La luna de miel es la ocasión ideal para dejar atrás todos los quebraderos de cabeza causados por la organización del enlace, como encontrar ideas originales de boda o cuadrar todos los temas logísticos, y disfrutar de un viaje muy especial e íntimo. No obstante, algunas razones pueden impediros sustituir los peinados de boda por opciones más naturales y los zapatos de novia y mocasines por chanclas. Estas son las ocho más habituales.

1. No os gusta viajar

¿Quién dijo que nada más guardar el vestido de novia de corte princesa tenéis la obligación de recorrer miles de kilómetros? Una de las razones por las cuales algunas parejas deciden no irse de luna de miel es que, simplemente, no les gusta viajar. Si os sentís identificados, lo más seguro es que aprovechéis vuestros días libres después de la boda para descansar, hacer cosas que habitualmente no podéis hacer o disfrutar de la compañía de los familiares y amigos que se han desplazado para la ocasión.

2. Ya viajáis demasiado

¿Pasáis la mitad de vuestra vida entre trenes y aviones, lejos de casa y de los vuestros? Tal vez para vosotros la palabra viajar no rima con disfrutar, sino que preferís quedaros cerca de casa para descansar, practicar alguno de vuestros hobbies o ir a un hotel cercano a disfrutar de un fin de semana de relax.

3. Ya os casáis "fuera de casa"

Si os habéis decantado por un enlace en el extranjero porque os hace ilusión, por razones prácticas o porque es el país de origen de uno de los dos o de ambos, aunque residáis en España, vuestra boda ya será una luna de miel en sí. En este caso, es probable que tengáis que renunciar a un viaje de novios "clásico". No obstante, quedaros unos días en vuestro destino tras la celebración y disfrutar de vuestra nueva vida de casados también puede ser una excelente elección.

4. Motivos laborales

Si uno de los dos o ambos sois autónomos no tenéis derecho al permiso de matrimonio, por lo que las vacaciones que decidáis hacer no serán retribuidas. Además, si sois asalariados pero las fechas de vuestra boda coinciden con un pico de actividad en vuestro sector o si, simplemente, no podéis viajar por compromisos de trabajo es muy probable que tengáis que renunciar a vuestra luna de miel o, al menos, aplazarla durante un tiempo.

5. Necesitáis descansar

Sabemos cuánta ilusión y energías conllevan los meses de preparativos de la boda, que os habrán llevado desde la confección de invitaciones de boda vintage hasta la elección de los menús o de un traje de novio original. La organización resulta agotadora, por lo que quizá soñéis con una única cosa: ¡quedaros tranquilamente en casa! Disfrutad de momentos de relax, con masajes, o acudiendo a un spa. Lo importante es que os cuidéis mútuamente. Lo que menos importa en este caso es dónde los hagáis.

5. Cuestiones económicas

Después de todos los gastos que conlleva una boda es posible que os hayáis quedado sin los suficientes recursos para hacer el viaje de vuestros sueños. En este caso, tal vez es mejor esperar a recuperaros económicamente y posponer la luna de miel.

Y aunque hayáis sido previsores y no os hayáis gastado todo vuestro presupuesto entre unos zapatos de novia vintage, el alquiler de la sala y los detalles originales para la boda, puede que también prefiráis destinar el dinero a otro proyecto. Hay momentos en la vida en los cuales hay que priorizar. Si queréis adquirir una casa, comprar un coche, invertir en unos estudios o si, simplemente, estáis a punto de ampliar la familia, igual tendréis que renunciar a vuestro viaje de novios, aunque solo sea de forma temporal.

7. Hijos muy pequeños

¿Tenéis niños muy pequeños? A muchas parejas no les apetece volar hasta la otra punta del mundo sin ellos, sino que prefieren pasar tiempo de calidad en su compañía. Por eso no les importa aplazar uno o dos años un viaje tan especial y hacerlo todos juntos, hijos incluidos.

8. Mala época para viajar al destino soñado

Ya sea por razones climáticas (por ejemplo, es temporada de lluvias o las temperaturas son excesivamente bajas) o por cuestiones económicas inherentes a la subida de precios en temporada alta, es posible que vuestra luna de miel no coincida con el mejor momento para viajar al país de vuestros sueños. Además, la visita y disfrute de ciertos destinos requieren más tiempo del que dispondréis. En este caso tal vez sea mejor esperar, acumular los días y posponer el viaje. Aunque si trabajáis para una empresa tendréis que pactar este asunto porque, legalmente, estos días libres deben disfrutarse justo después de la boda.

¿Os habéis gastado todo vuestro presupuesto en unos detalles de boda perfectos para obsequiar a vuestros familiares y amigos o en la compra de un vestido de novia increíble? ¿Tenéis demasiado trabajo? ¿No os apetece? ¿No queréis iros de viaje con vuestro bebé y preferís viajar cuando cumpla algún añito más? A la vista está que existen muchas razones por las cuales es posible que tengáis que retrasar vuestra luna de miel, ya sea por decisión propia o por compromisos laborales o familiares. Vosotros decidís.