Estáis inmersos en los preparativos del gran día, eligiendo los prácticos detalles de boda para vuestros seres queridos, decidiendo las canciones para bodas que queréis que suenen durante la ceremonia y valorando qué tipo de ramo es el que mejor armoniza con el vestido de novia. Cada vez falta menos para el "sí, quiero" y para vivir uno de los días más felices de vuestra vida, pero también para disfrutar por fin de la merecida calma y descanso que os proporcionará vuestra luna de miel. ¿Pensando todavía en el mejor destino? No os olvidéis de la maravillosa Isla de Sal. ¡Os enamorará por completo!

Un pequeña maravilla

A unas tres horas de Canarias, en el océano Atlántico y al oeste de África, se encuentra Cabo Verde, un archipiélago de diez islas conocido como el Caribe africano. Descubierto por los portugueses en el siglo XV, se convirtió en el centro del comercio con África, especialmente del tráfico de esclavos. Entre sus islas destaca, sin duda, la Isla de Sal, la más turística de todas ellas. Repleta de playas paradisíacas con aguas cristalinas y turquesas, tan solo tiene 30 km de extensión, aunque encierra muchos secretos que merece la pensa descubrir: Bahía de los Tiburones, unas increíbles fauna y flora acuáticas... ¿Deseando descubrirlos todos?

El encanto de Santa María

Esta pequeña población, con un típico barrio antiguo de casitas de color pastel, cuenta con una de las playas más bellas de Cabo Verde. En ella podréis disfrutar de paisajes únicos y de excelentes condiciones para la práctica de los deportes náuticos, como el windsurf, las motos de agua o el pádel surf. Vale la pena pasar el día relajados y al final de la jornada disfrutar de sus puestas de sol y de su bello muelle, el Pontão de Santa María. A su izquierda se sitúa el Reef, el santuario de los surfistas, el bodyboard y el skimboard.

Rumbo a Pedra da Lume

Desde la carretera principal que une Santa María con la población de Espargos –un agradable paseo–, no podéis perderos la playa de Kite Beach ni su colorido espectáculo de cometas bailando en el viento, mientras los surfistas surcan las olas. Junto a Espargos se encuentra otra de las maravillas de la isla: las salinas de Pedra da Lume. Escondidas dentro del cráter de un antiguo volcán, son preciosas. Además, tendréis la oportunidad de bañaros en sus aguas, donde flotaréis como en el mar Muerto, ya que son 26 veces más saladas que las del mar. ¡Una experiencia que vale la pena vivir y que os dejará como nuevos!

El mágico ojo azul

En la lejanía y al noroeste de la isla, existe en Buracona una gran piscina de agua natural entre rocas. Si os queréis dar un chapuzón id con atención, pues las olas rompen con fuerza entre los arrecifes volcánicos. Cerca se encuentra el fascinante Olho Azul (Ojo Azul), una gruta de 18 metros de profundidad con un gran orificio sobre una roca, donde los rayos de luz reflejan el agua cristalina.

¿Más cosas?

Imprescindible despertarse antes del amanecer en la playa de Serra Negra. Podréis disfrutar de un paisaje increíble y de una reserva natural excepcional, donde las tortugas marinas esconden sus huevos (en el mes de agosto) o donde las pequeñas crías se abren paso hasta el mar al salir de sus huevos (a partir de octubre). ¡Una cita única con el ciclo de la vida! También vale la pena acercarse a la Murdeira, conocida como la Bahía de los Corales y de gran riqueza natural. ¡Incluso pueden verse ballenas! Es, sin duda, uno de los mejores lugares de la Isla para contemplar la maravillosa puesta de sol. Sin olvidarse de la Shark Bay. ¿Seréis afortunados y podréis ver a los tiburones negros en el mar?

¿Qué os parece el plan? ¿Seducidos por todas las posibilidades que ofrece este bello destino? Mientras llega el momento de hacer las maletas, id ultimando todos los preparativos, como la elección del peinado de boda que vas a llevar el gran día o la de las mejores ideas originales para bodas. ¡Buen viaje!