TDSfotografía

Entre los diversos temas que tenéis que decidir mientras organizáis vuestra boda, hay un asunto que no debéis descuidar: el mejor momento para realizar el reportaje fotográfico en pareja. Y aunque la opción tradicional es hacerlo el mismo día del enlace, normalmente tras la ceremonia y mientras los invitados degustan el aperitivo, cada vez es más habitual una sesión postboda en la que os volvéis a poner el vestido de novia de corte sirena y los zapatos de color, así como el traje de novio y todos sus complementos. Sin olvidarse de lucir un maquillaje o peinado de boda similar.

De este modo, el reportaje se puede hacer con más calma, las localizaciones pueden ser más variadas y lejanas, y se pueden estudiar mejor las horas del día en las que capturar las imágenes. Los fotógrafos Tomás da Silva, de Tdsfotografia, Manuel Martín Perea, de Mira al pajarito y Pedro Zamorano, de Pedro Zamorano, nos ofrecen variados argumentos para que sepáis cuál es la opción más acertada en vuestro caso.

Ventajas de hacer la sesión el mismo día B…

Mira al pajarito

Los tres profesionales coinciden en que hacer el reportaje fotográfico el mismo día de la boda supone un ahorro económico. Pero no solo en relación a los honorarios de fotografía, sino también en referencia a otros servicios, pues no es necesario hacer un gasto extra en peluquería, por ejemplo, para volver a lucir uno de esos peinados para bodas 2018 tan actuales y a la moda. Tampoco es necesario invertir de nuevo en maquillaje ni en tintorería, si el vestido de novia recto se manchó durante la celebración.

Además, Tomás da Silva también afirma que, "si a la pareja no le gusta mucho que le hagan fotos, es lo mejor. ¿Por qué? Porque se les hace una sesión rápida de unos 20 minutos y ya no es necesario volverlos a molestar más". Por su parte, Manuel Martín apunta asimismo un asunto de fechas: "como la mayoría de parejas disfrutan de su luna de miel pocos días después del enlace, en ocasiones puede resultar complicado encontrar después una fecha adecuada para realizar la sesión". Mientras que Pedro Zamorano señala que, "el día es irrepetible. Las miradas y la ilusión no se pueden capturar igual más adelante".

…y contras de realizar el reportaje el mismo día del enlace

Pedro Zamorano

Existen diferentes motivos que justifican que, algunas parejas, prefieran no hacer la sesión fotográfica de su enlace el mismo día de la boda. Entre ellos, destaca el hecho de que no se puede disfrutar todo el tiempo de los invitados, ese primer contacto con familiares y amigos donde empezar a descubrir qué tal han quedado algunas de las ideas de decoración para bodas que con tanto mimo se han preparado. ¡Y os perderéis el aperitivo!

Asimismo, y aunque tendréis un reportaje más o menos completo, no será tan amplio y variado como si lo hiciérais otro día. Y, lógicamente, las localizaciones quedan más limitadas, dado que tendréis que escoger lugares cercanos al de celebración del enlace.  

Ventajas y desventajas de la sesión postboda

La Llum Fotógrafos

Entre las principales ventajas destaca, sobre todo, el hecho de que os sentiréis más relajados. Porque si bien es cierto que el día B es precioso y seguramente uno de los más felices de vuestras vidas, no lo es menos que resulta muy intenso y hay muchas cosas que hacer, como reír, charlar, bailar, disfrutar... Del mismo modo, ya no hay limitaciones de tiempo ni de espacio, sino que las localizaciones pueden ser de lo más variadas: la playa, un parque, en medio del campo, la montaña, etc. Y podréis elegir la hora del día que mejor os convenga por la luz.

En palabras del profesional de Tdsfotografia, "realizar una sesión postboda tiene muchos aspectos interesantes para los novios. Entre ellos, destacaría especialmente que, después del enlace, ya conocen mejor al fotógrafo, por lo que hay mayor complicidad y se sienten más relajados y ellos mismos en la sesión. Esto se traduce en unas imágenes muy naturales y espontáneas, llenas de amor y significado".

A su vez, el experto de Mira al pajarito relata que, "los novios visten en la postboda los mismos trajes que el día de la boda, pero disfrutan del momento, ya sin tanto miedo a estropearlos. En mi opinión, sería la mejor opción para realizar el reportaje de boda sin la presión de desatender a los invitados".

Por último, el profesional de Pedro Zamorano también afirma que, "si los novios no dispusieron del suficiente tiempo el día de su boda para realizar el reportaje, esta es una excelente oportunidad para repetirlo con total tranquilidad. Además, en esta sesión pueden añadir diferentes atrezos o hacer cosas distintas, como que participe su mascota, por ejemplo. Será otro momento especial para añadir a su preciosa historia de amor".

En cuanto a las desventajas de la sesión postboda, las ya comentadas que afectan al presupuesto, pues el fotógrafo suele cobrar este servicio aparte, aunque también hay quién lo regala al cerrar el contrato. Y la novia tendrá que contratar de nuevo el servicio de peluquería y maquillaje si desea que su imagen sea idéntica a la del gran día.

¿Existen otras opciones?

BrunSantervás Fotografía

Otra opción pasa por hacer el reportaje fotográfico nupcial el mismo día de la boda, pero antes de la ceremonia. Se trata de una opción minoritaria: el first look. ¿En qué consiste? Momentos antes de que se lleve a cabo el enlace, la pareja se reúne en un lugar a solas y el fotógrafo se encarga de inmortalizar la emoción del instante. Los novios se ven con sus outfits respectivos, ella radiante con su vestido de novia de corte imperio, por ejemplo, y él más guapo que nunca con su traje de novio Hugo Boss.

En definitiva, las dos opciones tienen sus pros y sus contras. Lo mejor es tenerlo todo bien planificado con el profesional de la fotografía y, asesorados por él, tomar la decisión más adecuada en función de vuestros gustos y necesidades. Sea cuál sea la elección, aseguraos de estar más radiantes que nunca con vuestros looks impecables, como también lo estarán todos vuestros invitados, luciendo sus magníficos vestidos de fiesta. Y si os decantáis por la sesión postboda, no os olvidéis de un básico muy importante: el ramo de novia.