Je t'Aime

Seguramente, una de las decisiones más personales que tomes en tu boda religiosa –además de escoger tu precioso vestido de novia y de decantaros por el traje de novio más indicado para el tipo de enlace– sea la elección de las lecturas que se lean durante la ceremonia y de las canciones para bodas que vas a recordar para siempre. Por eso te regalamos una pequeña selección de textos bíblicos para facilitarte la búsqueda y acompañarte en un momento tan especial. Empezamos.

Eclesiastés 4:9-12

Más valen dos que uno,
porque obtienen más fruto de su esfuerzo.
Si caen, el uno levanta al otro.
¡Ay del que cae
y no tiene quien lo levante!
Si dos se acuestan juntos,
entrarán en calor;
uno solo ¿cómo va a calentarse?
Uno solo puede ser vencido,
pero dos pueden resistir.
¡La cuerda de tres hilos
no se rompe fácilmente!

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Lectura del Cantar de los Cantares (Ct 2,8-10.14.16a; 8,6-7ª)

La voz de mi Amado.
Mirad: ya viene, saltando por los montes,
brincando por las colinas;
mi Amado es una gacela, es como un cervatillo.
Mirad: se ha parado detrás de mi tapia;
atisba por las ventanas, observa por las rejas.
Mi Amado me habla así:
«levántate, Amada mía, hermosa mía, ven a mi.
Paloma mía que anidas en los huecos de la pena,
en las grietas del barranco,
déjame con tu figura».

Mi amado es para mí y yo para él.
Ponme como sello sobre tu corazón
como un sello en tu brazo.
Porque el amor es fuerte como la muerte;
el celo, obstinado como el infierno.
Sus saetas son saetas de fuego.
Las grandes aguas no pueden apagar el amor
ni los ríos arrastrarlo.

Libro de Ruth 1:16

Respondió: Rut: no me ruegues que te deje, y que me aparte de ti; porque a dondequiera que tú vayas, iré yo; y dondequiera que vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que solo la muerte hará separación entre tú y yo.

Je t'Aime

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 12:31-13:8

El amor es sufrido, es benigno;
el amor no tiene envidia;
el amor no es jactancioso, no se envanece,
no hace nada indebido, no busca lo suyo,
no se irrita, no guarda rencor;
no se goza de la injusticia,
sino que se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree,
todo lo espera, todo lo soporta.
El amor disculpa sin límites,
cree sin límites, espera sin límites,
aguanta sin límites.
El amor no pasa nunca.

Evangelio según San Marcos 10:6-9

Al principio de la creación, Dios los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne. Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.

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La Biblia de Jerusalen, canción de canciones 2:8-10, 14, 16a; 8:6-7a

Para amar hay que ser tan fuerte como la muerte.

Yo escucho a mi amado. Vean como el viene
brincando sobre las montañas,
saltando sobre las colinas.
Mi amado es como una gacela,
como un joven venado.

Vea donde el se para detrás de nuestras paredes.
El mira dentro por la ventana,
el entorna los ojos a través de la celosía.

Mi amado eleva su voz, y me dice,
"ven entonces, mi amor,
mi adorada, ven".

"Mi paloma, escondida en la grieta de la roca,
en el abrigo del barranco,
me muestra su cara,
me deja escuchar su voz;
porque su voz es dulce
y su cara hermosa."

Mi amado es mío y yo de él.
Él me ha dicho:
"ponme como un sello sobre tu corazón.
Para amar hay que ser fuerte como la muerte,
celosamente implacable como Saúl.
El destello de esto es un destello de abeto,
una flama del mismo Señor. 
El amor que no inunda puede extinguirse,
sin torrentes".

Lau Cleo

Lectura del libro del Sirácide (Eclesiástico) 26, 1-4.13-16

Dichoso el marido de una mujer buena;
se doblarán los años de su vida.

La mujer hacendosa hace prosperar al marido,
él cumplirá sus días en paz.

Mujer buena es buen partido
que recibe el que teme al Señor;
sea rico o pobre, estará contento
y tendrá cara alegre en toda sazón.

Mujer hermosa deleita al marido,
mujer prudente lo robustece;
mujer discreta es don del Señor:
no se paga un ánimo instruido;
mujer modesta duplica su encanto:
no hay belleza que pague un ánimo casto.

El sol brilla en el cielo del Señor,
la mujer bella, en su casa bien arreglada.

Esperamos que en esta selección hayas encontrado una o varias de las lecturas que marcarán algunos de los momentos más especiales de tu boda. Una forma de darle aún más importancia a estos textos podría ser incluir algún fragmento de los mismos en tus invitaciones de boda. Seguro que, al escucharlo, muchos lo recordarán y lo asociarán siempre a vosotros.