"Tenemos que hablar". Aunque esta frase puede parecer amenazadora, no tiene porqué serlo. Al contrario. Estáis en plena organización del enlace, ideando los detalles de boda y pensando en las mejores flores para decorar las mesas del banquete y componer el ramo de novia. No obstante, antes de enviar las invitaciones de boda no está de más que os sentéis a comentar algunos temas que van a influir directamente en vuestra vida de pareja. Y como hablar es siempre la mejor de las soluciones, os detallamos los puntos que deberíais tener claros antes de dar el gran paso. ¿Preparados para descubrirlos todos?

1. Tener hijos (o no)

Lo más probable es que ya sepáis qué opina vuestra pareja al respecto. Pero puede que su posición o la tuya hayan cambiado desde la última vez que lo hablasteis. Además, este tema no es tan sencillo. Más allá de saber si queréis ampliar o no la familia, existen otras cuestiones que hay que plantearse: ¿cuántos hijos queréis? ¿En qué momento de vuestra vida? ¿Con qué diferencia de edad? Por tanto, no dudéis en dedicar algo de tiempo a compartir vuestras opiniones y a definir un proyecto de familia en común. Sed sinceros, escuchad al otro y aseguraos de estar en la misma línea o, como mínimo, de no tener diferencias insalvables.

2. ¿Uno más en la familia (pero animal)?

Cada vez más, los animales de compañía ocupan un lugar más importante en nuestras vidas. Si ya tenéis una mascota y queréis llevárosla con vosotros cuando os caséis, no olvidéis mencionarlo. De la misma forma, si uno de los dos desea adoptar un animal una vez hayáis formalizado vuestro matrimonio, habladlo. No vaya ser que tu pareja sea alérgica, tenga una fobia o no quiera tener animales en casa.

3. ¿En tu… cuenta o en la mía?

Nunca es fácil hablar de dinero. No obstante, antes de lanzarse a una vida de pareja puede ser necesario hacerlo para establecer unas bases claras que permitan ahorrarse más de un problema en el futuro. Sin sacar la calculadora y entrar en detalles, tendréis que definir a grandes rasgos vuestra fórmula de economía de pareja: ¿crearéis una cuenta en común? ¿Tendréis varias cuentas separadas? ¿Aportaréis la misma cantidad de dinero o una proporcional a vuestras ganancias? Una vez aclarado esto, ya podréis volver a pensar en el presupuesto para el traje de novio original pero a un precio razonable y en las distintas ideas divertidas para la boda, como una fuente de chocolate.

4. ¿Compartís valores?

¿Seguro que conocéis bien a vuestra pareja? ¿Os gustan sus creencias? Antes de daros el "sí, quiero", una conversación sobre los verdaderos valores del otro puede resultar sumamente benéfica. Religión, política, moralidad, importancia de la familia, hábitos... Es realmente importante abordar cualquier tema que importe y defina al otro. Una vez más, hay que poner las cartas sobre la mesa y hablar con sinceridad. Tampoco se trata de juzgar al otro y entrar en discusiones estériles. Intentad ser constructivos y destacad las cosas que realmente apreciáis de vuestra pareja por encima de las que os puedan molestar.

5. Tareas domésticas

Si aún no vivís juntos y queréis disfrutar de vuestra nueva vida en común desde el primer momento, la limpieza y las compras son un tema ineludible. Igual que habéis dedicado tiempo a buscar las canciones románticas para la boda que amenizarán el baile, en elaborar unas bellas invitaciones de boda caseras para enviar a todos vuestros familiares y amigos, y en diseñar ideas para el photocall divertidas, os aconsejamos que hagáis una lista de las tareas domésticas y las repartáis de forma equitativa. Un poco de organización no viene mal y os permitirá amoldar vuestra vida privada a los horarios laborales y a las actividades de ocio.

6. Carrera profesional

Antes de casaros tendréis que preguntaros qué peso van a tener vuestras vidas profesionales en vuestra relación. ¿Trabajaréis los dos a tiempo completo? ¿Qué importancia vais a dar a vuestra carrera? ¿Cuáles son vuestros objetivos laborales? ¿Estaríais dispuestos a sacrificar vuestra vida familiar o a cambiar de ciudad o de país por cumplirlos? Todas estas cuestiones pueden parecer prematuras, pero vale la pena planteárselas para planificar el futuro en común.

7. Defectos y manías

Hasta el amor de vuestra vida tiene sus "fallos" y, sin duda, tú también... ¿Es "ave nocturna" cuando a ti te encanta irte a dormir muy temprano? ¿Tiene mucha manía con el orden y la limpieza mientras tú vives en el desorden más completo o a la inversa? ¿Tiene mal despertar? Habladlo. En un principio, no tiene porqué ser un impedimento en vuestra relación. Al fin y al cabo, nadie es perfecto. Pero el hecho de conocer los defectos y las manías del otro os puede ayudar a llevar mejor esas diferencias e, incluso, a minimizarlas en la medida de lo posible.

El matrimonio es una unión preciosa, un proyecto en el que deben primar la comunicación, la comprensión y el amor. Por eso, estamos seguros que en vuestro día B también pondréis mucho mimo y delicadeza en seleccionar vuestros atuendos: un elegante vestido de novia que lo enamore aún más y un traje de novio sobrio pero actual que te deje sin aliento.