Mucho más que tartas

La amplia oferta de fincas y restaurantes disponibles, así como unos precios más asequibles, ha llevado a que cada vez más parejas se decidan a celebrar su boda fuera de la temporada alta.

Aunque el mes de diciembre se asocia más con las fiestas navideñas, es también un excelente momento para casarse y disfrutar de un paisaje totalmente diferente como un castillo enmarcado por un valle cubierto de nieve.

Pero si sabemos aprovechar las flores, los colores y los motivos típicos del invierno conseguiremos dar a nuestra boda un toque realmente mágico y diferente:

Lluvia de plata

Los copos de nieve y el brillo que éstos desprenden a la luz del sol son escenario de excepción para una boda, pero ¿cómo podemos entrarlos en nuestro salón de banquete? El gris plata es el color estrella para las decoraciones de bodas celebradas en esta época del año. Ya sea a modo de purpurina decorando las mesas o en forma de estrellas simulando una mágica noche dentro del salón, el gris plata consigue un efecto muy luminoso y de gran belleza. Puede combinarse con tul blanco y tiras de luces blancas creando un ambiente muy cálido e íntimo.

El Zapato de Cristal

Dulce navidad

La flor de pascua o el árbol de navidad son motivos típicamente navideños que podemos implementar en diferentes aspectos de nuestra boda, desde la decoración floral hasta los pequeños detalles como las invitaciones de boda, los detallitos de boda o los postres nupciales.

Primavera blanca

Las orquídeas, las campanillas y los narcisos son flores de temporada ivernal. El color predominante es el blanco aunque podemos encontrar pequeñas notas de color, como por ejemplo, el jazmín amarillo o las campanillas. Y no olvidemos las rosas, disponibles todo el año.