Las fotografías de vuestro gran día se convertirán en uno de los recuerdos más valiosos. Ni vuestra cabeza ni vuestro corazón olvidarán una fecha tan señalada ni el momento en que os distéis el "sí, quiero". Ni tampoco ese vestido de novia envuelto en delicadeza, la ceremonia mágica, el encuentro con los invitados, ese primer baile al son de la canciones de boda más románticas... Pero para conservar más nítidos vuestros recuerdos, nada mejor que tener todas las imágenes en un álbum que recoja los momentos más emotivos del día más feliz de vuestra vida. Detalles, gestos, besos, miradas e instantes a solas o con todos los que recibieron vuestras invitaciones de boda

Por su significado y el valor real que tendrán estas imágenes, contratar a un fotógrafo para vuestra boda será una más de las tareas que deberéis tener en cuenta durante la organización. Mientras vosotros disfrutáis del esperado día, ese profesional se encargará de guardar cada pequeño recuerdo a través del objetivo de su cámara: desde los mejores momentos hasta los instantes aparentemente más ínfimos, pero igual de importantes. Como, por ejemplo, el color de ese traje de novio original, la flor protagonista del escenario, la belleza de la tarta nupcial o, incluso, los regalos para invitados de boda que entregaréis a vuestros seres queridos. 

El día del "sí, quiero" empezará en vuestros hogares o bien en la habitación de un hotel o de esa preciosa masía que acogerá toda la celebración. Los primeros instantes de nervios los viviréis entre esas paredes. Allí estará ese vestido de novia de corte princesa colgando de una barra, listo para ser lucido. También estarán su traje, su pajarita y el prendido a juego con el ramo de novia natural. Separados –como dicta la tradición– y al lado de vuestros familiares y mejores amigos. O no. Quizá decidáis despertar juntos, vestiros el uno al otro... creando un momento más mágico y especial.

No importarán las tradiciones, ni tampoco el lugar. Simplemente importará cómo os sintáis. Emocionados, nerviosos, enamorados... Desprenderéis una felicidad tan especial que valdrá la pena que una cámara capte cada instante de esos primeros momentos del día y de vuestros preparativos.

Para que valoréis la importancia de estas fotografías, os mostramos algunas de las imágenes más bonitas de nuestros novios reales. Fotografías de las horas previas a su "sí, quiero". Todas son diferentes, pero cada una de ellas reflejan la belleza del momento. Un recuerdo único, imborrable en las memorias y eterno gracias a una cámara. Además, os dejamos 6 momentos básicos que el fotógrafo debe captar sí o sí. ¿Os imagináis dentro de unos años reviviendo los momentos más emocionantes de vuestra boda gracias a estas fotos? ¡Qué no falten!

Peluquería y maquillaje: el primer paso de vuestro estilismo nupcial

Todo el proceso de peluquería, maquillaje y belleza en general, como echarse unas gotas de perfume, será muy especial. Vuestros ojos reflejarán miles de emociones a medida que os vayáis preparando para el "sí, quiero". Por eso es tan importante que durante esos momentos el fotógrafo esté presente y capte las mejores instantáneas.

El vestido de novia y el traje: absolutos protagonistas

No puede faltar el momento culminante en el que os abrocharéis el vestido de novia con escote en V y el traje, o en el que la madrina, el padrino, vuestros hermanos o las damas de honor os echen una mano para que todo esté absolutamente perfecto para pasar por el altar. El amor, los mimos y los cuidados de los familiares y amigos elegidos para ser testigos de un momento tan especial en vuestra vida serán un recuerdo que merece la pena conservar. Por supuesto, tampoco podrán faltar las fotografías de la entrega del ramo a la novia ni la colocación del prendido del novio.

Familiares, amigos y mascotas: testigos de un momento único

Si tenéis mascotas y son importantes en vuestra vida, está claro que no pueden faltar en esos últimos momentos. Seguro que su cariño os hace falta y os tranquiliza en los minutos de tensión. Lo mismo sucede si ya tenéis hijos; será precioso que estén a vuestro lado viviendo las emociones que lo rodean todo ese día y formando parte como pieza imprescindible de los preparativos.

Primeras e indescriptibles impresiones

Las primeras veces también son muy importantes. Cuando sales lista para que te vea tu padre vestida de novia o la primera vez que tu madre te mira a los ojos cuando ya estás guapísimo enfundado en tu traje de novio. ¡Será difícil contener la emoción en esos momentos! Por eso, vale la pena conservarlos para siempre en imágenes.

De camino hacia el altar

Por último, llega la hora de salir de casa, dejar vuestro hogar de solteros o el lugar de los preparativos y meteros en el coche que os llevará hasta la ceremonia. Cuando ya sabéis que el gran momento está tan cerca, las emociones estarán a flor de piel. Mirad de estar tranquilos y relajados, disfrutando de esos últimos instantes antes de encontraros frente al altar. Se verá reflejado en cada imagen.

Naturalidad

Lo más importante es que las fotografías sean naturales, sin posados, para que las emociones fluyan con más libertad y no queden "ocultas" a la cámara. Que el fotógrafo sea un testigo más de todo lo que está ocurriendo.

Tras los preparativos, llega por fin el momento de la verdad, radiantes con un vestido de auténtica princesa y un traje de novio envuelto en una elegancia exquisita. Tampoco faltarán vuestros invitados, únicos con sus vestidos de fiesta y emocionados por presenciar vuestro "sí, quiero". En ese instante viviréis momentos de gran emoción; y las fotografías serán vuestro recuerdo más nítido y eterno de la auténtica felicidad.