En la organización del día B hay algunos momentos cruciales, como cuando, por fin, encontráis el vestido de novia perfecto –el que mejor destaca tu silueta y que te sienta como un guante– y el traje de novio ideal. Pero también cuando cerráis el contrato con el espacio de celebración que tanto os gusta, cuando enviáis las invitaciones de boda y, cómo no, ¡el día que decidís el destino de vuestra luna de miel! Sin embargo, este punto puede resultar algo problemático si a uno de los dos o a ambos le aterra volar. ¿Cómo superarlo?

Confiad en la estadística

Las cifras no mienten e indican que el avión es el medio de transporte más seguro que existe. ¿Os habéis planteado cuantos despegan y aterrizan a diario en todo el mundo? ¡Más de 100 000! Con datos así, es más probable tener un accidente en el taxi de camino al aeropuerto que dando la vuelta al mundo en avión. Si la cifra os ha convencido, podéis echarle humor al asunto y… ¡que el avión sea una de las ideas para el photocall de la boda!

Pequeñas tareas

La mejor manera de no pensar que estáis volando es manteneros ocupados. Leer un libro, ojear vuestra revista de cabecera, escuchar música o, incluso, mirar alguna de vuestras series preferidas pueden ser excelentes formas de tener la mente ocupada y llegar a olvidaros de que estáis en el aire.

Con previsión, tratad de ser puntuales y de aseguraros un asiento en la parte central del avión, ya que es la que menos sufre las turbulencias que acompañan a muchos vuelos. Intentad racionalizar las cosas al máximo y confiad en la experiencia del piloto, que seguro que os llevará a buen puerto.

Haced la prueba con un vuelo corto

Atreveos a pasar un fin de semana romántico en algú destino relativamente cercano al que sí o sí, haya que llegar en avión. ¡Daréis una sorpresa doble a vuestra pareja! ¿Qué tal una escapada a la playa, a una estación de esquí o a alguna de las capitales europeas? Será un vuelo corto que pondrá a prueba vuestra capacidad de volar y os permitirá saber cómo reaccionará el cuerpo y la mente al miedo. De este modo, será más fácil decidir qué tipo de medidas tomar.

Dormir durante el vuelo

Si lo que os pone nerviosos es hacer un vuelo largo a la otra punta del planeta, una buena idea puede ser pasarlo durmiendo. ¿Cómo? Bastará con que acudáis al médico de cabecera y le expliquéis bien vuestro problema. A veces, un simple ansiolítico suave antes del vuelo basta. Eso sí, siempre con receta, pues no todo el mundo necesita lo mismo ni las mismas dosis. ¡Seguro que será un sueño más plácido que el de las invitadas pensando si alguien llevará un traje de fiesta como el suyo en vuestro día B!

Libros de autoayuda y técnicas de relajación

Son todo un clásico, pero realmente funcionan. Encontraréis así diferentes libros con métodos de relajación para antes, durante y después del vuelo. ¿No os va leer? Probad con un audio-libro, que están muy de moda. Además, podéis recurrir a técnicas como el yoga –días previos al viaje– o a la respiración que os permitirán afrontar el vuelo de forma más positiva. Todas ellas os resultarán también muy útiles durante los preparativos del enlace, como a la hora de elaborar la lista de los invitados o a la de pensar en los textos para invitaciones de boda.

Terapia

Si nada os tranquiliza y realmente pensáis que el miedo a volar es insuperable, ¿por qué no probar con ayuda profesional? Un psicólogo os ayudará a entender el miedo y lo más importante: ¡os ayudará a afrontarlo! No dejéis que el temor a volar arruine vuestra luna de miel ni que la ansiedad del viaje os estropee el día B. Es importante estar relajado porque hasta el más mínimo detalle de los preparativos, como la elección de la música para bodas civiles, cuenta.

No olvidéis, por otro lado, que algunas aerolíneas ofrecen servicios de terapia que incluyen un simulador de vuelo donde podréis enfrentaros a vuestros miedos sin correr ningún peligro. Probablemente sea la opción más cara, pero nunca hay que descartarla.

¡Que el miedo no os venza! Rodearos de pensamientos positivos y envolveros de la misma magia que os acompañó en vuestro día B. Pensad en lo acertadas que fueron todas esas ideas originales para bodas, en lo bien que lo pasaron todos vuestros seres queridos y en lo emotivo y divertido que fue rodearos de todos ellos en una fecha tan especial. ¡Sobre todo en la pista de baile al son de esas magníficas canciones para bodas! No habrá nada que pueda enturbiar vuestra felicidad. Seguro.