Para realizar estos centros de mesa necesitamos botes de cristal de diferentes tamaños y cuerda. Nosotros hemos recopilado botes de diferentes conservas, así como de yogures de cristal y potitos.

Tened en cuenta que en cada mesa colocaréis mínimo tres botes (siempre números impares), y según el tamaño de cada una, deberéis colocar dos centros, así que aseguraos de reunir un número suficiente.

  • Lavamos bien todos los botes, eliminando cualquier resto de pegamento de las etiquetas. Para pegamentos muy resistentes, frotad el tarro con un paño de algodón humedecido en acetona.
  • Secamos los botes con servilletas de papel o un paño de algodón para que no queden manchas.
  • Decoramos los tarros con la cuerda según el tamaño de cada uno. En los más altos enrollamos cuerda a su alrededor tal y como podéis ver en la foto superior. En los de tamaño medio hacemos igual pero bajando la cuerda hasta el culo del tarro. Y en los más pequeñitos colocamos la cuerda justo donde en la rosca. Es importante apretar la cuerda para que no se resbale. Podéis rematarla con un nudo o un sencillo lazo.

 

 

El mismo día de la boda deberéis encargaros de colocar las flores y crear las diferentes composiciones en las mesas, así que planificad muy bien vuestro tiempo y si veis que no podréis haceros cargo, confiad la tarea a otra persona.

Para que todo sea más rápido o recomendamos que hagáis pruebas en casa con las flores que hayáis elegido para el gran día. De esta manera sabréis de antemano las combinaciones que más os gustan. Y recordad que las flores deben ser acordes a la vegetación del lugar en el que celebraréis vuestra boda.

 

 

Fotos 1 y 3: Arberas Ruso

Foto 2: Project Party Studio