Me tienes en tus manos, Jaime Sabines
Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas queno digo.
Me aprendo en ti más que en mi mismo.
Eres como un milagro a todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.
30. Amo, amas, Rubén Darío
Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
el ser y con la tierra y con el cielo,
con lo claro del sol y lo oscuro del lodo:
amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.
Y cuando la montaña de la vida
nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
amar la inmensidad que es de amor encendida
¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!
31. Hay ojos que miran, hay ojos que sueñan, Miguel de Unamuno
Hay ojos que miran, –hay ojos que sueñan,
hay ojos que llaman, –hay ojos que esperan,
hay ojos que ríen –risa placentera,
hay ojos que lloran –con llanto de pena,
unos hacia adentro –otros hacia fuera.
Son como las flores –que cría la tierra.
Mas tus ojos verdes, –mi eterna Teresa,
los que están haciendo –tu mano de hierba,
me miran, me sueñan, –me llaman, me esperan,
me ríen rientes –risa placentera,
me lloran llorosos –con llanto de pena,
desde tierra adentro, –desde tierra afuera.
En tus ojos nazco, –tus ojos me crean,
vivo yo en tus ojos –el sol de mi esfera,
en tus ojos muero, –mi casa y vereda,
tus ojos mi tumba, –tus ojos mi tierra.
32. Cúbreme, amor, el cielo de la boca, Rafael Alberti
Cúbreme, amor, el cielo de la boca
con esa arrebatada espuma extrema,
que es jazmín del que sabe y del que quema,
brotado en punta de coral de roca.
Alóquemelo, amor, su sal, aloca
Tan lancinante aguda flor suprema,
Doblando su furor en la diadema
del mordiente clavel que la desboca.
¡Oh ceñido fluir, amor, oh bello
borbotar temperado de la nieve
por tan estrecha gruta en carne viva,
para mirar cómo tu fino cuello
se te resbala, amor, y se te llueve
de jazmines y estrellas de saliva!
33. Si me quieres, quiéreme entera, Dulce María Loynaz
Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz y sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…
Si me quieres, no me recortes:
¡quiéreme toda… o no me quieras!
34. El enamorado, Jorge Luis Borges
Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lámparas y la línea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.
Debo fingir que en el pasado fueron
Persépolis y Roma y que una arena
sutil midió la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.
Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.
Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Sólo tú eres. Tú, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.
35. Intimidad, José Saramago
En el corazón de la mina más secreta,
En el interior del fruto más distante,
En la vibración de la nota más discreta,
En la caracola espiral y resonante,
En la capa más densa de pintura,
En la vena que el cuerpo más nos sonde,
En la palabra que diga más blandura,
En la raíz que más baje, más esconda,
En el silencio más hondo de esta pausa,
Donde la vida se hizo eternidad,
Busco tu mano y descifro la causa
De querer y no creer, final, intimidad.
Poemas de amor cortos para bodas
Si estáis preparando la ceremonia, las invitaciones o un discurso especial, los poemas de amor cortos boda pueden convertirse en ese detalle que emociona sin resultar excesivo. Hay parejas que buscan poemas para bodas con un tono muy romántico, otras prefieren versos más sencillos y otras se quedan con poemas románticos cortos que puedan leerse en voz alta sin hacerse eternos. Son poemas de amor cortos perfectos para una boda civil, una lectura durante la ceremonia, un brindis o una tarjeta de agradecimiento.
36. Rima XXI, Gustavo Adolfo Bécquer
¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía… eres tú.
37. Definiendo el amor, Francisco de Quevedo
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo;
enfermedad que crece si es curada.
Este es el niño Amor, este es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
38. Rima XXIII, Gustavo Adolfo Bécquer
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso… yo no sé
qué te diera por un beso.
39. Desmayarse, atreverse, estar furioso, Lope de Vega
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor: quien lo probó lo sabe.
40. Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos, Miguel Hernández
Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos.
No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando cardos y agostando hinojos.
No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.
Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina.
41. Madrigal, Federico García Lorca
Yo te miré a los ojos
cuando era niño y bueno.
Tus manos me rozaron
y me diste un beso.
Los relojes llevan la misma cadencia,
y las noches tienen las mismas estrellas.
Y se abrió mi corazón
como una flor bajo el cielo,
los pétalos de lujuria
y los estambres de sueño.
En mi cuarto sollozaba
como el príncipe del cuento
por Estrellita de oro
que se fue de los torneos.
Yo me alejé de tu lado
queriéndote sin saberlo.
No sé cómo son tus ojos,
tus manos ni tus cabellos.
Solo me queda en la frente
la mariposa del beso.
42. Amor mío, Alfonsina Storni
Amor mío, amor mío,
si tú quisieras,
las palabras más tristes
serían pequeñas.
Yo te daría mi alma,
mi voz, mi espera,
y hasta el último sueño
que en mí viviera.
¿Cómo usar estas poesías cortas de amor para la boda?
Los poemas de amor cortos son siempre un acierto. Y aunque ya no necesitas echar mano de ellos para enamorar a tu pareja, sí pueden ser una elección preciosa para reflejar todas las emociones del gran día. Utiliza estos poemas de amor cortos boda en las invitaciones, en la papelería nupcial, para acompañar los detalles de boda o en una lectura durante la ceremonia civil.
Breves y concisos pero llenos de significado, los poemas de amor cortos tienen una ventaja añadida frente a los poemas de amor largos: no necesitaréis recurrir únicamente a uno de sus versos, sino que podréis incluirlos al completo.Por eso, si estáis buscando poemas para bodas, esta selección puede ayudaros a encontrar esas palabras que suenan bonitas, emocionan y no resultan demasiado solemnes.
Papelería y cartelería
Como acabamos de comentar, estos poemas de amor para enamorar cortos serán ideales en las invitaciones de boda, pero también en las tarjetas de agradecimiento, para acompañar al seating plan o para dejar unas bonitas palabras tras los meseros que formarán parte de los centros de mesa del banquete. ¡Sobre todo los poemas muy cortos! Igualmente, estos poemas de amor cortos también quedarán geniales en el cartel con el que deis la bienvenida a familiares y amigos. Pueden dar el tono de la celebración desde el primer momento y hacer que familiares y amigos entren en la boda con una sonrisa.
Frases para el vídeo de la boda
Los poemas de amor cortos que hemos seleccionado también "casarán" a la perfección con el vídeo de boda o con el que se proyectará el mismo día: same day edit. También podéis usarlos en pequeños vídeos a modo de save the date virtual o en publicaciones de redes sociales para anunciar que pronto pasaréis por el altar.
Si queréis algo emotivo pero nada empalagoso, los poemas románticos cortos funcionan especialmente bien. Son fáciles de leer, fáciles de recordar y tienen ese punto íntimo que encaja muy bien con las imágenes de una boda.
Lecturas de ceremonia
Los poemas de amor cortos famosos también serán una fantástica elección para una de las lecturas de las bodas civiles. Podréis así recurrir a los poemas cortos de Miguel Hernández, a los poemas de Federico García Lorca cortos o a los poemas de Bécquer cortos, por ejemplo Serán todo un acierto si buscáis poemas para bodas con emoción, belleza y un toque literario.
Además, los poemas de amor cortos de boda tienen una ventaja clara: no alargan demasiado la ceremonia. Permiten crear un momento bonito, pero sin perder ritmo ni hacer que la lectura se haga pesada.
Discursos y brindis en el banquete
Por último, estos poemas de amor bonitos cortos te pueden servir también para acompañar tu discurso o el brindis. Puedes leerlos tal cual, escoger solo unos versos o utilizarlos como punto de partida para escribir tus propias palabras. Lo importante es que suenen a vosotros.
Y si no sabes qué elegir, apuesta por poemas románticos cortos que hablen de complicidad, de hogar, de futuro o de esa forma tan vuestra de quereros. Al final, los mejores poemas de amor cortos son los que parecen escritos para contar vuestra historia
Seguro que estos poemas de amor cortos encantarán y enamorarán (más si cabe) a tu persona favorita. Así que déjate hechizar por su magia y elige tu/s favorito/s.
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