Ona Fotografía

Escoger el vestido de novia que siempre has querido, decidir tranquilamente qué invitaciones de boda son los más glamurosas, soñar despierta con las canciones para bodas que sonarán el gran día...

Está claro que casarse es uno de los momentos más especiales de la vida, especialmente si se celebra en compañía de familiares y amigos. Pero, ¿hay que invitarlos a todos? Obviamente, no. En este artículo os sugerimos siete preguntas que todos los novios debéis haceros antes de decidir quién debe estar y quién no en vuestra lista.

1. ¿Cuántos invitados podemos asumir?

Es una de las preguntas más decisivas e importantes de todas. No solo porque hay que tener en cuenta el presupuesto que habéis destinado al banquete, sino porque, dependiendo del lugar que escojáis para casaros, os preguntarán la cantidad aproximada de invitados para asignaros uno u otro salón.

Un buen punto de partida suele ser empezar por la gente que sabéis seguro que van a asistir –es decir, los más allegados: padres, hermanos, sobrinos, abuelos, etc.–, ampliándola después a los amigos más cercanos. Y, a partir de ahí, haced una lista paralela de las personas con las que os gustaría compartir uno de los días más felices de vuestra vida.

Una vez elaborada la lista, pensad en esas invitaciones de boda vintage que tanto os gustan o empezad a organizar los regalos para invitados de boda.

2. ¿Es un familiar o un amigo íntimo? 

Una buena manera de saber si se debe invitar o no a alguien es el grado de proximidad que se tiene con ellos. A los mejores amigos del colegio, de los que no se ha sabido nada en 10 años, no es necesario que los tengáis en cuenta, del mismo modo que tampoco deberían entrar en vuestra lista los tíos o primos lejanos que solo habéis visto en fotos. Respecto a los amigos más cercanos, si no habéis sabido nada de ellos en 12-18 meses es que no son tan amigos, ¿no? 

Yasmina & Víctor Fotografía

3. ¿Compartimos momentos importantes con esa persona?

No es lo mismo, por ejemplo, ver a un familiar una vez al año durante las fiestas navideñas que un excompañero de trabajo con el que quedáis una vez al mes para cenar.

Valorad aspectos tan variados como si esa persona es partícipe de otros momentos importantes de vuestra vida –como los cumpleaños– y si es alguien que nos os importará que os vea divirtiéndoos de lo lindo durante la fiesta.

4. ¿Queremos que vengan los compañeros de trabajo?

A menudo, con el paso del tiempo, los compañeros de trabajo se convierten en amigos. En este caso, la respuesta está clara. Las dudas empiezan cuando esto no es así. Una buena manera de decidirse es pensar a largo plazo: ¿puede esa persona convertirse en algo más o, por mucho tiempo que pase, no dejará de ser alguien agradable con el que compartir muchas horas de trabajo? Vosotros tenéis la última palabra, como también la tenéis para hacer la lista de canciones romanticas de boda o buscar esos maravillosos detalles solidarios de boda.

5. ¿Qué hacemos con los peques?

Es otra decisión importante influenciada, en buena medida, por el número de niños que haya en la familia en el momento de celebrarse la boda. Debéis tener en cuenta que, aunque su cubierto resultará mucho más económico que el de un adulto, quizá sea necesario contratar un servicio de animación especial para ellos o bien a alguien que les ayude a comer y se encargue de que se lo pasen bomba.

Gabriela y Marín

6. ¿Elaboramos una lista de "suplentes"?

Viajes, celebraciones ya confirmadas, una enfermedad de última hora... Son muchas las razones que pueden llevar a los invitados que os gustaría tener con vosotros en la boda a no poder asistir al enlace. En estos casos, resulta muy práctico contar con la ayuda de una lista de "reservas" o "suplentes". Son aquellos a los que habéis añadido y quitado de la lista varias veces: tíos segundos, padrinos que no veis casi nunca, compañeros de universidad...

No es necesario que los incluyáis si tenéis claro que queréis rodearos solo de aquellos que os conocen bien y con los que compartís vuestro día a día. Pero tener esa lista paralela os puede resultar útil.

7. ¿Qué hacemos con las parejas de los amigos solteros?

Es una respuesta difícil. Por un lado, no queréis que vuestros amigos se sientan solos en vuestra boda pero, por otro, es más que probable que no conozcáis de nada a esa persona y que nunca más tengáis ocasión de verla. ¿Qué hacer entonces? En la mayoría de ocasiones, hablar directamente con vuestros amigos os permitirá resolver la duda de forma rápida. Pero si dudáis, lo mejor es invitarlos.

Shoot Love Photography

¿Qué os parece? Seguro que vosotros resolveréis este problema con rapidez. Y mientras llega el día no os olvidéis de los detalles de boda para los invitados y de mirar esos zapatos de novia cómodos que te llevarán al altar.