Dos de los pasos más importantes en la vida de una mujer son el matrimonio y ser madre. Si eres una de las afortunadas que celebrarán ambos acontecimientos al mismo tiempo, seguramente tienes algunas dudas que te asaltan y te resulta difícil resolver. Por ejemplo, ¿cuál es el vestido de novia más adecuado en este caso? ¿Cómo podré bailar toda la noche al son de las canciones de boda que hemos elegido? ¿Qué zapatos de novia me convienen más si tengo los pies hinchados? A continuación te resolvemos estas y otras dudas frecuentes que, a buen seguro, te harán el camino mucho más fácil.

1. ¿Cómo voy a estar segura de que el vestido será de mi talla cuando llegue el gran día?

Te aconsejamos que programes una prueba del vestido lo más cerca del día de la boda que sea posible. Tu cuerpo va a cambiar día a día, así que es imposible saber exactamente cuál será tu talla en el último momento. Esto será especialmente importante si has elegido un vestido de novia de corte sirena o entallado, en lugar de decantarte por una opción más amplia, como un vestido de novia de corte imperio.

2. ¿Aguantaré todo el ajetreo?

Lógicamente, dependerá de lo más o menos avanzada que esté la gestación. Las embarazadas que ya están en las últimas semanas tienden a sentir cansancio, por lo que si es tu caso es importante que programes momentos de descanso a lo largo del día de la boda. Por ejemplo, si te casas por la mañana y el banquete se va a celebrar horas más tarde, aprovecha para sentarte un rato y recargar energías. Puede ser un buen momento para retocarte el maquillaje en caso de ser necesario y asegurarte de que ese favorecedor recogido con flequillo se mantenga impecable.

Mimètik Bcn
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3. ¿Me encontraré bien durante todo el día?

Seguro que sí. Si tomas pequeños descansos, evitas alimentos que te puedan producir náuseas y no pruebas el alcohol seguro que todo va sobre ruedas. Y si deseas evitarte los nervios y preocupaciones por que todo salga bien el día B, no lo dudes y contrata a un wedding planner. Se ocupará de todos los preparativos durante los meses previos al enlace y, el gran día, supervisará que todo vaya según lo previsto, al tiempo que será la encargada de solucionar cualquier pequeño contratiempo que se pueda producir.

4. ¿Y si se me hinchan los pies?

La hinchazón de pies es habitual durante las últimas semanas de embarazo, por lo que si es tu caso conviene que estés sentada la mayor parte del tiempo posible. Así, si habéis optado por un banquete tipo bufet al aire libre, lo que implica pasar mucho tiempo de pie, pide que te reserven un asiento confortable. Si te encuentras en los primeros meses de embarazo o te sientes bien en cualquier caso, quizá no necesites permanecer todo el tiempo sentada, sino que prefieras moverte libremente por el espacio nupcial saludando a todos vuestros familiares y amigos. Nadie mejor que tú sabe lo que le conviene en cada momento. Así que escúchate a ti misma.

Otra cuestión importante es el calzado. Entre las diferentes opciones a tu alcance te recomendamos que te decantes por unos zapatos de novia planos. O, si no te acaba de convencer la propuesta, por unos zapatos de novia cómodos. ¡Marcarán la diferencia!

5. ¿Qué hago si siento necesidad de ir al baño?

Habla con tu madre, con tu hermana o con alguna de tus amigas más íntimas y pídele que esté disponible para acompañarte cada vez que tengas que ir al baño. Si ya es complicado hacerlo cuando estás vestida de novia, aún lo es más estando embarazada, a menos que lleves un vestido de novia corto, que puede resultarte mucho más práctico.

6. ¿Me sentará bien el menú?

Los picantes, las bebidas fuertes y los alimentos demasiado grasos producen acidez de estómago y pueden resultar contraproducentes si estás embarazada. Así que si quieres encontrarte bien durante toda la fiesta pide al restaurador que te prepare algo saludable en exclusiva para ti. Y no olvides beber mucha agua.

7. ¿Aplazamos la boda?

Si te encuentras bien y la fecha probable del parto no está cercana a la fecha de la boda, ni durante las semanas previas ni posteriores, no tiene por qué ser necesario. En caso contrario, igual sí que es aconsejable cambiar la fecha para evitar contratiempos.

Una novia embarazada no tiene por qué dejar de disfrutar de cada momento de su boda. Solo es necesario que adopte algunas precauciones para no cansarse demasiado. Por ejemplo, cuando llegue el momento de lanzar el ramo de novia, asegúrate de hacerlo desde un lugar elevado para evitar caídas. Y si hay otras invitadas embarazadas con preciosos vestidos de fiesta, no dejéis de haceros una foto juntas. No solo quedará muy divertida y entrañable, sino que será la primera foto de vuestros hijos "juntos".