Cuando las musas no acompañan, ¿qué mejor que echar mano de grandes autores, como Antonio Machado? El autor decía: "Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar". Bellas palabras que pueden extrapolarse al sueño de organizar el día B y que todo salga fantástico. Si necesitáis inspiración para los textos que se envían en las invitaciones de boda o para dedicaros unas bonitas palabras en el altar, alguno de estos poemas cortos os vendrán muy bien. Por supuesto, los más largos son ideales para las lecturas que hagáis a vuestra pareja o para las de vuestros familiares o amigos. Aparte, alguno de estos poemas han sido versionados por grandes cantautores, como Joan Manuel Serrat, por lo que las palabras de Machado incluso os pueden acompañar durante el baile, si seleccionáis canciones de boda escritas por él. Sin duda, esta será solo una de las ideas originales para bodas que brillarán con luz propia el gran día. ¿Estáis listos para conocer la versión del escritor andaluz más emotiva y romántica?

Cuando sea mi vida…

Cuando sea mi vida,
toda clara y ligera
como un buen río
que corre alegremente
a la mar,
a la mar ignota
que espera
llena de sol y de canción.
Y cuando brote en mi
corazón la primavera
serás tú, vida mía,
la inspiración
de mi nuevo poema.
Una canción de paz y amor
al ritmo de la sangre
que corre por las venas.
Una canción de amor y paz.
Tan solo de dulces cosas y palabras.
Mientras,
mientras, guarda la llave de oro
de mis versos
entre tus joyas.
Guárdala y espera.

Acaso

Como atento no más a mi quimera
no reparaba en torno mío, un día
me sorprendió la fértil primavera
que en todo el ancho campo sonreía.

Brotaban verdes hojas
de las hinchadas yemas del ramaje,
y flores amarillas, blancas, rojas,
alegraban la mancha del paisaje.

Y era una lluvia de saetas de oro,
el sol sobre las frondas juveniles;
del amplio río en el caudal sonoro
se miraban los álamos gentiles.

Tras de tanto camino es la primera
vez que miro brotar la primavera,
dije, y después, declamatoriamente:

?¡Cuán tarde ya para la dicha mía!?
Y luego, al caminar, como quien siente
alas de otra ilusión: ?Y todavía
¡yo alcanzaré mi juventud un día!

Mayte Villares Fotografía
Mayte Villares Fotografía

Soñé que tú me llevabas

Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.

¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!...

Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!

La plaza tiene una torre

La plaza tiene una torre,
la torre tiene un balcón,
el balcón tiene una dama,
la dama una blanca flor.
Ha pasado un caballero
-¡quién sabe por qué pasó!-
y se ha llevado la plaza,
con su torre y su balcón,
con su balcón y su dama,
su dama y su blanca flor.

Para tu ventana

un ramo de rosas me dio la mañana.
Por un laberinto, de calle en calleja,

buscando, he corrido, tu casa y tu reja.
Y en un laberinto me encuentro perdido.
En esta mañana de mayo florido.

Fotografía Difusa
Fotografía Difusa

Solo recuerdo la emoción de las cosas

Solo recuerdo la emoción de las cosas,
y se me olvida todo lo demás;
muchas son las lagunas de mi memoria.

Campo

La tarde está muriendo
como un hogar humilde que se apaga.

Allá, sobre los montes,
quedan algunas brasas.

Y ese árbol roto en el camino blanco
hace llorar de lástima.

¡Dos ramas en el tronco herido, y una
hoja marchita y negra en cada rama!

¿Lloras?...Entre los álamos de oro,
lejos, la sombra del amor te aguarda.

Rosa de fuego

Tejidos sois de primavera, amantes,
de tierra y agua y viento y sol tejidos.

La sierra en vuestros pechos jadeantes,
en los ojos los campos florecidos,
pasead vuestra mutua primavera,
y aun bebed sin temor la dulce leche
que os brinda hoy la lúbrica pantera,
antes que, torva, en el camino aceche.

Caminad, cuando el eje del planeta
se vence hacia el solsticio del verano,
verde el almendro y mustia la violeta,
cerca la sed y el hontanar cercano,
hacia la tarde del amor, completa,
con la rosa de fuego en vuestra mano.

Sergio Fortes
Sergio Fortes

Arde en tus ojos

Arde en tus ojos un misterio, virgen
esquiva y compañera.
No sé si es odio o es amor la lumbre
inagotable de tu aliaba negra.
Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.
-¿Eres la sed o el agua en mi camino?-
Dime, virgen esquiva y compañera.

A un olmo seco (versionado por Joan Manuel Serrat)

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.

El olmo centenario en la colina...
Un musgo amarillento
le lame la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta.

Antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

Jesus Oliva Fotógrafo
Jesus Oliva Fotógrafo

Tal vez la mano

Tal vez la mano, en sueños,
del sembrador de estrellas,
hizo sonar la música olvidada.                     

Como una nota de la lira inmensa,
y la ola humilde a nuestros labios vino
de unas pocas palabras verdaderas.  

Todas estas propuestas también pueden ser perfectas para vuestros votos matrimoniales, ¿no os parece? Y si alguno de los poemas de Machado os ha llegado al corazón, podéis ofrecerlo como detalle de boda, por ejemplo, impreso en un papiro tipo manuscrito en el interior de una bella caja. Veréis que a vuestros asistentes, ataviados con sus bellos vestidos de fiesta, les hace mucha ilusión recibir un obsequio tan personal y emotivo.