La Masia Moments
La Masia Moments

Lo tenéis claro y lo corroboráis a la hora de enviar las invitaciones de boda. En vuestra gran cita queréis tener únicamente a vuestro lado a un reducido número de familiares y amigos. Es lo que se conoce como boda íntima que, generalmente, se sitúa por debajo de los 70 invitados. Una elección muy personal, que os permitirá disfrutar de un enlace íntimo, sin que eso suponga ningún problema a la hora de desarrollar un montón de ideas originales de boda para que se sientan a gusto. Aunque no sean muchos, los asistentes lucirán estupendos con sus vestidos de fiesta y vosotros tendréis a vuestro lado a las personas que realmente queréis que os acompañen, sin compromisos y disfrutando de una celebración única. ¿Preparados para acondicionar el día B a una boda de estas características?

1. El lugar de la ceremonia

Tenéis que pensar muy bien dónde queréis que tenga lugar la ceremonia; donde deseáis daros el "sí, quiero". Si queréis que suene música para bodas religiosas durante vuestro camino hacia el altar, lo ideal será que os decantéis por una pequeña capilla urbana o bien por una ermita llena de encanto, enclavada en un paisaje rural o marino. Lo esencial es que no queden muchos bancos vacíos o con espacios muy acusados entre un grupo de invitados y otro. ¡Y que los invitados no se tengan que apretar en exceso por falta de asientos!

En caso de que suene música para bodas civiles en vuestro enlace, podéis optar entre un juzgado –en cuyo caso los espacios vienen predeterminados, pero se agradece menor número de asistentes– o bien por realizar la ceremonia sin validez jurídica en el mismo lugar de celebración. Exteriores, espacios abiertos o con carpas si hace frío, interiores mágicos... queda a vuestra elección. En este caso, el número de asientos viene determinado por el número final de invitados, así que tan solo os tendréis que preocupar de que el espacio sea lo suficientemente amplio como para que todos se puedan mover con comodidad.

Victor Roblas Fotografía
Victor Roblas Fotografía

2. Un espacio agradable para la celebración

Lo bueno de tener pocos invitados, entre otras cosas, es que podéis desarrollar la imaginación con las ideas divertidas para bodas y celebrar la vuestra en un jardín, en un rinconcito del bosque, del campo o de la playa, en una casa rural, en una finca privada no muy grande… Lo que se os ocurra. Podéis gozar de ambientes diferentes y más personales que os acojan bien a todos. Como en el punto anterior, lo importante es que el lugar elegido para disfrutar del banquete o catering nupcial permita acoger a todos vuestros seres queridos de forma amplia y holgada, sin estrecheces.

3. Distribución en el banquete

Cuando el número de invitados es reducido, lo ideal es optar por extensas mesas rectangulares para que todos los asistentes puedan verse unos a otros. Aunque también podéis decantaros por una opción más clásica, como las mesas redondas. Esta opción permitirá que vuestros seres queridos puedan hablar sin problemas con el resto de invitados sentados a la misma mesa. Ambas posibilidades son igual de válidas. Todo depende de cómo sea el espacio de celebración y del resultado que deséis obtener.

El anillo de Martina
El anillo de Martina

4. Sacar más partido al presupuesto

Ya que la cantidad de asistentes es menor, podéis cuidar al máximo cada detalle invirtiendo más presupuesto en las partidas. Por ejemplo, ofrecer un menú variado y sabroso de alta calidad gastronómica. O bien un bufet ameno en el que puedan deleitarse con especialidades diversas de todo el mundo. Todo ello regado con vinos exquisitos. Aquí la máxima es la siguiente: la calidad siempre supera a la cantidad. ¿No estáis de acuerdo? Además, os resultará mucho más sencillo saber si alguno de los presentes tiene alguna intolerancia alimentaria o precisa de una dieta especial: vegetarianos, celíacos, dibéticos... 

5. La ornamentación

Y así llegamos a las ideas de decoración para la boda, que deben ajustarse al tipo de ambiente por el que hayáis optado. No saturéis el lugar con muchos elementos si hay pocos invitados. Es mejor ajustar las dimensiones, como comentábamos antes. Y en los espacios que hayan quedado vacíos podéis colocar variados elementos decorativos, siguiendo siempre con el estilo del enlace. Pueden ser arcones, bicicletas vintage, antiguas cajoneras, cómodas butacas, plantas, jaulas metálicas... Aunque también podéis aprovechar estos rincones para situar las ideas para candy bar, por ejemplo, el libro de firmas o las ideas para el photocall. Propuestas que, dado el reducido número de asistentes, favorecerán que todos se puedan relacionar tranquilamente.

Arcos de Quejana
Arcos de Quejana

6. Los pequeños detalles son los que cuentan 

Una de las indudables ventajas de contar con pocos invitados es que podéis dedicarles toda la atención del mundo. ¿Cómo? Tomándoos vuestro tiempo para saludarles y charlar sin prisas con todos ellos. Asimismo, también podéis personalizar al máximo diferentes momentos y partidas del enlace, como los regalos para invitados de boda. ¿Qué os parece, por ejemplo, la opción de obsequiarles con unas galletas personalizadas con su nombre o con su foto? Pero no acaban aquí las posibilidades, sino que también tenéis la opción de decantaros por un sitting plan original o por darles las gracias por su asistencia con tarjetas escritas de vuestro puño y letra y dirigidas a cada uno de ellos. Será un enlace único... ¡y 100% inolvidable!

Está claro que las bodas íntimas cuentan con grandes ventajas y con ningún inconveniente. Por ejemplo, podéis decidir quién es la afortunada que recibirá el ramo de novia entre un número mucho más reducido de invitados y podéis bailar sin problemas de espacio todas las canciones de boda seleccionadas hasta altas horas. ¡Ha llegado el momento de disfrutar!