Su look no es tan importante como tu vestido de novia, pero tiene que ir acorde al tuyo, las flores que decorarán su cabeza o las de su pequeño ramo deberán ser las mismas que las de tu ramo de novia, y quizá el color de su fajín o el de su calzado sea el mismo que el de tus zapatos de novia. Pero más allá de su estilismo, hay 7 preguntas sobre su figura que te estás haciendo ahora mismo. ¡Te las respondemos!

¿Qué tareas les puedo encargar?

En función de su edad, los niños pueden realizar diferentes tareas durante la ceremonia. Por lo general, los más pequeños se encargan de portar las arras y llevar las alianzas, pero también es muy frecuente que vayan con cestos con pétalos de flores acompañando a la novia en su entrada, o que anuncien con una pequeña pizarra o un divertido cartel la llegada del novio y de la novia. Los más mayores, por su parte, son los responsables de que el velo y la cola estén siempre en su sitio y, a diferencia de los anteriores, entran detrás de la novia. Todo dependerá de lo que más te apetezca hacer a ti.

¿Cuántos años han de tener?

Lo ideal es que no sean menores de 4 años ni mayores de 9. Si son más pequeños corres el riesgo de que les entre el miedo escénico durante la ceremonia y no quieran separarse de sus padres y, si son muy mayores, de que les parezcan cosas de críos.

¿Cuántos pajes y damitas de honor llevo?

Pueden ser los que tú quieras, no existe un número concreto. Sin embargo, te recomendamos que entre todos no excedan de seis, ya que de lo contrario pueden distraerse los unos a los otros y, en lugar de concentrarse en las tareas que les tocan, pasarse la ceremonia jugando.

¿Cómo tienen que ir vestidos?

En este campo tienes todas las opciones del mundo. Pero lo más indicado es que, antes de decidir nada por tu cuenta, hables con los padres de los niños para saber el presupuesto que tienen para la ropa. Sería un detalle además regalarles los zapatos y los complementos como agradecimiento por formar parte del cortejo nupcial. Sea cuál sea el modelo elegido, no te olvides de dos cosas muy importantes: que vaya un poco a juego contigo, ya sea con el vestido o el ramo, y que les resulte cómodo. Recuerda que son niños y que van a estar jugando todo el día.

¿Cómo consigo que estén tranquilos?

La mejor manera de relajarlos y prepararlos para lo que tienen que hacer es hablar con ellos antes, explicándoles la importancia de su tarea e, incluso, realizar un ensayo el día previo al enlace. Se sentirán mucho más seguros y confiados.

¿Quién puede formar parte del cortejo?

Normalmente se suele tratar de sobrinos, hermanos, primos, ahijados o hijos. Pero si no tenéis niños en la familia también podéis contar con los hijos de amigos muy cercanos. Seguro que tanto vuestros amigos como familiares estarán encantados con la idea.

¿Y tras la ceremonia?

Tras la ceremonia lo único que queda por hacer es agradecerles su ayuda. Les harás sentir muy importantes y, si además les regalas un gran paquete de chucherías, seguro que acaban encantados.