Seguro que piensas que tu amiga del alma es la mejor persona del mundo y se merece ser feliz. Pero entonces empieza a salir con alguien que no acaba de gustarte. Sin embargo, decides no darle demasiada importancia porque ha tenido otras parejas con anterioridad y ninguna ha legado a buen puerto. Pero al cabo de un tiempo te llama y te dice que tienes que acompañarla a probarse vestidos de novia, que necesita tu asesoramiento para empezar a buscar zapatos de novia y que te informes bien de los peinados para bodas que marcan tendencia en la actualidad. Tras la sorpresa inicial, toca preguntarse: ¿qué hago? ¿Cómo actúo?

La noticia no es de tu agrado. Al menos de inicio. Pero no pierdas de vista que ella sigue siendo tu mejor amiga, que la quieres y que le deseas lo mejor. Así que, aunque te cueste un esfuerzo, tendrás que asumir que es ella quien elige. Además, seguro que espera que te alegres por ella y que compartas la felicidad que siente en estos momentos, del mismo modo que lo habéis compartido todo con anterioridad. Para evitar que estas diferencias puedan llegar a perjudicar vuestra amistad, toma nota de estos consejos y trata de ser lo más honesta contigo misma. Y, sobre todo, no pierdas de vista la relación que os une y el momento tan especial que está viviendo. ¡Igual eres la afortunada que recibe el ramo de novia de flores silvestres en su mágico día B!

Aunque a ti no te guste, puede ser un buen novio para tu amiga

Piensa con el corazón y no con la cabeza. Él no te ha pedido matrimonio a ti, sino a ella. Son ellos los que se van a dar el "sí, quiero" antes sus seres queridos, espléndidos con sus trajes de fiesta. Es decir, que a lo mejor no es el hombre con el que tú pasarías el resto de tu vida, pero a tu amiga la hace inmensamente feliz. Así que si quieres conservar su amistad, haz un esfuerzo para conocerle mejor. No es necesario que te hagas amiga suya, pero sí que tengáis una relación cordial, que te acerques, que le conozcas. Trata de ser tolerante e intenta ver sus virtudes.

Sé sincera con ella y contigo misma

Si finalmente, pese a haberlo intentado, no puedes soportar a su novio y no quieres pasar tiempo con él, díselo a tu amiga. Hazlo con serenidad y sinceridad. Pero no hables mal de él a menos que tengas pruebas o hayas sido testigo de que la trata mal a ella. En ese caso, sí debes intervenir. ¡Da igual que ya esté mirando vestidos de novia sencillos! Lo primero, es lo primero.

¿Serán celos?

Lo más probable es que no te guste el novio de tu mejor amiga porque no encaja con tu forma de ser. Pero eso no significa que no encaje con la manera de ver las cosas de ella. Desde un punto de vista psicológico, también es posible que el chico te recuerde aspectos de ti misma que no te gustan o no aceptas, o que haga cosas que tú no te das permiso para hacer. Los celos son otra posibilidad: sé sincera contigo misma. ¿Estás intentando boicotear la relación de tu amiga por miedo a perder su amistad? ¿Te has parado a pensar que igual a ti te parece un aburrido, un payaso o un pesado sin remedio pero que a tu amiga la hace infinitamente feliz?

Si realmente la cara es el reflejo del alma, basta con que la mires bien para darte cuenta de lo feliz que es. ¿Cuántas veces la has visto con esa eterna sonrisa en la cara? Está feliz, enamorada y organizando uno de los días más felices de su vida. ¡Lo tiene todo! Así que deja de lado tus prejuicios y céntrate en ayudarla en todo lo que sea posible: la búsqueda del espacio perfecto para la ceremonia, de las mejores ideas divertidas para bodas, de un outfit nupcial de infarto, de unas ideas de decoración para bodas acordes con el estilo de celebración que desean... No olvides que es tu mejor amiga.

¿Cómo afectará esto a vuestra relación?

Lo más importante es que seáis sinceras la una con la otra. Pero si ella ha tomado una decisión que a ti no te parece bien, sé cautelosa y no se lo digas de buenas a primeras. Si estás convencida de que él es una mala influencia para ella, no la presiones y haz que se sienta cómoda contigo para poder reforzar vuestra confianza y hablar con ella cuando la veas preparada. Transmítele entonces tu preocupación y hazle saber que temes que más adelante se arrepienta de su decisión. Pero hazlo de un modo cómplice y transparente. Demuéstrale tu cariño. Que sepa que, pase lo que pase, siempre vas a estar a su lado.

Seguro que ahora que ya sabes mejor cómo abordar este tema con tu amiga, te sientes más relajada y preparada para ayudarle en todos los preparativos nupciales que necesite. Da igual que te encargue del envío de las invitaciones de boda, de recoger los regalos para los invitados cuando ya estén listos o de mirar qué es lo que se lleva en ramos de novia para saber cuál puede encajar mejor con su estilo y personalidad. No dudes en estar a su lado ni en mostrarle todo tu apoyo y cariño.