Negre

Desde que os disteis el sí, hay una imagen clavada en el centro de tu imaginación: el próximo sí, el "sí, quiero", el momento cumbre que coronará un día perfecto. Por eso has empezado a pensar cómo quieres que sea tu peinado de boda y no dejas de darle vueltas a los 99 vestidos de novia que quieres probarte hasta estar segura de que has encontrado el adecuado. Pero no os olvidéis de los demás protagonistas de la ceremonia: los invitados. Si queréis que ellos disfruten con vosotros de ese día tan especial, las invitaciones de boda son el primer escalón para conseguirlo.

1. ¿En papel o virtuales?

Las tecnologías han invadido nuestro día a día y es lógica la pregunta que muchas parejas se hacen sobre si enviar las invitaciones de una manera tradicional o bien optar por una versión digital. Aunque estas últimas no podrán conservarse como las primeras, pueden ser igual de originales e incluir los mismos textos románticos para invitaciones de boda. Desde el portal de Bodas.net podréis hacerlo fácilmente lo que, además, os permitirá tener la lista de invitados siempre al día.

2. ¿Qué datos debe incluir el texto?

Como vosotros queráis. Las opciones en este caso son casi infinitas. Podéis buscar inspiración en las canciones románticas para bodas, por ejemplo, o bien animaros a escribirlas vosotros mismos. En cualquiera de los dos casos, recordad que hay algunos datos imprescindibles que deben aparecer en la invitación: el nombre de los novios, la fecha, la hora y el lugar de la celebración, así como el lugar donde se celebrará el banquete. Es muy útil añadir un número de teléfono en el que los invitados puedan confirmar su asistencia.

Pedro Zamorano

3. ¿Cuándo enviarlas?

Lo ideal es hacerlo con unos dos o tres meses de antelación. Además, hay que tener en cuenta a los invitados que no viven en vuestra misma ciudad o a los asistentes que tengan agendas muy apretadas. Por razones prácticas, lo mejor es enviar todas las invitaciones al mismo tiempo. No importa que a algunos les llegue la invitación pronto, lo que hay que evitar es que a alguien le llegue tarde.

El plazo de envío deberá ser mayor si la ceremonia tendrá lugar lejos de la ciudad en la que vivís. Tened en cuenta que esto supone buscar alojamiento para la mayoría de invitados y un evento así debe ser planificado con suficiente tiempo.

4. ¿Cómo entregarlas?

Pese al ajetreo de la vida diaria, una buena elección pasa por entregar las invitaciones personalmente, sobre todo a los familiares y amigos más cercanos. Pero como no siempre es posible, tenéis la opción de enviarlas por correo. Eso sí, recordad añadir el coste económico que esto os supondrá al presupuesto general de la boda. Otra posibilidad es utilizar un servicio de mensajería nacional o internacional. En cualquier caso, no está de más realizar una llamada de teléfono para confirmar que las han recibidos.

5. ¿Cuál es el envoltorio más adecuado?

Lo mejor de las invitaciones de boda vintage o clásicas es que hay diversas formas de presentarlas. Lo habitual es introducirlas en sobres lisos o decorados a conjunto, aunque también se está poniendo de moda la opción de decorarlas –con cintas de raso, flores secas o tiras de encaje, por ejemplo–, así como la de adjuntar con la invitación los primeros detalles originales para bodas. ¿Qué os parece incluir un sobre con arroz o confeti junto a la participación?

Para las invitaciones de boda más sorprendentes, como las que simulan diminutos barriles, maletas o mensajes en una botella, deberéis tener en cuenta elegir un envoltorio original y resistente para evitar que se puedan dañar por el camino.

Carlos Pavón Fotografía

Recordad además que la invitación es como la "carta de presentación" de vuestro enlace, por lo que deberá ser representativa del estilo que habéis elegido para este. Es importante que no desentone con ningún elemento importante del gran día, del mismo modo que habéis previsto que el prendido del traje de novio armonice a la perfección con el ramo de novia, o que este, a su vez, armonice con los zapatos de novia. Lo importante es que todo guarde una unidad.