Imaginarte Fotografía

Al igual que, con meses de antelación, hay que escoger el vestido de novia o enviar el save the date y las invitaciones de boda, también es necesario disponer del tiempo suficiente para acertar en la elección del traje de novio. Si ha llegado el momento de ponerse manos a la obra, te proponemos una opción muy práctica para dar con el outfit perfecto: alquilar el esmoquin, el chaqué, el frac o el traje. Toma nota de los seis motivos más importantes para decantarte por esta práctica elección. Quizá te seduzcan…  

1. Es más económico

Ernesto Naranjo

Inmersos en los preparativos del enlace, con tantas cosas por decidir y con tantos gastos, algunas parejas se preguntan si vale la pena comprar un magnífico traje de novio 2019 que solo se va a usar una vez en la vida. En estos casos, el alquiler se convierte en una opción usual, ya que los novios prefieren invertir ese dinero en otras partidas del "sí, quiero", como en las invitaciones de boda vintage que tanto os gustan, en la luna de miel, en el banquete o en las ideas divertidas para bodas. Los precios de alquiler son asequibles (un chaqué, por ejemplo, cuesta desde 65 € y a estrenar desde unos 200 €). Además, si se alquilan varios trajes a la vez (novio, padrino, testigos…) existen descuentos adicionales.

2. Tendrás un equipo de profesionales a tu disposición

Dacar Studio

¿Te preocupa alquilar el traje sin más? Estáte tranquilo porque, al igual que cuando lo compras nuevo, también tendrás a tu disposición un equipo que te asesorará personalmente sobre qué estilo es el que mejor se adapta a tu silueta. Al mismo tiempo te ofrecerá consejo sobre todo tipo de complementos y accesorios (chalecos, corbatas, gemelos, tirantes, zapatos…). Y en las opciones más costosas y exclusivas te harán incluso los arreglos necesarios para que todo quede perfecto y totalmente a medida. Así, ya solo habrá que volver otro día para la prueba final. Y, por si se lo quieres insinuar a tu pareja, todos estos servicios también están disponibles para el alquiler de vestidos de novia

3. Tendrás mil y una opciones para elegir

Zenit Image

En las tiendas o sastrerías de alquiler existe una amplia gama de estilos, colores o tallas para escoger: tonalidades claras u oscuras (según la hora del enlace), chaqué (perfecto para acompañar a los más elegantes vestidos de novia de corte princesa), semichaqué, media etiqueta, esmoquin, frac, tallas mini y maxi… También se puede escoger entre trajes de un solo uso o de varios. ¿Qué más se puede pedir?

4. Podrás ir a la boda con diseños de alta costura

La Masia Moments

A menudo, comprar un traje de novio de marca o de sastrería supone un desembolso económico importante. En cambio, contratando un servicio de alquiler podrás elegir prendas de diseñadores de alta costura sin tener que invertir un gran presupuesto. Es una ventaja que permite vestir con clase a un buen precio.

5. Vestirás como quieras

OhQueFoto

Cuando se adquiere un chaqué, un frac o un esmoquin es aconsejable comprar también los diferentes complementos para que todo el outfit del hombre protagonista del gran día tenga el mismo estilo. Lo mismo ocurre con el alquiler, pues podrás escoger el traje completo o bien únicamente las prendas que más te gusten o interesen. Ten en cuenta que los complementos también tienen un precio muy asequible y que los hay de estilos muy diversos, por lo que es imposible que no encuentres lo que estás buscando.

6. No ocupará espacio en el armario

A Fiestra

Por último, tras bailar las canciones románticas para bodas junto a tus seres queridos, solo deberás colocar el traje en el portatrajes y devolverlo (normalmente) tal cual esté, sin necesidad de llevarlo ni tan siquiera a la tintorería. ¿A qué es fácil? Y lo mejor de todo, no estará ocupando sitio en tu armario.

¿Qué te ha parecido la posibilidad de alquilar el traje de novio? Como ves es una opción que merece la pena tener en cuenta, como también lo es elegir con tu pareja los detalles de boda para vuestros seres queridos y las canciones de boda que sonarán el día más feliz de vuestra vida. Todo es cuestión de prioridades.