Hospedería Casas de Luján
Hospedería Casas de Luján

En las bodas hay que cuidar hasta el más mínimo detalle. Y una de las cosas que deberéis tener en cuenta si pensáis casaros en uno de los meses más calurosos del año es cómo combatir las altas temperaturas de la época durante los momentos de espera de los invitados. Es decir, antes de la ceremonia y durante el aperitivo nupcial. Y es que es posible que los presentes necesiten refrescarse, sobre todo si el día es radiante y aprieta el sol. Pero, ¿cómo hacerlo? Tomad nota de las distintas maneras de conseguirlo. ¡Os las detallamos todas a continuación!

Cread atmósferas refrescantes

Jardins El Roquer
Jardins El Roquer

Las posibilidades son muy amplias en este sentido, por lo que podréis elegir la que más os convenza. O, incluso, más de una.

Carpas y toldos

Si queréis que vuestra ceremonia estival tenga lugar de día y al aire libre quizá deberíais plantearos la opción de alquilar unas carpas o toldos. ¿Por qué? Porque os permitirán protegeros de la intensidad del sol y de los rayos ultravioletas tanto durante la ceremonia propiamente dicha como durante la espera de vuestros seres queridos. Así, cuando hagáis vuestras respectivas entradas camino del altar, ellos ya estarán perfectamente aclimatados.

Dehesa Bolaños
Dehesa Bolaños

Parasoles y sombrillas balinesas

En la misma línea que el punto anterior, unas sombrillas balinesas o unos parasoles estratégicamente distribuidos en el lugar en el que se realizará el cóctel de boda invitarán a saborear las deliciosas tentaciones que se servirán, disfrutando al mismo tiempo de una agradable sombra.

Ventiladores y nebulizadores

Muy habituales y frecuentes en espacios al aire libre, los ventiladores añadirán una brisa de aire fresco, por lo que seguro que vuestros familiares y amigos os agradecerán que hayáis pensado en ellos. Del mismo modo, también serán de gran ayuda los nebulizadores –cada vez más frecuentes en terrazas y jardines–, ya que lanzan agua vaporizada, refrescando el ambiente.

Ofreced bebidas frescas para combatir el calor

Pedro Zamorano
Pedro Zamorano

Una cerveza bien fría, un cóctel o una copa de vino o de champán serán muy bien recibidos por los presentes a su llegada al aperitivo. Al igual que todo tipo de refrescos, aguas de sabores y zumos de frutas naturales. Sin olvidarse de una propuesta tan nuestra como sabrosa: la horchata. Estas bebidas sin alcohol también refrescarán la espera de familiares y amigos antes del inicio de la ceremonia.

Aroma Catering
Aroma Catering

En el primer supuesto, apostad por una barra de bebidas atendidas por profesionales o bien por originales presentaciones –como una bañera antigua llena de cervezas, por ejemplo–. Y, en el segundo, por unas barras con dispensadores con un pequeño grifo, que invitarán a que cada uno se sirva a su gusto y marcarán realmente la diferencia. ¿Más opciones? ¡Por supuesto! ¿Qué os parecen unos granizados, un carrito de helados o unos deliciosos smoothies?

Pensad en unos detalles de boda útiles: sombreros, abanicos...

Estudio 2d
Estudio 2d

Las posibilidades en regalos de boda parecen no tener fin. Sin embargo, si lo que deseáis es refrescar la espera de los invitados el día de la boda, hay algunas opciones que resultan, prácticamente, indispensables. Hablamos de abanicos, de paipáis, de gafas de sol y de veraniegos sombreros de paja, por ejemplo. Magnificas elecciones a la hora de lidiar con los rayos solares y con el calor. Pero no son las únicas. ¿Os habíais plateado elegir sombrillas chinas individuales para la ceremonia? Podéis elegirlas todas blancas –algo que quedará especialmente bien en bodas en la playa, por ejemplo– en el color escogido para esas fantásticas ideas de decoración o bien en variadas tonalidades. ¡Vosotros decidís! Lo que está claro es que con cualquiera de estos detalles de boda tendréis el éxito asegurado.

Christian Funicelli
Christian Funicelli

Podéis colocar todos estos obsequios junto al lugar de la ceremonia –en cajas de madera, cestos de fibras naturales o colgando de improvisados "tendederos"– para que vuestros seres queridos los cojan ellos mismos. O bien encargar a algún familiar o amigo muy cercano –como las damas de honor– que se encarguen de repartirlos a medida que los invitados vayan llegando. De este modo os aseguraréis de que ninguno de ellos se queda sin el suyo.

Diego Pagano
Diego Pagano

¿Qué os han parecido estas propuestas para el gran día? Muy efectivas, ¿verdad? Si las ponéis en práctica, el calor no se convertirá en un incómodo invitado. ¿Queréis ir un paso más allá? Si en el lugar de la celebración hay una piscina o el mar está muy cerca, quizá podáis comentarlo con los invitados para que, los más atrevidos, no duden en llevarse los bañadores de sus casas por si más tarde desean darse un baño. ¡Mantened el calor a raya!