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Uno de los momentos más emocionantes de cualquier boda es la entrada de los novios. La tradición dicta que él sea el primero en llegar, ataviado con su traje de novio y del brazo de su madre que, en calidad de madrina, luce el vestido de fiesta que más miradas suele atraer. Sin embargo, el gran protagonista, claro está, es el vestido de novia que ella revela en su entrada triunfal unos minutos más tarde, agarrada del brazo de su padre. Pero…, ¿qué ocurre cuando falta alguna de estas personas? O cuando, por voluntad o por impedimento, preferís que os acompañen otros de vuestros seres queridos. ¿Quién puede hacerlo?

El otro progenitor 

Si el padre o la madre señalado para tal tarea no puede desempeñarla, sin importar la causa, puede hacerlo el progenitor restante. No importa que sea de vuestro mismo sexo: basta con que sea un pilar importante para vosotros. Así que se pueden adaptar esos vestidos de madrina para la madre de la novia también.

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Cualquier familiar

Puede tratarse de hermanos, tíos, primos, abuelos… A todos les hará especial ilusión que se lo pidáis. Elegid a aquella persona con la que tengáis una relación cercana para sentiros de verdad acompañados en ese momento tan crucial: vuestros últimos pasos como solteros.

Amigos íntimos

No es necesario que os unan lazos de sangre. A veces, la familia elegida es tan importante como la natural. Pedídselo a aquellas personas a las que no dudéis en llamar cuando tenéis cualquier novedad: a los titulares de las invitaciones de boda caseras con las que más os esmerasteis.

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Los padrinos de bautismo

Una posibilidad diferente es confiar en los padrinos de bautismo que os dieron vuestros padres, si los tenéis. Mucho mejor si se trata de personas con las que habéis mantenido el contacto regularmente.

Hijos, ahijados o sobrinos

En caso de que tengáis hijos, quizá queráis que os acompañen ellos, bien porque tengáis vuestra propia familia ya formada, bien porque vuestra edad sea más avanzada, por segundas o terceras nupcias. También los niños pueden participar de ello, tanto si son ahijados, sobrinos o hijos de amigos. Enseñadles los tiempos a ritmo de las canciones románticas para bodas que hayáis seleccionado para la entrada, agarraos de sus manitas y... ¡adelante!

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Con varias personas

Nadie dice que haya que elegir, se puede tener todo. Hay novios que hacen su entrada a la ceremonia con varias personas. Por ejemplo, los dos progenitores, o bien la madre y la abuela, tan guapas con sus vestidos de fiesta largos… Una opción para hacerlo es que cada una recorra la mitad del camino. Otra es que lo recorran los tres juntos, si hay suficiente anchura.

¡Las mascotas! 

Hay parejas para las que la mascota es un vínculo de unión importantísimo y les hace ilusión que les acompañen en un momento tan especial de sus vidas. ¿Por qué no? Puede ser una idea divertida para la boda. Aunque eso sí, procurad que alguien se haga cargo de ella una vez lleguéis al altar. Una elección ideal siempre que se trate de un animal dócil.

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Solos

Mucho se ha hablado del gesto revolucionario de Meghan Markle al recorrer sola la primera parte de su camino hacia el altar. Ante la indisposición de su padre, ella optó por que su madre la acompañara en el coche y avanzar luego sola hasta encontrarse con su suegro a mitad de camino. ¡Claro que sí, Meghan! ¡Estamos en el siglo XXI!

Los dos juntos

No es tan raro. El príncipe Haakon de Noruega y Mette-Marit entraron juntos en la iglesia, como también el rey de los Países Bajos, Guillermo, acompañó a Máxima hasta el altar. Así que si preferís recorrer ese camino los dos juntos, podéis hacerlo sin problema.

Érase una vez una boda

¿Ya tenéis claro a quién pedírselo? Si os salís de la tradición de madrina y padrino, podéis darles la sorpresa comunicándoselo en la invitación de boda o bien decírselo en persona. ¡Se emocionarán mucho de cualquier forma! Y recordad: no dudéis en estirar la norma tanto como queráis con las ideas originales de boda que se os ocurran para la entrada. Haced el paseo bien felices con quien vosotros queráis al lado.