Diego Egusquiza

Has encontrado al hombre de tu vida esperando en el altar con su traje de novio, tienes el vestido de novia perfecto y ese día sonarán las que, seguro, serán las perfectas canciones para tu boda, de eso no te quepa la menor duda.

Pero es verdad que, por mucho que lo intentes, hay cosas que pueden torcerse o simplemente no salir como las habías planeado. Queremos plantearte algunas de ellas para que, si se dan, tengas las herramientas para salir airosa o para evitarlos incluso antes de que sucedan.

1. La lluvia

Es uno de los mayores miedos de las parejas que van a casarse. Sobre todo en primavera y verano, donde muchas de las celebraciones son en el exterior. Lo que es muy importante es que siempre haya un plan B para la ceremonia y el banquete, sea la posibilidad de celebrarlo en el interior o de montar una carpa para hacerlo a cubierto. De hecho, las carpas acogen un sinfín de ideas de decoración para bodas preciosas, ¡será una solución perfecta!

No obstante, las sesiones de fotos no tienen que dejar de ser preciosas por la lluvia. ¡Échale humor y sonrisas! Pide a alguien que vaya a comprar unas botas de agua y un paraguas enorme a juego... y, si es en los colores de la boda ¡mejor que mejor! De esta forma, disfrutarás en grande de tus fotos de recién casada que, bien seguro, serán muy especiales y ni un poco menos bonitas de lo que serían si hubiera salido el sol.

Imaging Factory

2. Fallo en un proveedor

Muchas veces, la primera vez que hablamos con los proveedores y nos pasan por escrito lo acordado, es un estadio muy temprano de la organización de la boda. Luego las cosas van variando y se hacen cambios que muchas veces quedan en conversaciones telefónicas o, lo que es lo mismo, palabras que se lleva el viento. Eso puede dar lugar a, por ambas partes, malentendidos o posibles cargos extra en la factura final. Para evitarlo y poder reclamar lo que no está como se acordó, lo mejor es hacer cada cambio por escrito siempre. Por suerte, en la era de la tecnología, no te será difícil llevar tu móvil encima con todo lo necesario por si tú o algún familiar tuvieran que hablar con el proveedor en cuestión ese día.

3. Invitados que no llegan

Cuando la boda se celebra en un lugar alejado de donde viven la mayoría de invitados y/o si la ceremonia y el banquete se celebran en lugares distintos, es muy habitual que haya invitados que se pierdan por el camino... Por ende, no será agradable para ti llegar al aperitivo y ver que faltan muchos de ellos, ¿verdad? Para esto hay varias soluciones; por ejemplo, que todos los invitados vayan en autocares, que junto a esas preciosas invitaciones de boda caseras adjuntes una tarjeta con la dirección y las indicaciones necesarias para llegar o que tengan el teléfono de tu wedding planner –o, en su defecto, de algún familiar de confianza– para indicarles en caso de que no encuentren el camino.

Bodegas Puente Ajuda

4. Si bebes, no conduzcas

Para no tener disgustos con invitados que quieran disfrutar de la barra libre sin lamentar accidentes, lo más práctico será que un autocar les recoja tras la fiesta postboda. Días previos a la celebración, en el momento en el que estés pensando en detalles como las distintas ideas para candy bar o en esas fantásticas y originales ideas para photocall, deberás contactar con tus invitados para saber cuántos de ellos querrán hacer uso de este transporte. De esta forma, conocerás básicos como si vale la pena contratar el servicio o las plazas que necesitarás cubrir.

Por eso es importante tomar algunas decisiones antes de mandar las invitaciones de boda. Con un poco de previsión, puedes evitar algunos desastres y los que no, ¡que no te amarguen un día tan especial! Recuerda que tras todo el esfuerzo invertido en la elección de un sinfín de ideas originales tu boda, así como en la elección de un enclave de ensueño o un look perfecto, ¡ese día debe ser inolvidable y único! Tanto para ti como para tu chico, por supuesto.