Por lo general, antes de enviar las invitaciones de boda, de empezar a buscar los mejores detalles de boda para vuestros seres queridos y de dar forma a una completa playlist de canciones de boda, es momento de pensar en la luna de miel. Si estáis en este punto, no os acabáis de decidir, sois unos románticos empedernidos y os gusta la naturaleza, os proponemos un destino que, simplemente, os maravillará. Se trata de la Selva Negra, en el sur de Alemania. Allí descubriréis valles profundos con riachuelos y cascadas, podréis adentraros en el bosque continuo más grande de Europa y sucumbiréis, sin duda, ante el encanto de sus verdes praderas y sus pueblecitos encantadores. Un destino idílico para un viaje de novios íntimo y tan especial como vosotros. ¿Se puede pedir algo más?

Friburgo, puerta de entrada al Schwarzwald

La Selva Negra o Schwarzwald es una región montañosa al sur de Alemania. Un maravilloso espacio natural con densos bosques de hoja caduca y abetos –que casi no dejan pasar los rayos del sol–, salpicado de pueblecitos de cuentos de hadas. La 'puerta de entrada' a este increíble destino para vuestra luna de miel es la cautivadora ciudad de Friburgo. No os perdáis la plaza de la catedral, con su fuente renacentista y su mercado matinal diario (excepto los domingos). Se trata del corazón de un casco medieval atravesado por arroyuelos o canales (bächle) y lleno de preciosos edificios históricos y de pintorescas callejuelas con sus fachadas con flores, como la calle Konviktstrasse. Imprescindible visitar también la pequeña Venecia, un barrio con canales, riachuelos y deliciosas callecitas. A la hora de comer no os perdáis el Bermuda Dreieck o Triángulo de las Bermudas, con una amplia oferta gastronómica. Y para terminar un día inolvidable coged el funicular hasta el Schlossberg, una montaña cercana con vistas panorámicas sobre la ciudad.

Una romántica cascada en Triberg

Desde Friburgo y rumbo al este entraréis en la zona de los pueblecitos relojeros, conocidos por la fabricación de los típicos relojes de cuco. A unos 60 kilómetros se encuentra Triberg, el más conocido de todos ellos y en el que se encuentra, además, la cascada que el río Gutach forma al caer sobre rocas de granito, dando lugar a un salto de 150 metros, el más alto de Alemania. Desde el centro de esta encantadora población empieza una bonita excursión que os llevará a la cascada a través de un sendero que asciende por un empinado bosque. Durante el trayecto podréis deteneros hasta en 7 puntos distintos para contemplar magníficas vistas sobre el río. Un escenario natural lleno de encanto.

Gutach y Schiltach, un viaje al pasado

Cerca de Triberg se encuentra el pueblecito de Gutach que esconde el museo al aire libre de la Selva Negra –con antiquísimas casas de campesinos–, que muestra las costumbres de los antiguos habitantes de la región. Schiltach es otra de las visitas imprescindibles en Selva Negra. Rodeado de bosques en la confluencia de tres tríos, podréis disfrutar de un paisaje idílico. No os perdáis la Markplatz, una plaza con casitas de entramado de madera.

El desfiladero del río Wutach

La Garganta del río Wutach, en la reserva natural de Wutachflühen, al suroeste de la Selva Negra, es un recorrido de unos 13 kilómetros con un paisaje espectacular que no podréis olvidar. El desfiladero, con una profundidad que alcanza los 200 metros, cuenta con caminos y rutas de senderismo, como el paseo circular alrededor del Lotenbachklamm que además de atravesar el desfiladero y el pueblo de Boll, ofrece preciosas vistas panorámicas. Un paraje extraordinario y de increíble belleza.

¿Más cosas?

No olvidéis recorrer la carretera panorámica Schwarzwaldhochstraße, a más de 800 metros de altitud, que discurre entre las localidades de Freudenstatd y Baden-Baden. Tampoco de visitar Gengenbach, un pueblecito medieval escenario de la película Charlie y la fábrica de chocolate, de navegar por el lago Titisee, de acercaros hasta la preciosa abadía barroca de Sankt Blasien ni de pasear por los bosques centenarios próximos a Baden-Baden.

Sin duda, la Selva Negra es un lugar ideal para disfrutar de una luna de miel romántica y única, ¿no os parece? Una vez decidido el destino podéis ir ultimando el resto de preparativos del enlace, como buscar las ideas originales para bodas que más puedan sorprender a vuestros familiares y amigos o escoger todos los accesorios que completarán el traje de novio. ¿A punto para disfrutar del día más feliz de vuestras vidas?