Te han encantado unas invitaciones de boda y, cuando se lo cuentas a tu suegra, te dice que son de mal gusto. Acabas de elegir el vestido de novia de tus sueños y tu suegra opina que es demasiado escotado. O, a la hora de escoger el peinado para bodas, te preocupa que piense que no es lo bastante elegante. La relación con la madre de tu pareja a veces es complicada, y los roces pueden surgir a menudo durante la organización de la boda. Para ponértelo más fácil te damos algunos consejos que te ayudarán a limar las asperezas y resolver "pequeños problemas". ¡Todo tiene solución!

1. Ten paciencia

Los roces familiares se producen por multitud de razones. A veces son pasajeros pero, si no tenemos cuidado, pueden hacerse cada vez más profundos. La mayoría de los padres de los novios contribuyen económicamente a la organización de la boda. Por este motivo y por muchos más es importante dejarles participar, sobre todo a la hora de hacer la lista de invitados. No dudéis tampoco en consultarles dónde deben sentarse sus amigos y familiares.

Esto no significa que ellos deban tomar la decisión final, pero sí que se sientan partícipes y que noten que su opinión es importante para vosotros. Recuerda que la educación, la empatía y una pizca de paciencia son los ingredientes necesarios en cualquier receta para mantener la armonía familiar. ¡Ponlo en práctica!

2. Muéstrale tu cariño desde el respeto

A la hora de hablar con tu suegra, sé cuidadosa en la forma de decir las cosas. También debes ser clara en tus decisiones y planteamientos, sin ambigüedad, ya que esto puede dar lugar a confusiones y malentendidos. Por ejemplo, cuando vayáis a enseñarle la lista de invitados podéis decir: "esta es nuestra lista inicial. ¿Crees que nos hemos olvidado de alguien?". Sed respetuosos y directos.

Aunque la relación sea difícil, tratarla con respeto puede mejorar mucho la situación de cara al futuro. ¡Todo es cuestión de buena voluntad! La empatía es el primer paso para el entendimiento. Ponte en su lugar y será más sencillo entenderla. Todo ello aderezado con respeto. A pesar de que tengas razón, en ningún momento puedes cruzar la barrera de la educación, ya que una vez te la saltes no habrá marcha atrás ni justificación posible.

3. Sortea con diplomacia los consejos que te da y no has pedido

Cuando tu suegra te ofrezca consejo sin habérselo pedido, respóndele dándole las gracias pero, al mismo tiempo, dejándole claro que cuando necesites su ayuda se lo pedirás. Puedes decirle: "sé que tu intención es ayudar, pero queremos cometer nuestros propios errores". Por ejemplo, si habéis elegido un traje de novio original y ella cree que debe ser clásico, decidle que habéis consultado con un asesor de imagen y que esta es la mejor opción para el estilo de boda que estáis organizando.  

Acuérdate que a las suegras les gusta dar consejos. Es normal, tienen más años de experiencia que tú y quieren compartir lo que saben con sus hijos, nueras y yernos. Sin embargo, muchas veces su visión de la vida está algo anticuada, y también es importante hacerles saber de forma educada que las relaciones de pareja hoy en día son diferentes a las de su época.

4. Demuéstrale que tú y tu pareja sois un equipo

Lo mejor es hacer un frente común con tu pareja, y hablar con los suegros directamente sobre qué tipo de consejos son aceptables y cuales no. Por ejemplo, su experiencia puede ser muy útil a la hora de buscar una vivienda, pero si se trata de cómo debes "cuidar de tu marido", puedes decir de forma educada y amable que vuestra relación es sólida y ya sabéis cómo debéis comportaros el uno con el otro.

Si tu suegra intenta manipularte, sé clara, concisa y amable. Si insiste en sus planteamientos, ponle límites. Dile que no estás de acuerdo y que no quieres hablar más de ese tema. Si, por ejemplo, opina que un ramo de novia silvestre no es adecuado, enséñale fotos en internet y demuéstrale que hoy en día hay muchas formas elegantes de organizar una boda sin que tenga que ser necesariamente clásica. También puedes explicarle alguna de las tendencias actuales en lo que a bodas se refiere, como las ideas para candy bar, con las que endulzar a los invitados durante la fiesta, o las ideas para photocall, con las que asegurar la diversión de familiares y amigos hasta altas horas.

Es importante que trabajes tu relación con ella de forma positiva. Las suegras pueden ser motivo de discusión en la pareja, y esto puede perjudicaros. Una mala relación entre novia y suegra puede influir en la estabilidad de la pareja. No lo permitáis.

 5. Déjala participar en alguno de los preparativos

Dejadla participar en aquello que creáis que puede hacer mejor y mostrad admiración hacia sus aportaciones. Si, por ejemplo, tiene ideas de decoración para bodas, dadle las gracias y pedidle ayuda para organizarlas. Preguntadle también qué canciones románticas para bodas podéis incluir en la playlist para que los invitados de su generación lo pasen bien. Seguro que encontráis puntos en común para que haya armonía y cada cual acepte el lugar que le corresponde. También es importante marcar un límite a partir del cual ciertas tareas ya son solo asunto vuestro.

¿Qué opinas? Es un tema a veces difícil, pero con buena voluntad por parte de todos seguro que te llevarás de maravilla con tu suegra. Y si no, no te agobies, ya verás como todo se arregla con el tiempo. Alíate con ella y pídele ayuda para buscar entre los cientos de ramos de novia ese ramillete vintage con el que sueñas, o para encontrar ese regalito original para tus invitados entre las numerosas propuestas en detalles de boda