La decoración en las bodas ofrece muchas posibilidades hoy en día, y elementos como las flores o las velas se han convertido en un indispensable para una decoración completa, acorde además con cualquier estilo de boda gracias a su versatilidad.

Durante el banquete, los centros de mesa son protagonistas indiscutibles de la velada, pues su presencia conforma por completo la decoración de las mesas que, como elemento principal del banquete, acogerá a vuestros invitados durante gran parte de la boda, en momentos de emociones compartidas, compañía y diversión. Como decíamos, las velas se han convertido en el perfecto complemento para una decoración idílica. Por ello, siempre encajarán como centro de mesa, ofreciendo un ambiente íntimo y romántico. La gran variedad en sus diseños, colores, formas y tamaños, hacen de las velas un elemento fácil de incluir en la decoración, como centros de mesa, adaptándose por completo al estilo deseado. Únicamente debéis tener en cuenta unas premisas, con las que aseguraréis que se adhieren por completo a vuestra decoración y estilo.

Si como novios apostáis por una boda vintage, el estilo por excelencia de los últimos años, conseguiréis vuestro centro de mesa complementando las velas con objetos en metal envejecido o en tonos dorados y con diseños barrocos, o potecitos de cristal con detalles de encaje, por ejemplo. Las flores también jugarán un papel importante, pues siempre podréis bordear las velas con ellas, en colores nude y blancos, y en contraste con verdes y rosas. Las velas más sencillas, blancas y lisas, contrastarán a la perfección con el estilo más recargado del resto de objetos, conformando un idílico centro de mesa para bodas vintage. Para conseguir unos centros de mesa estilo shabby, de un ligero parecido a este último, únicamente deberéis cambiar los detalles en metal desgastado por el blanco, colores nude, o el azul agua marina, por ejemplo, muy característico del estilo. La porcelana fina, el cristal, las flores y las velas en tonalidades blancas o colores vivos en tonos muy nude, encajarán por completo como centros de mesa en un estilo de boda shabby. Para un estilo más romántico, predominarán los blancos en los objetos, las velas y las flores, que siempre podrán contrastar con el verde vivo de varias hojas. El cristal será el material por excelencia.

Los colores cálidos de las flores o frutos otoñales, así como detalles en madera pulida, potecitos de cristal con encaje y telas más gruesas como la arpillera, complementando a velas en tonalidades nude o blancas, resultarán un perfecto centro de mesa para bodas rústicas o campestres. Además, si queréis un efecto más natural en vuestras velas, podréis incluirlas como centro ya desgastadas, con la cera acumulada en sus cuerpos.

Una de las opciones más bonitas es utilizar centros de mesa con agua y velas flotantes, pues aportan gran elegancia; perfecto para novios de estilo más moderno, pero que quieran conservar un toque especial de intimidad y romanticismo. Bases de cristal, detalles en cobre o porta velas de estilo barroco, imperiosos por su gran altura, junto a velas en colores nude o blanco, por ejemplo, y flores de varios estilos, formarán un centro de mesa ideal para bodas modernas y refinadas.

Como veis, las velas abarcan muchísimas posibilidades, combinaciones mágicas, que harán de vuestros centros el complemento perfecto para las mesas del banquete, sea cuál sea vuestro estilo. Por último, como consejo, tened especial cuidado con encender las velas, pues no siempre la ocasión lo requerirá; sobre bases de agua, farolillos o candelabros, podréis encender las velas con seguridad. No obstante, alrededor de plantas o próximas a la mantelería, es aconsejable que las velas permanezcan apagadas. No os preocupéis, pues su sola presencia ya convertirá en excepcional vuestro centro de mesa.