Por E! News

Entre todos los rumores que generaba la boda real británica –desde que el Príncipe Harry y Meghan Markle anunciaron su compromiso, el 27 de noviembre del 2017–, la principal duda era cómo sería el vestido de novia y quién se encargaría de diseñarlo. Y es que, a pesar de que las apariciones de Meghan Markle en eventos oficiales permitieron determinar su estilo, hasta que llegó la fecha del enlace nadie supo si la Sra. Markle se ceñiría estrictamente al protocolo nupcial establecido en las bodas reales británicas. Por eso, existían otras incógnitas como si la obligatoria tiara remataría un peinado de boda recogido o semirecogido, si el velo seguiría la línea del que lució la Princesa Diana de Gales o la del que llevó su cuñada y Duquesa de Cambridge, Kate Middleton, o cuáles serían las flores elegidas para la confección de su ramo de novia. El pasado sábado 19 de mayo, en la capilla de San Jorge del Palacio de Windsor (Londres), se descubrió el secreto mejor guardado de la ya esposa del Príncipe Harry: ¡Meghan Markle hizo historia con su atuendo y todos los complementos de su look!

Diseño sobrio y minimalista firmado por Givenchy

Varios diseñadores de vestidos de novia fueron candidatos a firmar el vestido de Meghan Markle, pero finalmente Clare Waight Keller, primera directora artística de la casa de moda francesa Givenchy, fue la elegida. La misma que se encargó del majestuoso velo que coronó el look y quien diseñó los stilettos de seda satinada que calzó. Sin duda, una elección muy acertada considerando su origen británico, así como el estilo femenino que caracteriza sus propuestas y el espíritu innovador a la par que sofisticado de la reconocida marca. 

Indiscutiblemente, el atuendo contrastó con los modelos que lucieron sus predecesoras. Mientras las anteriores optaron por vestidos de novia de corte princesa y piezas terminadas con encajes de bolillos y otros acabados sofisticados en mangas y escotes, Markle se decidió por la máxima sobriedad enfundándose un vestido de líneas depuradas que hizo de la sencillez su mejor arma de seducción. Con corte en A, escote barco y mangas francesas, descubrió sutilmente los hombros y dibujó pliegues suaves en la parte trasera, gracias a una enagua de organza de seda. Un diseño con cierta rigidez elaborado con cadi de seda blanco pulcro, que enamoró a aquellas que defienden la máxima del "menos es más". ¡Pureza sin ornamentos!

El velo, protagonista del look

Mientras la Duquesa de Cambridge pasó por el altar con un velo que llegaba hasta la cintura, Meghan Markle eligió un velo de cinco metros de largo –que inevitablemente recordó al que llevó Diana de Gales en su enlace con el Príncipe Carlos en 1981–, confeccionado con tul de seda con maravillosos bordados florales. Pues, como Markle quería hacer referencia a los 53 países que forman la Commonwealth, en su velo se bordaron a mano especies de la flora propia de cada uno de los 53 territorios. Asimismo, se añadieron la amapola california, por ser la flor del estado donde nació ella, la flor de macasar, que es la que crece en los terrenos del Palacio de Kensignton, y un par espigas de trigo simbolizando caridad y amor.

La joyas, tradición y brillo

Meghan Markle sorprendió con una tiara de filigrana bandeau que, dejando de lado los motivos florales más tradicionales, despuntó con diamantes geométricos y platino. Una joya creada en 1931 con un imponente broche central, datado en 1893 –que perteneció a la Reina Mary–, que destacó con luz propia y culminó su recogido bajo. La combinó con pendientes y un brazalete de diamantes y oro blanco, de alta joyería, de Cartier, y con el anillo de compromiso en oro amarillo con tres diamantes engastados –uno central de Botsuana y dos laterales que pertenecieron a Lady Di– que diseñó el propio Enrique de Gales y creó la joyería inglesa Cleave and Company.

El bouquet, un bonito homenaje

Según ha manifestado la Casa Real británica, el ramo de novia natural que sostuvo Markle fue elaborado con flores primaverales que el Príncipe Harry recogió del jardín del Palacio de Kensignton. Así, la florista Philippa Craddock dio forma al ramo de novia sencillo, en blanco y verde, que incluyó nomeolvides o myosotislas que fueron las flores preferidas de la Princesa de Gales–, junto con astilbe, jazmín, lirios del valle, astrantia, guisante perfumado y ramas de mirto para cumplir con la tradición que inició en 1858 la Princesa Victoria como símbolo de pureza y fidelidad. ¡Todo un homenaje a la abuela y a la madre de su esposo!

¿Para qué novias es ideal un vestido como el suyo?

Si te gustaría vestir un traje de novia de un estilo similar al de la Duquesa de Sussex, recuerda que si bien el escote barco es asentador para la mayoría de siluetas, lo es especialmente para las que tienen los hombros estrechos o caídos, pues ópticamente los ensancha y realza. A su vez, es perfecto para aquellas mujeres que tienen el cuello largo y/o delgado. ¡Lo destaca! Y tampoco olvides que los outfits nupciales con corte en A serán tus mejores aliados si tienes una figura reloj de arena o quieres disimular tus caderas. ¡Son favorecedores para la gran mayoría de cuerpos por marcar la cintura femenina!

Ahora bien, si quieres casarte un poco más sugerente, decídete por alguno de los vestidos de novia de corte sirena que plantean siluetas igual de limpias aunque más sensuales, o por los vestidos de novia rectos que se alejan de los patrones más clásicos. Y, si lo que buscas es un vestido de novia sencillo menos sobrio, fíjate en las referencias con faldas vaporosas y en las que presumen de mangas cortas o 3/4. Pero, si eres una romántica empedernida, enamórate de los modelos que añaden un plus de delicadeza de la mano de tímidos bordados, encajes o apliques de pedrería. ¡Los encontrarás todos en la galería de imágenes!

Cuando te decidas, considera todos los detalles tal como ha hecho Meghan Markle. Busca los zapatos de novia y la composición floral que mejor sintonicen y presta mucha atención a tu look beauty. Y, si te gustaría lucir un segundo look en tu día B –tal como hizo ella en la recepción, con un glamuroso diseño de crepé de seda con cuello halter de Stella McCartney–, puedes desmarcarte vistiendo un vestido de fiesta. ¿Por qué no? No tienes "dress code real" y las normas las pones tú.