Tras mucho investigar, repasar hasta el último catálogo y acudir a casi todos los ateliers para encontrar tu vestido de novia, por fin has descubierto el diseño de tus sueños. Ahora solo queda mirar y remirar los zapatos de novia más cómodos o descubrir ese maravilloso ramo de novia. Pero todavía te falta una cosa para que todo sea perfecto: realizar tu primera prueba del vestido.

El día de la prueba de tu vestido acude mentalizada y tranquila. Piensa en los detalles y las peculiaridades que te llevaron a elegir ese vestido de entre todos los demás. Toma nota de estos consejos. ¡Iras a la prueba mucho más segura!

 

1. Cuando te lo pruebes quizá no te quede del todo bien

En la primera prueba, y a menos que te hagan el vestido a medida, cosa que ocurre en la alta costura y en los talleres de diseñadores de vestidos de novia, el vestido que vas a probarte es el tuyo, pero en una talla genérica que luego habrá que retocar para que te siente como un guante. No te decepciones si ves que no se te ajusta ni te queda como imaginabas. ¡Todo se arreglará!

Si para algo es importante la primera prueba es para comprobar que la talla elegida es la adecuada y ver que el escote, las mangas si las tuviera, la cola y la cintura están donde deben a pesar de que tengan que modificarlas un poco. Y sobre todo fíjate en la caída de tu vestido, en que no salgan arruguitas, ni dobleces o bultitos, que las mangas no te tiran, que puedes moverte con total comodidad y que no te da calor.

2. Maquillada y peinada como en la boda

Además puedes hacer coincidir la primera prueba del vestido con la del maquillaje y peinado. De esta forma el efecto que tendrás al ponerte el vestido será mucho más real y cercano al que verás en el día B. Te ayudará a quedarte con un mejor recuerdo y a confirmar si tu elección ha sido la más adecuada.

JM Fotografía

3. Llevar el cancán, si se necesita

Si el cancán te lo prestan y no vas a comprarlo en la misma tienda (en ese caso te lo darán junto al vestido), es muy importante que ese día te acuerdes de llevarlo, porque será necesario para ver el efecto y saber si es el más adecuado para que tu vestido luzca en todo su esplendor. 

4. La ropa interior que te pondrás en la boda

Cuando te pongas tu vestido vas a empezar a verte como en tu gran día, por eso es importante que vayas depilada y lleves la ropa interior que te pondrás en la boda. Te puede parecer un detalle absurdo, pero de un sujetador a otro a veces hay varios centímetros de tela que deben desaparecer o necesitan ser añadidos. Del mismo modo, aunque no es imprescindible, llevar esos zapatos de novia vintage del gran día también te ayudará a imaginarte el resultado final.

5. Acuérdate de los complementos

Ir sin los complementos al vestido es un mustn’t en toda regla. Para que la primera prueba del vestido sea útil es necesario que sea lo más parecida a la combinación definitiva. Esto es, junto al vestido deben verse conjuntados los zapatos que quieres calzar el día de tu boda, deberás haber elegido el peinado entre los recogidos con flequillo que tanto te hacen dudar, las joyas o esa corona de flores que te gusta. 

6. No te quedes con dudas

No salgas del atelier con dudas y sin estar 100% segura de tu decisión definitiva. El vestido de tus sueños debe ser el definitivo, el que más te haya convencido y que no te vaya a hacer cambiar de opinión al poco tiempo por no haber resuelto cualquier duda cuando fue el momento. Las estilistas estarán encantadas de asistirte en todo lo que necesites.

Y sobre todo jamás te vayas de la prueba con dudas. Pregunta en el atelier lo que consideres necesario y sal de allí satisfecha porque todo va por muy buen camino, el que te está llevando al día más feliz de tu vida.

Parece difícil, pero no lo es tanto. Cuando hayas pasado la primera prueba del vestido estarás mucho más tranquila para buscar esos vestidos de fiesta para tus damas de honor y también ayudar a tu pareja a elegir su elegante traje de novio. ¡Ánimo!