El estrés es una respuesta del organismo necesaria ante situaciones de tensión. Nos ayuda a estar alerta, nos estimula y favorece nuestra creatividad. Sin embargo, si no lo canalizamos correctamente puede provocar respuestas negativas que conviene evitar. Las últimas pruebas del vestido de novia, asegurarse de que los detalles de boda van a llegar a tiempo, las pruebas de maquillaje y del peinado de boda… Las tareas se acumulan en los últimos días y si dejas que el estrés te abrume puede provocar problemas serios. ¿Cuáles son las señales de estrés negativo? Son variadas y pueden aparecer a nivel físico, emocional, mental y conductual. Pero no te preocupes. Te explicamos todos los trucos para combatirlo.

1. Preocupación constante

No puedes dejar de temer que algo salga mal, que las flores no lleguen a tiempo, que llueva el día de la boda, que alguien pierda las alianzas… ¡No vale la pena preocuparse! Lo que hay que hacer es "ocuparse". Así que disfruta de las tareas que aún te quedan por delante y ten previstos planes de contingencia "por si acaso". Cuando te encuentres con un problema, lo resolverás. Pero, probablemente, te estás preocupando por cosas que nunca ocurrirán. Piensa que la organización de la boda es algo único en la vida, así que, ¡disfrútalo a tope!

2. Irritabilidad o mal genio

¿Los nervios te han hecho contestar mal a una compañera de trabajo? ¿El estrés ha sido el culpable de que discutas con tu pareja? El mal genio, el malhumor y la irritabilidad son señales claras de estrés. Busca la forma de relajarte: date un buen baño, sal a dar un paseo por un lugar tranquilo, haz deporte o prepárate una infusión y disfruta de unos minutos de soledad y silencio. Lo importante es que no permitas que los nervios te dominen. Mantenlos a raya.

3. Incapacidad para relajarse

Llegas a casa después de la prueba del menú del banquete, de haberte probado pares y pares de zapatos de novia vintage y de estar dos horas buscando ideas para tu candy bar y quieres relajarte pero no puedes. Lo primero, de nuevo, es pensar en el momento tan mágico que estás viviendo. Son unos meses ajetreados y muy intensos en ocasiones, sí, pero tienen el mejor de los finales: ¡vuestra boda! Trata de pensar en todas las cosas buenas que te están pasando y quédate solo con ellas. Si hay algún imprevisto, ya os plantearéis la mejor manera de resolverlo. Piensa que no estás sola en todo esto, sino que tienes a tu pareja al lado. ¡Y a vuestras familias y amigos dispuestos a echar un cable con lo que haga falta! Relativiza el problema.

4. Malestar general

Cansancio, resfriados frecuentes, problemas digestivos… El estrés afecta al sistema inmunológico y puede provocar respuestas inesperadas en el organismo. Llegados a este punto, el descanso, el deporte y las actividades relajantes, como el yoga o la meditación, te resultarán de gran ayuda. Recuerda que lo primero eres tú.

5. Trastornos del sueño

Tienes que enviar ya esas invitaciones de boda caseras a las que tantas horas has dedicado, pero no acabas de cerrar la lista de invitados. No puedes dormir porque tus padres quieren invitar a esos primos del pueblo a los que no ves desde que eras pequeña y el presupuesto no acaba de cuadrar. El estrés puede provocar insomnio, pero también todo lo contrario. Algunas personas sienten un cansancio infinito y necesitan dormir mucho más de lo normal. Si te ocurre esto, no lo dudes: busca momentos para relajarte y desconectar. ¿Qué tal unos masajes relajantes solo o en pareja? ¿O te decantas más por un circuito termal en un spa? ¿Por qué no os escapáis un fin de semana y desconectáis de todo y de todos?

6. Cambios en los hábitos alimenticios

El estrés puede producir cambios en el peso corporal. Hay personas que pierden el apetito debido a los nervios y otras que, por el contrario, no pueden parar de comer. Alimentarte de forma saludable y hacer deporte regularmente serán tus mejores aliados para combatir el estrés y asegurarte de no cambiar drásticamente de peso antes de la última prueba de tu precioso vestido de novia de corte sirena.

7. Ver solo lo negativo

Otra señal de estrés es no apreciar lo positivo y centrarse en lo negativo. ¿Te obsesionas con lo caro que te ha salido tu vestido de novia Pronovias, pero no piensas en el privilegio que significará llevar un traje tan maravilloso en tu gran día? Crees que tu madre no ha hecho bien la distribución de las mesas del banquete, pero olvidas la cantidad de trabajo que te ha ahorrado. Intenta ver el lado positivo de las cosas. Al fin y al cabo, ¡una boda es una fiesta! Además, seguro que si dejas la mente en blanco y lo analizas detenidamente te encanta el momento de tu vida en el que te encuentras. ¡Va a ser una boda inolvidable!

8. Abuso de sustancias tóxicas

A veces, cuando nos estresamos buscamos la ayuda de sustancias poco saludables que nos relajan: tabaco, alcohol, medicamentos… Pero el remedio puede ser peor que la enfermedad. El tabaco apagará tu piel y te hará sentir cansancio, y el alcohol puede impedirte pensar con claridad cuando necesitas definir las últimas ideas divertidas para bodas que incluiréis, mientras que el abuso de medicamentos jamás ha sido la mejor opción. Compartir tus preocupaciones con tu pareja, tu madre, tu hermana o tu mejor amiga seguro que te permite liberar la tensión que acumulas y te ayuda a sentirte mucho mejor después.

Aprovecha también que algunas de las tareas que tienes por delante te pueden ayudar a relajarte, como elegir las canciones de boda u organizar vuestra luna de miel. Y no olvides que la diversión también ayuda a tranquilizarse: así que disfruta del placer de buscar en nuestro portal las ideas originales para bodas más inspiradoras.