Si algo tienen claro todas las parejas es que, después del estrés de los preparativos del enlace, no hay nada mejor que perderse unos días juntos y disfrutar plenamente de la mutua compañía durante el viaje de novios. Atrás quedan las preocupaciones por encontrar el vestido de novia ideal, por enviar con suficiente antelación todas las invitaciones de boda o por elegir el repertorio de las canciones para bodas que sonarán el día B. Si queréis descubrir el origen de la luna de miel, no os perdáis estas cinco teorías que lo explican. ¡A cuál más sorprendente! 

1. Una tradición de la antigua Babilonia

¿Os habéis preguntado por qué se llama luna de miel? La palabra luna se explica porque la mayoría de culturas antiguas medían el tiempo en función del ciclo lunar. Mientras que el término miel, por su parte, hace referencia a este dulce alimento que era considerado afrodisíaco y estaba relacionado con la fertilidad de la pareja.

En la cultura babilónica, hace más de 4000 años, existía una tradición según la cual, después de la boda, el padre de la novia tenía que regalar a los recién casados cerveza de miel durante todo un mes lunar. Y, seguidamente, estos hacían un pequeño viaje iniciático.  

También los romanos dejaban a los recién casados una tinaja de miel durante la noche de bodas y los antiguos germanos celebraban las bodas bajo la luna llena.

Como veis, casi todas las elecciones que realicéis de cara al día B tienen detrás una tradición. Pensad que los blancos vestidos de novia de corte princesa que tanto te gustan, junto con los ramos de novia naturales, los puso de moda hace 100 años la reina Victoria de Inglaterra o que esos detalles de boda solidarios son una costumbre de hace apenas diez años. Está claro que, más o menos arraigadas, las tradiciones en el mundo nupcial calan fuerte.

2. ¿Y si el origen fuera inglés…?

¿Cuándo empezaron los recién casados a irse de viaje de novios tal y como lo entendemos en la actualidad? A ciencia cierta no se sabe con exactitud, como tampoco se sabe de dónde procede la costumbre de las originales ideas de decoración para bodas. ¡Misterios de la vida! 

Lo que sí se sabe es que la luna de miel tiene su posible origen en la alta burguesía británica del siglo XIX quienes, tras la celebración de su boda, salían de viaje para visitar a los familiares que no habían podido asistir al enlace. La mayoría de veces se trataba de un recorrido dentro del mismo país y era la primera ocasión en que los recién casados estaban solos y se presentaban formalmente como pareja.

Sin embargo, pasarían unas cuantas décadas hasta que esta idea tomara la forma que tiene actualmente, más orientada a pasar unos días de descanso los dos juntos y, por lo habitual, en destinos que en la mayoría de ocasiones son el extranjero. 

3. ¿…O de los pueblos germánicos?

Los teutones de la Edad Media, bajo la influencia de la mitología germana, celebraban las bodas únicamente en noches de luna llena y los novios bebían licor de miel durante los treinta días siguientes, con el fin de asegurarse la felicidad y la descendencia. Sin duda, un dulce comienzo de la vida en común, casi tanto como las ideas para el candy bar de hoy en día.

4. La magia de la hidromiel

Otras teorías sobre la luna de miel hacen referencia a una costumbre europea del siglo V, en la que los recién casados, antes de partir en un largo viaje de vuelta a casa del novio, bebían hidromiel durante su primera noche juntos. Se creía que esta bebida tenía propiedades afrodisíacas que ayudaban a los enamorados a concebir su primer hijo.Y según la mitología nórdica, la hidromiel o aguamiel se bebía durante la boda con el objetivo de recibir la bendición de los dioses para concebir hijos varones.

5. El secuestro de la novia 

La palabra en inglés para luna de miel es honeymoon, que seguramente procede del término nórdico hjunottsmanathr que se usaba para hablar de una antigua tradición escandinava, según la cual los hombres debían secuestrar a sus futuras esposas recorriendo un largo viaje, manteniéndolas ocultas hasta que el matrimonio estuviese consumado.

¿Qué os ha parecido? Curioso, ¿verdad? ¿Os imagináis que con uno de vuestros detalles de boda para los invitados o con esas ideas originales para bodas que habéis pensado para todos ellos creéis un precedente iniciando una tradición entre los futuros novios? Sin duda, ¡todo es posible!