Zebra Audiovisual

Lo que se conoce como la toma de dichos es, junto con los cursos prematrimoniales, uno de los pasos imprescindibles que los novios tenéis que dar para poder celebrar una boda religiosa. Es un trámite que sí o sí deberéis realizar, pues forma parte de la documentación necesaria para formalizar el expediente matrimonial.

¿En qué consiste exactamente?

Los novios han de acudir a la iglesia acompañados por sus testigos, que deben cumplir dos requisitos: ser mayores de edad y no ser familiares de ninguno de los contrayentes. Es decir, amigos íntimos que conozcan bien al futuro matrimonio. ¿Por qué? Porque deberán responder a las preguntas que les plantee el sacerdote para comprobar que los novios van a casarse libremente y que su deseo es formar una familia siguiendo los preceptos de la religión católica.

Los testigos –por lo general un amigo de cada uno de los contrayentes–, confirmarán que los novios no están casados ni tienen ningún inconveniente en contraer matrimonio. Y aunque a muchos les impone sentarse a responder las preguntas del párroco, estad tranquilos. Son cuestiones de fácil respuesta, como cuanto tiempo hace que conocen a la pareja. No os preocupéis. Solo quieren asegurarse de que la vuestra es una unión por amor y ambos estáis convencidos de daros el sí quiero.

¡Muy importante! Todos deberáis presentar vuestro DNI y los novios, además, la documentación que os hayan pedido previamente en los cursos prematrimoniales.

¿Cuándo debemos hacerla?

El tiempo de antelación con el que se celebra la toma de dichos varía y depende de cada iglesia o parroquia, aunque normalmente suele realizarse unos tres o cuatro meses antes de la boda.

Asimismo, cada contrayente debe hacerla en la iglesia o parroquia a la que pertenece por empadronamiento y llevarla después a aquella donde tendrá lugar la ceremonia. Sin embargo, a veces es posible hacerlo todo en la misma. Confirmadlo antes con el párroco.

Por último, tened en cuenta que no se trata de un trámite gratuito y que su precio varía dependiendo de la iglesia. Así que consultadlo siempre antes.