Los cambios culturales en la sociedad, principalmente, y en las formas de celebrar una boda, han desvirtuado el significado de la noche de bodas.

Tradicionalmente, la noche de bodas empezaba en el momento en el que el novio cruzaba el umbral de su nuevo hogar con su recién estrenada esposa en brazos para llevarla descansada a sus aposentos y dar rienda suelta al amor y a la pasión.

Hoy en día, sin embargo, la noche de boda suele retrasarse hasta la luna de miel, ya que la fiesta acostumbra a alargarse hasta altas horas de la madrugada y los novios acaban el día demasiado agotados. Aún así, muchos hoteles regalan la suite nupcial a los novios que contraten el banquete en sus instalaciones.

Radisson Blu Madrid Prado

Sea cuando sea, la noche de bodas sigue guardando un encanto especial. Si quieres sorprender a tu futuro marido y que vuestra noche de bodas sea inolvidable, toma nota de nuestros consejos:

¡Imaginación al poder!

Sorprende a tu marido con altas dosis de sex-appeal. Cómprate un seductor conjunto de lencería y dedícale un streapteasse. Atrévete a jugar con la lencería de caramelo o a disfrazarte. Y regálale un placentero masaje con aceites afrodisíacos y juguetonas plumas.

Love is in the air...

Tanto si reserváis la habitación de un hotel como si decidís pasarla en casa, no dejes nada al azar y cuida todos los detalles. Las velas y los quemadores de incienso crearán un ambiente mágico y muy romántico. ¡Y no te olvides de la banda sonora!