Si hay un elemento del look de la mujer protagonista del gran día que aporta identidad a su estilo este es, sin duda, el vestido de novia. Sin embargo, muchas rematan su outfit apostando por un peinado de boda con el que no quepa duda de cuál es su personalidad, al tiempo que muchas otras utilizan los zapatos de novia con el mismo objetivo. ¿Lo tuyo es la sencillez? Decántate por trajes de este estilo. Siempre son la apuesta ganadora de las novias que buscan naturalidad en su boda.

Si vais a celebrar un enlace civil en el ayuntamiento, al aire libre, en un restaurante, en una finca familiar o en algún lugar íntimo en el que la sencillez vaya a ser la protagonista absoluta, ¡estás de enhorabuena! Para ayudarte a conseguir un look acorde con este estilo, hemos seleccionado 80 vestidos de novia 2019 que sí o sí te vas a querer poner el día B.

No todas las novias sueñan con un pomposo vestido de novia de corte princesa ni con una boda de cuento de hadas. También las hay que buscan la sencillez para su gran día, para sentirse ellas mismas y transmitir toda la naturalidad posible a esa fecha tan señalada. ¿Cómo conseguirlo? Sobre todo, apostando por un vestido de novia sencillo. El resto de elementos ya los decidirás después.

Largo, midi o corto

En primer lugar, puedes conseguir este estilo apostando tanto por vestidos de novia cortos como largos, pues la longitud no es algo que identifique de forma directa a este tipo de diseños. Tradicionalmente se tendía a pensar que el lado opuesto a una boda por todo lo alto con el clásico look de novia residía en un vestido corto, pero los diseñadores de vestidos de novia del siglo XXI han demostrado que los trajes de novia largos y los de longitud media también pueden ser sencillos sin renunciar, en ningún momento, a la elegancia.

Fluidez, ligereza y pocas florituras: un must

Decántate por los vestidos de novia rectos o por los siempre acertados vestidos de novia de corte imperio. Cuanto más volumen tenga la falda, mayor formalidad. Así que elige modelos con caída para un look natural. Y si la forma en A es tu favorita, tranquila. También encontrarás propuestas sencillas con este corte, siempre y cuando los modelos no tengan la falda muy abierta ni mucha caída.

En cualquier caso, apuesta siempre por tejidos ligeros y vaporosos, como la seda, la gasa, el crepé o confecciones como el plisado o la bambula de seda o algodón. No renuncies al tul, al encaje ni a la organza, aunque procura que el volumen sea mesurado (el propio de la caída de la tela) y sin muchas capas en la falda. Y si te gustan las telas gruesas, no las descartes por completo. Puedes optar por texturas brocadas, otomán o piqué. A priori no son los tejidos más adecuados, pero apostando por diseños de lápiz, con una falda de tubo, por ejemplo, conseguirás lucir un vestido de novia de lo más sencillo. 

Asimismo, escoge telas lisas. Cuanto menos elaborado sea el diseño, más natural será el vestido. Un pequeño drapeado aportará el detalle que buscas, un fino bordado en el escote bastará para no caer en una excesiva simplicidad y un detalle en el tirante diferenciará el vestido del resto. Descarta el encaje y los bordados recargados, pero aporta un plus extra a tu vestido incorporándolos de una manera sutil. Eso sí: huye del exceso de pedrería. Un cinturón o una pequeña tira en el cuello, en las mangas o en la espalda bastarán para dar el toque distintivo que el vestido necesita.

La cola ha de ser discreta

Cuanto más larga sea la cola, menos sencillo será el vestido, por lo que si te has enamorado de un diseño con cola, procura que el resto de elementos del vestido no destaquen demasido. Transmite sencillez por delante, pero impresiona por detrás.

El escote que te guste será válido

Cualquier escote será apropiado para conseguir el efecto que buscas. Cuanto más cerrado, más recatado será. La única regla en este caso será no elegir uno muy pronunciado.

En cualquier caso, recuerda la importancia de encontrar el equilibrio entre un vestido sensual y uno bohemio, y no olvides que la naturalidad no solo deberá reflejarse en tu atuendo y en complementos nupciales como el ramo de novia, sino que también tendrá que plasmarse en otros elementos como la decoración o, incluso, los detalles de boda.