Si vuestra idea es casaros en una preciosa iglesia, no debéis olvidar que las ideas de decoración para bodas con las que vayáis a caracterizar todo vuestro enlace jugarán un papel muy importante. Como siempre insistimos, la decoración es el elemento que marcará por completo vuestra personalidad en cada detalle del gran día, así como del mismo modo influenciará en la elección de vuestros looks –pues siempre escogeréis aquellos vestidos de novia o aquellos trajes de novio que más se acerquen a vuestros gustos. Por ello, ajustar la decoración a vuestro estilo y a las características del escenario, y en combinación siempre con otros detalles como la flor principal que caracterice los ramos de novia –fiel compañero de ella– o los colores que envuelvan el espacio, serán detalles imprescindibles a tener en cuenta para lograr el efecto que deseáis; vuestra boda más soñada se puede hacer realidad con una preciosa y cuidada decoración, en sintonía absoluta con el resto de la ceremonia.

Aunque decorar la iglesia no dependerá únicamente de vosotros, pues el sacerdote suele establecer unas normas al respecto, en la actualidad existen maneras elegantes, sutiles y muy delicadas de decorar este escenario, que aportarán gran belleza y romanticismo a vuestra ceremonia.

Las flores y las velas son el elemento por excelencia para una decoración perfecta, pues su versatilidad permite grandes combinaciones, adaptadas a cualquier estilo. Por otro lado, objetos como el metal o la madera envejecida, el mimbre o el cristal, se han convertido en grandes aliados para conformar una decoración sencilla, a la par que elegante y romántica. De hecho, y aunque en apariencia parece que la decoración de la iglesia únicamente permite estilos clásicos, la realidad es que actualmente los colores de las flores, así como el de las velas, y el uso de estos objetos que comentamos, ayudarán a conformar una decoración de un estilo u otro, incluidos los más recientes, como el shabby, el rústico o el vintage, por ejemplo.

Desde la entrada de la iglesia, hasta el pasillo, los asientos y el altar; detalles de decoración en cada rincón de la iglesia darán un aspecto absolutamente romántico y especial a vuestro ‘sí, quiero’. Siguiendo unos breves consejos, aunque importantes ante todo, haréis que la decoración de la iglesia convierta el escenario en algo excepcional.
Si celebráis vuestra boda en una iglesia pequeña buscad la discreción y una decoración poco recargada; flores pequeñas y colores claros. Una alfombra elaborada con pétalos de rosa, además de romántica, dará amplitud. Los asientos podréis decorarlos de manera alternada con motivos sencillos, como pequeñas flores, ramilletes de flores silvestres o tul. En la entrada de la iglesia, un precioso arco de flores, por ejemplo, pondrá el broche de oro a vuestra salida como recién casados, sin duda.

Si celebráis vuestra boda en una iglesia grande podéis jugar con más elementos, como centros florales, plantas o composiciones combinadas con metal, cristal o mimbre, por ejemplo. Por supuesto, el tamaño de las flores podrá ser más grande, aunque lo adecuado será no recargar nunca el espacio.

Los colores vendrán determinados por la claridad natural y el tipo de iluminación que vayáis a tener durante la ceremonia, siendo el color blanco en sus diferentes tonalidades el más indicado para iglesias oscuras o con una deficiente iluminación artificial.

También en la decoración de vuestra iglesia deberéis tener en cuenta a vuestros invitados; para los alérgicos al polen, las flores secas o las flores silvestres como la lavanda, las cintas de tul o las velas, serán vuestros imprescindibles para una decoración idílica, adaptada a las necesidades de vuestros más queridos.