35mm fotógrafas

Elegir bien entre la amplia oferta en vestidos de novia es muy importante, pues dice mucho del estilo de la boda y de la personalidad de quien lo lleva, al igual que sucede con los zapatos de novia y otros complementos del look nupcial femenino, como los ramos de novia naturales. Lo mismo ocurre con los trajes de novio, aunque a veces nos olvidemos que ellos también son protagonistas de la boda y que serán el centro de atención de todos los invitados y, cómo no, de los flashes de las cámaras. Por ello deben estar impecables, cuidando perfectamente lo que se van a poner. ¡Pocas veces repetirán un look de ceremonia tan elegante!

Jose Cáceres Fotografía

La tendencia marcada por los trajes de novio en moda nupcial masculina sigue apostando por vestir a los novios con trajes formales o de etiqueta, como chaqué, frac o esmoquin, mientras que los conjuntos muy veraniegos o casual son minoritarios. La elección de un tipo de traje u otro está en buena manera relacionada con el tipo de ceremonia (religiosa o civil), así como con la hora en que se celebrará el enlace (si es a mediodía o por la tarde/noche) y, por supuesto, con el estilo de la boda y con el vestido que haya elegido la novia. El traje escogido determinará en buena medida cómo será el chaleco, si es preferible decantarse por cinturón o tirantes, si los zapatos más adecuados serán de cordones o hebillas y si quedará más elegante lucir corbata, pajarita o corbatón, por ejemplo.

Aunque la tendencia en trajes de novio 2019 no es tan amplia como la de los vestidos de novia 2019, hay un gran cambio en los diseños masculinos de moda nupcial: la introducción del color, con todas las tonalidades de azul y gris como las dos opciones más destacadas. Sin dejar de lado el negro –todo un clásico– ni el granate, una elección que viene pisando fuerte la nueva temporada, ya sea solo o combinado con negro. También marcarán tendencia las americanas con brocados, los ribetes, los tejidos satinados y los estampados, principalmente cuadros y rayas.

The Fotoshop

En cuanto a los tejidos para trajes de novio, son sin duda uno de los factores que determinan el precio final de cada modelo, junto con la marca elegida y si se trata de un modelo de colección o de sastrería a medida, por supuesto. Muchos novios se decantan por un diseñador y se prueban sus trajes de temporada, como sucede con los trajes Hugo Boss, uno de los más populares entre los futuros contrayentes, mientras que otros deciden acudir a una sastrería para tener un traje a medida para el gran día.

La lana fría es la más utilizada en la elaboración de trajes de calidad. Se trata de un tejido cómodo y elegante, que puede utilizarse tanto en verano como en invierno. Para medir los grados de calidad de la lana existe una clasificación denominada Súper –100S, 160S, etc–, si bien no significa que un grado sea mejor que el otro. Solo sirve para describir la finura de las fibras de lana. Así, cuanto mayor sea el número, más fino se supone que habrá sido el hilado empleado para elaborar la tela. Para los trajes de boda resultan muy apropiadas las lanas 120S y 130S. Ligera y resistente, la cálida alpaca también se emplea con frecuencia en la confección de trajes de novio y se distingue por la suavidad al tacto y su textura sedosa. El fresco lino es otra buena opción, ya que es realmente ligero. Perfecto para bodas de verano en el campo o la playa, tiene en su contra que se arruga con facilidad.

Obturados

Mientras muchos novios lo ven como una inversión –ya que podrán lucir de nuevo el traje en más ocasiones, pero con complementos variados–, otros prefieren destinar esa parte del presupuesto a otras partidas de la boda, como la luna de miel o el banquete. Así que alquilar el traje de novio se convierte en una opción interesante, especialmente si se opta por llevar un chaqué, un esmoquin o un frac, modelos que suelen usarse en menos ocasiones que el traje clásico. La opción del alquiler ha ido ganando adeptos con el tiempo, mientras que el alquiler de vestidos de novia es menos popular.

JPEG estudio

Traje de novio: compra y alquiler

Tanto el traje clásico como el traje con levita (chaqueta más larga que la americana convencional) son perfectos para bodas de día y de tarde. Los trajes de novio en lana fría cuestan entre 400 y 500 euros, si bien algunos modelos en lana virgen alcanzan los 750 euros y los confeccionados a medida cuestan a partir de 900 euros, según el tejido escogido para su confección. Todos ellos se componen de pantalón, americana y chaleco. Como opciones más baratas, podéis encontrar trajes de lana y poliéster por unos 200 euros (sin chaleco) y otros 100% poliéster con un coste aún menor, sobre los 150 euros.

Si preferís alquilarlo, podéis encontrar trajes desde 70 euros, si bien este precio varía en función del chaleco elegido: recto (15 euros), cruzado (30 euros) o de nueva colección, con rayas, cuadros o escocés (40 euros). El color de los trajes de alquiler suele ser azul marino, gris marengo y negro.

Los trajes con levita cuestan entre 650 y 750 euros, aproximadamente, si decidís adquirir uno nuevo, mientras que si lo alquiláis el precio rondará entre los 80 euros (pantalón, chaleco y levita) y los 120 (pantalón, chaleco cruzado y levita gris). Todas las piezas pueden alquilarse conjuntamente o de forma independiente.

Luna & Luna

Chaqués, fracs y esmoquin: todos los precios

Perfecto también en bodas de día o de noche, el chaqué más apropiado para lucir en ceremonias de mañana incluye una gran variedad de colores, si bien el azul ducados y el gris grafito marcan tendencia. Por la tarde-noche, el negro sigue siendo el color estrella: aunque el protocolo insista en que el chaqué es un diseño para bodas de día, muchos novios optan por lucirlo en sus ceremonias al atardecer.

Comprar un chaqué puede costar unos 500 o 600 euros, siempre que sea un diseño 100% de lana e incluya pantalón, chaleco y levita. Por 80 euros podéis alquilar un chaqué clásico confeccionado en lana fría y compuesto por levita negra, pantalón, chaleco negro o gris y tirantes, algo más si elegís un chaleco de color. También tenéis la opción de alquilar un chaqué de semi estreno (unos 125 euros) o de estreno (sobre los 240 euros), con lo que os aseguráis que seréis los primeros en llevarlo. Alquilar un chaqué confeccionado en lana cadi, con su levita, chaleco y pantalón, puede costar unos 200 euros, 270 euros si es de estreno.

La tendencia en moda nupcial masculina marca fracs en azules, tanto los intensos como los oscuros, y elegantes combinaciones de fracs negros con chalecos de piqué blanco. Si queréis comprarlo nuevo, el precio medio de un frac ronda los 800 euros, siempre confeccionado en lana fría, mientras que alquilarlo cuesta unos 70 euros.

Ideal para bodas de tarde, un esmoquin clásico puede costar de 350 a 500 euros en lana fría con solapa de pico con ribete de raso (¡son tendencia!). Por su parte, alquilar un esmoquin puede costar unos 65 euros, en las mismas características y fabricado también 100% en lana fría. Este precio incluye el pantalón, la chaqueta, el fajín y la pajarita. Si, por contra, prefieres alquilar un esmoquin de estreno, su precio rondará los 165 euros.

Silvia GH Fotografía

Para completar el traje del novio, nada mejor que unos zapatos –por lo general negros–, la camisa –predominantemente blanca, pero también en azules claros–, el cinturón o los tirantes y los pañuelos en la solapa, que el protocolo afirma que nunca deben ser del mismo color que la corbata o pajarita. ¡Aunque el protocolo está para saltárselo!

Sea cual sea el traje que finalmente escoja el novio, la clave para acertar es mirar muchos modelos y, sobre todo, probarse diseños muy variados en cuanto a formas, estilos y colores. Además de estas propuestas clásicas en trajes de novio, podéis elegir algunos de los innovadores trajes de novio originales que las principales firmas incluyen en sus colecciones. ¡Están llenos de color! La mejor solución si estáis pensando en una boda temática en la que las invitaciones de boda para los familiares y amigos y los detalles de boda tengan también como hilo argumental un color, el de vuestro enlace.