La ceremonia de las velas es válida tanto para boda religiosa como boda civil. Se viene practicando desde hace unos diez años y según cuenta la tradición simboliza la unión entre ambos contrayentes, que se convierten en una sola persona al unirse en matrimonio. Veamos sus principales características y funcionamiento:

  • Tal y como dice su nombre, las velas son muy importantes en esta ceremonia y su ubicación puede variar dependiendo del tipo de boda que vayáis a celebrar.
  • En las bodas religiosas suele hacerse después del intercambio de anillos, mientras que en las bodas civiles puede hacerse después de dar el SÍ o también tras el intercambio de anillos.
  • Debéis tener 3 velas, una de ellas grande y dos más pequeñas que deben rodearla. Las pequeñas podéis encenderlas al llegar al lugar de celebración de la ceremonia, y debe encenderse a la llegada de cada contrayente y no las dos a la vez.
  • Cuando llegue el momento de la ceremonia de la vela, ambos deberéis encender la vela grande, juntos, mientras la persona que oficia la boda explica en qué consiste este ritual. Esta vela debe encenderse con la llama de las otras dos velas. Lo ideal es acompañar este momento de una música suave e instrumental que signifique algo importante para los dos.
  • Después de encender la vela grande hay dos opciones. En una de ellas, cada uno debe apagar la vela pequeña que encendió y que le representa, lo que significa que ahora sois uno. Lo más usual es dejar las tres velas encendidas, ya que significa que aunque se sea un matrimonio cada uno sigue teniendo personalidad e independencia dentro de esa unión.
  • Con el paso del tiempo han ido surgiendo diversas variantes, como que el padrino es quien enciende una de las velas y la madrina la otra, dejando siempre la grande para los contrayentes.

La ceremonia de las velas es todavía una gran desconocida, aunque sí hay muchas parejas que la realizan y además de por su significado, se hace también porque es una ceremonia simbólica muy bonita y emotiva.