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Boda sin niños: cómo organizar una celebración solo para adultos

Organizar una boda solo para adultos puede ser algo polémico, pero comunicarlo con educación y empatía es el mejor consejo para que todo salga perfecto. Os damos las claves para evitar conflictos.

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Boda sin niños

Los niños pueden desempeñar algunos roles en la boda, ya sea llevando las arras, los anillos o como pajes. Ahora bien, hay quienes prefieren hacer una boda solo adultos, decisión que no está precisamente exenta de polémica. El dilema de 'niños sí' o 'niños no' en la boda puede ser complicado de resolver porque realmente no hay una respuesta mejor que otra. Ahora bien, si finalmente decidís que vuestro enlace será una boda 'adults only', tenéis todo el derecho. 

Ya sea por cuestiones de presupuesto, por una mayor tranquilidad el día de la boda o porque vais a hacer una boda de noche: no importa qué motivos os llevan a organizar una boda sin niños.

En realidad, lo importante está en saber comunicarlo a los invitados para que no se lo tomen mal. Por eso, os hemos preparado una guía con todo lo que necesitáis saber para abordar la cuestión de la boda exclusiva de adultos de la mejor manera.

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Boda sin niños

¿Es de mala educación organizar una boda sin niños?

A la hora de organizar una boda, no hay decisiones buenas o malas: existen decisiones tomadas en base a vuestras preferencias. Por eso, la respuesta rápida a si es de mala educación organizar una boda sin niños es un no rotundo. De hecho, las bodas solo para adultos se han convertido en bastante habituales, cuando antaño eran algo casi impensable.

Al final, pensad que vosotros tenéis todo el derecho a decidir el ambiente y el concepto de vuestro enlace, algo que puede verse alterado si hay niños. Además, el presupuesto es un aspecto bastante importante que suele incrementarse en el caso de asistir pequeños.

Lo que sí puede resultar de mala educación es no saber comunicarlo, ni en forma ni en tiempo. Y, por supuesto, ser coherentes: si se establece la regla de que no habrá niños, debe aplicarse a todos (puede haber excepciones, si son bebés lactantes, por ejemplo). Por eso, es importante ser especialmente cuidadosos en este sentido.

Boda sin niños

¿Cómo responder si preguntan por qué no pueden asistir con niños?

¿Cómo decir que no hay niños en la boda? Pues en realidad depende un poco de vuestros motivos.

Lo mejor es dar una respuesta clara y amable, sin dar mucho pie a que se abra un debate. Les podéis responder que simplemente buscáis una experiencia 100% para adultos, donde los invitados (y especialmente los padres) se puedan relajar sin tener que pensar en el cuidado de los niños.

Si no, les podéis explicar brevemente que el presupuesto o el aforo son limitados, y para que pudieran asistir todas las personas que son importantes para vosotros, tuvisteis que tomar la decisión de que la boda fuera solo para adultos.

La respuesta comodín: que ha sido una decisión difícil, pero que esto es lo que vosotros queréis y que esperáis de corazón que puedan acompañaros a disfrutar del día. 

Boda sin niños

Por qué muchas parejas eligen una boda solo adultos

Al final, no hay un único motivo por el que los novios buscan una boda sin niños porque cada pareja tiene sus preferencias, pero sí es cierto que se suele coincidir. Si estáis dudando sobre el tema y buscáis respuestas, estas son algunas de las ventajas de las bodas 'child free'. 

El presupuesto

Es cierto que el precio del menú infantil es bastante más barato que el de un adulto, pero si son muchos niños, el presupuesto puede dispararse. Además, a estos costes se les suele sumar el servicio de animación, que normalmente escala según el número de pequeños.

Si tenemos en cuenta que el precio de organizar una boda suele ser elevado, no es de extrañar que muchos novios prefieran ahorrarse todo esto y prescindir de los niños en su boda.

El ambiente

Es indiscutible que la presencia de niños cambia la energía de la boda. Este tipo de eventos suelen ser largos y con la música alta, y los niños no siempre aguantan tantas horas. El cansancio suele derivar en enfados, llantos o carreras por el salón que alteran un poco el ambiente.

Es normal que a veces se pongan nerviosos, pero en una boda existen momentos que requieren de cierta seriedad. Las lecturas de los votos o los discursos, por ejemplo. 

Boda sin niños

La logística

Hacer una boda sin niños simplifica bastante la organización. A nivel de catering, por ejemplo, evita tener que preparar menús infantiles y controlar alergias alimentarias, que pueden entorpecer el servicio en la cocina. 

Además, la organización de las mesas ya suele ser un quebradero de cabeza, pero si además se le suma la gestión de las tronas, se complica todavía más. 

Y otro detalle: una boda sin niños implica reducir gastos en costes de servicios de animación. Además, se eliminan las preocupaciones de seguridad, pues en los recintos de boda suele haber escaleras, zonas de desnivel o recintos con piscina, que implican cierto riesgo para los niños.

Boda sin niños

Boda de noche

Las bodas de noche tienen una magia especial y normalmente suelen prescindir de los niños (aunque no es una regla automática). Tiene bastante sentido que se haga así porque los niños no suelen aguantar el ritmo. Para ello, deberían habilitarse zonas de descanso, lo que suele incurrir en gastos extra.

Además, este tipo de celebraciones suelen estar enfocadas en una dinámica más fiestera, un entorno que no resulta adecuado para los más pequeños. 

¿Cómo comunicarlo a los invitados?

Habéis tomado la decisión: vuestra boda será exclusiva para adultos. Ahora viene un momento que puede ser delicado y es cómo comunicar que no hay niños en la boda. Lo ideal para que no haya tensiones es que seáis claros y directos. 

Al final, tenéis que hacerles entender a los invitados que esto es lo que vosotros queréis y que, por supuesto, entendéis el posible perjuicio que les pueda crear. Ellos tienen que organizarse para el cuidado de sus hijos en el día, así que es importante que se lo hagáis saber con antelación suficiente. 

Boda sin niños

¿Cómo evitar que los invitados se enfaden?

Es complicado comunicarlo a los invitados porque puede sentar mal, incluso hay quien puede decidir no acudir a la boda. Si finalmente sucede esto, mostrad comprensión y no os lo toméis como un ataque: vosotros tenéis vuestros motivos para hacer una boda sin niños, y ellos también pueden tener los suyos para declinar la invitación. 

Lo importante es que seáis coherentes con vuestras decisiones y, por supuesto, que lo sepáis comunicar con empatía y respeto. Al final, pensad que vuestros invitados con hijos tienen que buscar canguro para los niños si deciden asistir a vuestro enlace y esto debe hacerse con tiempo para evitar sorpresas de última hora.

Frases para poner en la invitación

Es importante no asumir que los invitados entenderán de antemano que se trata de una boda adulta, por lo que la invitación de boda sin niños debe ser muy clara en este sentido. Ahora bien, también es clave hacer que no suene como una prohibición, con frases tipo "prohibido niños" o "no traigáis a vuestros hijos".

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¿Qué poner en las invitaciones?

¿Cómo tiene que ser la invitación de boda sin niños? En realidad, depende también del estilo de la boda: si es clásica y elegante, la invitación debe ir acorde. Si es más desenfadada, por ejemplo, una boda de aires boho, la invitación también se relaja.

En base a esto, la manera de comunicar vuestra decisión puede ser más informal, más solemne o incluso cercana. ¿Estáis un poco perdidos y no sabéis cómo hacerlo? Aquí van algunas ideas que os pueden inspirar. 

  • Tono elegante: "Para garantizar una experiencia alineada con la etiqueta de la boda, esta será únicamente entre adultos"
  • Tono divertido: "Noche sin niños gratis para los papás. Dejad a vuestros peques en casa, poneos vuestras mejores galas y venid a disfrutar con nosotros"
  • Tono cercano: "Para que todos podamos brindar y celebrar con tranquilidad, la boda estará reservada únicamente para adultos"

Boda sin niños

¿Qué hacer si alguien insiste en llevar a sus hijos?

Es una situación bastante complicada porque, normalmente, cuando pasa esto se suele entrar en bucles de discusión infinitos que no llegan a nada. O peor aún, a un enfado. 

Aquí, la clave es explicar la situación con firmeza y amabilidad, agradeciendo y empatizando con la otra persona. Por ejemplo, una frase que puede funcionar muy bien es decir algo como: "Entiendo perfectamente que es complicado organizarlo y os agradecemos mucho el esfuerzo que estáis haciendo". 

Lo que hemos dicho antes sobre la coherencia es especialmente importante en este punto porque os podéis apoyar en él para excusaros. Explicadles que si cedéis con ellos, tendríais que hacer lo mismo con otros invitados que tienen hijos.

Además, algo bastante común en estos casos es proceder a enumerar los motivos por los que no queréis una boda sin hijos. Esto es un error porque da pie a que la otra persona intente 'resolver' estas cuestiones. 

Lo ideal es darles una salida elegante si al final no quieren ir a la boda. Les podéis decir algo tipo: "Entendemos que al final no podáis venir y nos da mucha pena, pero podemos organizar una comida juntos más adelante y así nos vemos todos".

Boda sin niños

Errores que conviene evitar

De nuevo, el error no está en la decisión en sí, sino en el cómo se comunica. Tan malo es justificarse en exceso como ser demasiado bruscos a la hora de decirlo (prohibir directamente nunca es lo indicado). Por eso, os damos algunos errores que no debéis cometer para evitar enfados con los que más os importan.

Avisar demasiado tarde

Es una de las cosas en las que os hemos insistido a lo largo del artículo, pero es que realmente es importante. Comunicarlo con un mes de antelación no es aceptable, porque los padres ya habían dado por hecho que podían llevarlos y no disponen de mucho margen para buscar con quién dejar a sus hijos.

Lo ideal es dejarlo claro desde el momento en el que reciben la invitación, o incluso con un 'save the date' previo. Si queréis ser más cercanos, les podéis llamar y así lo habláis mejor.

Boda sin niños

Justificarse en exceso

Dar explicaciones detalladas sobre el coste del cubierto o sobre la logística no es buena idea: evitadlo porque si no vais a caer en un bucle infinito. Además, esto da pie a que los invitados os den soluciones o incluso se ofrezcan a pagar el menú de su hijo. 

Y no, tampoco hace falta que pidáis perdón continuamente. Al fin y al cabo, tenéis derecho a organizar la boda a vuestra medida. 

Hacer excepciones sin criterio

Como decíamos antes, la coherencia es muy importante en estos casos. A no ser que sea algo muy justificado, si ponéis la regla de que no queréis niños, no podéis decir que sí a unos y no a otros, porque esto podría provocar enfados. 

No dejar las cosas claras

Puede que sea una boda de noche, pero eso no hace que automáticamente los invitados deduzcan que es una boda sin niños. Establecerlo explícitamente en la invitación o en la web de la boda no dejará margen a la duda. 

Boda sin niños

¿Qué hacer si un invitado pide una excepción?

De nuevo, lo importante es que os mantengáis firmes. Lo ideal, por lo general, es que seáis coherentes porque si hacéis una excepción con un invitado abrís la puerta a que otros os pidan hacer lo mismo. La excepción es si hay un bebé que está en periodo de lactancia. Si no, hacedles saber que entenderíais perfectamente que no pudieran acudir y que os encantaría que pudierais juntaros en otra ocasión.

¿En qué os podéis escudar? Pues, por ejemplo, en algunos de los criterios que hemos establecido en el punto anterior: que se trata de un evento pensado para adultos o que el espacio no está adaptado para niños y queréis que disfruten del día sin preocupaciones. Y recordad: no es un debate, sino vuestra decisión y no queréis ceder. 

Boda sin niños

Cómo evitar conflictos con familiares

Podría parecer que gestionar el 'conflicto' con vuestros familiares es más fácil, pero en realidad sucede lo contrario: al haber más cercanía y confianza, existe el riesgo de que se lo tomen como un ataque personal. Por eso, es importante dejar claro desde el principio que vuestra decisión de hacer una boda sin niños aplica a todos, y que no se trata de un rechazo a sus hijos. Además, en este caso es mejor que se enteren por vosotros directamente, en lugar de descubrirlo a través de la web de la boda o de la invitación.

Aquí, de nuevo la cuestión es sostener el límite sin entrar en los debates. Si os dicen que no acudirán si no pueden ir con sus hijos, responded con calma sin cambiar de opinión. ¿Qué les podéis decir? Por ejemplo, algo así: "Nos dolería muchísimo que no vinieras porque eres muy importante para mí, pero entiendo que la logística sea difícil. La decisión está tomada para todos por igual, pero la puerta sigue abierta si consigues organizarte".

Si son familiares muy directos, les podéis dar alguna alternativa. Por ejemplo, permitir que vayan a la ceremonia pero que después se los lleve un cuidador. 

Boda sin niños

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