Ella también ha participado en la búsqueda de vestidos de novia, ha recorrido la ciudad varias veces buscando los zapatos de novia perfectos y te ha acompañado a todas las floristerías en las que querías mirar ramos de novia. Pero esta vez le toca a ella, ¿ya sabe cómo debe vestir en la boda de su hija?

La gran consejera de la novia es siempre su madre. Una pieza clave en la preparación de la boda, que deja todo el protagonismo a los novios el día B. Un discreto papel que también se traduce en su vestimenta el cual debe seguir unas sencillas normas de protocolo y buen gusto. Sencillez y elegancia son las máximas y, sin salirse de esta premisa, en ocasiones, dependiendo del tipo de ceremonia, de los gustos personales o de la figura de cada uno, la rigidez del protocolo queda relegada.

En cualquier caso, hay cosas que nunca fallan. Toma nota de estos 6 tips para elegir el vestido de la madre de la novia.

1. Hablar con la madrina

La madrina –la madre del novio, generalmente- es la gran protagonista de la boda después de la novia, es su etiqueta la que marca la formalidad del evento, por tanto, ninguna invitada debería ir más arreglada que ella.

La madre de la novia debe respetar esta posición y, además, intentar no coincidir con ella en el color, el diseño o el corte de su vestido de fiesta 2017. Un buen consejo es que hablen entre ellas. Que sea la madrina la que escoja su vestido en primer lugar y, una vez lo tenga, hable con la madre de la novia para que esta última sepa qué color o tipo de vestido no debe comprar.

2. Acorde al estilo de la boda

Aunque hablábamos del grado de formalidad, la realidad es que son los novios los que deciden el estilo de la boda, por tanto, los looks de los padrinos y de los invitados deben ir acorde al tipo de boda y celebración. No obstante, las madres no deben olvidar su propio estilo y personalidad. Un look que combine su identidad con la de la boda, será un look de 10.

3. Evitar el blanco y el negro

No es un consejo únicamente para ella, es la regla universal de las bodas. Ninguna invitada puede ir de blanco a una boda a no ser que los propios novios lo pidan, como, por ejemplo, en el caso de las bodas ibicencas. Y, aunque la elección no sea blanca, siempre vigilando que el color elegido no pueda confundirla con la novia.

Tampoco son apropiados los trajes de fiesta de color negro en las bodas. Pues en las bodas se presupone felicidad y alegría, y el negro es un tono reservado al luto.

4. El color según la estación

Los tonos neutros o pastel y los colores suaves, suelen ser muy favorecedores para las madres. Colores livianos como el rosa-palo, coral, color champán o estampados florales, siempre y cuando sean discretos, en telas vaporosas y frescas. También los colores vivos, como el cereza, fresa, aguamarina o los vestidos verdes de fiesta están ganando protagonismo en las bodas, sobre todo en las de primavera-verano.

Y los marrones, granates, el verde botella o el azul marino, en las bodas de otoño-invierno. En este caso, serán más adecuados tejidos gruesos con forma.

5. El largo del vestido

Si la boda es de día, la madrina es la única que puede llevar vestidos de fiesta largos, el resto de invitadas deben llevar vestido tipo cóctel, incluida la madre de la novia.

De noche, a todas las invitadas se les permite ir de largo. Así que, en este caso, la madre de la novia deberá seguir el protocolo o la etiqueta marcada por los novios o la madrina.

6. Los complementos del look

La pamela es un complemento que puede dar un toque muy chic, pero que solo se podrá utilizar en bodas de día. Como en el resto del look, lo mejor es preguntar a la madrina si va a llevar mantilla, pamela o tocado. En caso de que ella no quiera llevar ningún complemento en la cabeza, lo recomendable es que la madre de la novia tampoco los lleve, pues le robará protagonismo a la primera.

En bodas de noche, el tocado es la única opción para adornar la cabeza. Otros complementos que pueden dar juego a la sobriedad del vestido son los bolsos clutch o las joyas, sin olvidar los zapatos, ¡todas nos fijamos en los zapatos!

Con estos consejos ya puedes ir a mirar todos los vestidos de fiesta de la ciudad con tu madre. Y no olvides ojear los trajes de novio a la vez, ¡matarás dos pájaros de un tiro!